lunes, 31 de diciembre de 2012

Feliz 2013

Desde estos versos del poema Otro cielo de Mario Benedetti, recibid mis mejores deseos para ese 2013 que en nada va a comenzar. Ojalá encontremos en él 365 motivos para felicitarnos...

No existe esponja para lavar el cielo
pero aunque pudieras enjabonarlo
y luego echarle baldes y baldes de mar
y colgarlo al sol para que se seque
siempre faltaría el pájaro en silencio.

No existen métodos para tocar el cielo
pero aunque te estiraras como una palma
y lograras rozarlo en tus delirios
y supieras al fin como es el tacto
siempre te faltaría la nube de algodón.

No existe un puente para cruzar el cielo
pero aunque consiguieras llegar a la otra orilla
a fuerza de memoria y pronósticos
y comprobaras que no es tan difícil
siempre te faltaría el pino del crepúsculo.

Eso es porque se trata de un cielo que no es tuyo
aunque sea impetuoso y desgarrado
en cambio cuando llegue al que te pertenece
no lo querrás lavar, ni tocar ni cruzar
pero estarán el pájaro y la nube y el pino.

martes, 25 de diciembre de 2012

Feliz Navidad

Para aquel que cultiva ilusiones, para Benito Expósito Expósito, para su planeta de chocolate, para vosotros, para quien trabaja, para quien no puede trabajar, para Bernardino y sus siete paraguas al sol, para los que escriben, para los que leen, para ese que nos regala sonrisas, para el que se alegra, para el que sufre, para Faustina y sus hermanas, para esos que descubrieron un amor azul marino, para cuantos viajan a un país sin magia, para quienes siempre serán niños, para ti, para mí, para todos... ¡Feliz Navidad!

jueves, 20 de diciembre de 2012

Sorteo de dos lotes de mis libros

En estas fechas que se avecinan quisiera sortear dos lotes completos de mis libros entre mis lectores y amigos. Mi idea es que participen directamente todos mis seguidores de cualquiera de los blogs que administro, sin que tengan que hacer nada más para ello:
http://manuelcortesblanco.blogspot.com
http://elamorazulmarino.blogspot.com
No se necesita enviar un email, ni contestar ninguna pregunta, ni siquiera reseñar alguno de mis relatos... Simplemente ser seguidor de al menos uno de ellos antes de las 00:00 horas del día 5 de enero. A lo largo de ese día publicaré en ambos blogs una entrada detallando el total de participantes y los números que juegan -equiprobables para todos-, pues los ganadores serán aquellos cuyos números coincidan con el primer (un lote) y segundo premio (un lote) del Sorteo Extraordinario de la Lotería del Niño que se celebrará en Madrid el día seis de enero de 2013. Una vez realizado el sorteo, los ganadores deberán proporcionarme en un plazo de diez días una dirección postal y otra electrónica a fin de proceder al envío de sus premios.
Cada lote incluye un ejemplar en formato papel -oportunamente dedicados, por supuesto- de Cartas para un país sin magia, Mi planeta de chocolate y Siete paraguas al sol, además de un ejemplar en formato kindle de mi opera prima El amor azul marino.
Mil gracias por vuestra confianza, mucha suerte a cada participante y -cómo no- nos seguiremos contando.

domingo, 16 de diciembre de 2012

"Siete paraguas al sol" en Todoebook

En este fin de semana pasado por agua quisiera recordar la máxima de vida de Bernardino, el protagonista de mi novela Siete paraguas al sol: "Que llueva no depende de ti; que lleves paraguas, sí".  Y compartir la noticia de que dicho libro ya puede obtenerse en formato digital en la plataforma Todoebook, la web del e-book. Os dejo el enlace:
http://www.todoebook.com/SIETE-PARAGUAS-AL-SOL-MANUEL-CORTES-BLANCO-EDICIONES-IRREVERENTES-LibroEbook-es-9788415353577.html
Mil sonrisas, buen finde y -como casi siempre decimos los cuentistas- nos seguiremos contando.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Mi público más difícil

Mañana viernes, a partir de las diez y media de la mañana, impartiré una sesión de cuentacuentos titulada Paraguas con cuento para una Navidad ante mi público más difícil: los amigos y compañeros de guardería de mi hijo Manuel. Será en el Jardín de Infancia Montessori, de León (Paseo Chantría, 7), y en ella descubriremos cuál es el animal más rápido de la selva, los misterios de un oso que no sabía escribir o por qué después de llover asoma el arcoíris.
Conociendo a los peques, sé que viviremos otra experiencia extraordinaria. Y es que, sin duda, estamos también ante mi público más agradecido.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Recital a quemarropa

Este próximo miércoles 12/12/2012, a las 21 horas, participaré en una velada literaria que bajo el título Recital a quemarropa se celebrará en el emblemático café La Lola de León. Allí se leerá una selección de artículos y relatos de Emilia González, periodista, psicóloga, maestra y sargento de la Policía Local de Murcia -donde es más conocida por el nombre de la Sargento Emilia-, quien contase durante más de 15 años con una columna dominical en el periódico La Verdad.
Los textos de Emilia González reflejan una dimensión poco conocida del submundo urbano de nuestra sociedad. Aportan una visión realista, atrevida y descarnada de la misma, expresando de forma novelada aquellas experiencias que ella ha vivido como policía. Sus relatos, a caballo entre la crónica y el género negro, aportan una perspectiva necesaria para comprender esta realidad.
La corte de los milagros y Desvelos nocturnos son sus dos relatos que me han correspondido para esa velada. Y desde ellos, doy buena fe de que lo dicho es verdad.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Un intruso en mi cuaderno


A veces creo que me estoy haciendo mayor. Y no porque cada vez escriba más desde la experiencia o haya dejado de leer obras infantiles, sino porque empiezo a acumular muchos prejuicios. Cuando mi amiga Telvi –librera de vocación- me presentó a David Fernández Sifres, tuve la sensación de que él era una persona de lo más interesante, pero que su libro no me iba a gustar. Un intruso en mi cuaderno (Edelvives, Premio Ala Delta 2012 de Literatura Infantil) cuenta la historia de Mariano, un niño de nueve años que quería ser “astronauta, detective y futbolista”, en cuyo cuaderno y durante un recreo alguien comete la osadía de pintar una mariposa.
“Demasiado sencillo”, pensé. Pero Telvi insistió: se trata de una historia entrañable y –aunque esté indicada para lectores a partir de los ocho años- es apta también para adultos.
Finalmente, a falta de la debida dedicatoria, compré un ejemplar. “Si no me agrada a mí, podré regalárselo a cualquiera de mis sobrinos”, me consolé. De modo que aquel libro pasó a engrosar la pila de libros que se acumulan en mi mesilla de noche, confiando en que algún día que no me acueste cansado les dé una oportunidad.
Antes de que llegara su turno, estuve de visita en casa de unos amigos cuyo hijo leía precisamente ese libro. “Está superbien”, respondió a mi pregunta a propósito de su trama. 
“Es solo la opinión de un pequeño”, pensé de nuevo anclado en mis prejuicios. Sin embargo, mordido ya por la curiosidad, decidí ponerlo el primero de entre esa torre de papel que últimamente apenas deja espacio en mi mesilla.
El pasado viernes llegó su hora. Y desde la primera línea descubrí, efectivamente, una obra sencilla… aunque contada de una forma extraordinaria. La historia de Mariano y Carlota derrocha pinceladas de intriga e ironía, convirtiéndose por sí sola en un canto a la esperanza, a la amistad, a tantos valores que –como sus queridas mariposas- con frecuencia parecen perdidos. Me encanta la sensibilidad de ella, la astucia de detective que tiene él, esa metáfora del roble rodeado de pinos para explicar la soledad, por qué aquella mariposa se posa en su dedo...
En verdad que se trata de un libro entrañable, por supuesto recomendable, de fácil lectura, apto para todos los públicos, que aborda con gran delicadeza el tema de la enfermedad en la infancia, con un final muy logrado, que entretiene, que en ocasiones divierte y que desde luego invita a pensar.
Antes de que el sábado alcanzase su último párrafo, sonreí liberado de alguno de mis prejuicios. Y es que a veces, leyendo una historia como esta, vuelvo a convertirme en niño.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Paraguas en Bagdad

Bagdad quiere decir regalo de Dios; quizá por ello sea una ciudad hecha a base de oraciones. Cruce de caminos a orillas del río Tigris, ha sido epicentro de la cultura árabe, atesorando a lo largo de los siglos un patrimonio excepcional. Amalgama de pueblos y tradiciones, de siempre ha causado admiración entre quienes la visitan. De ahí sus calles transitadas, los zocos llenos de especias, tantas alfombras, el bullicio en su medina, la sedería. Todo admirable, como aquello que nunca volverá a repetirse.
Quien acuda a sus mercados a comprar, vender, ver o dejarse ver, recuerde el arte del regateo; un artículo no vale nada hasta que no se vende del todo. Que ignore los elogios infundados, pues el traje de los aduladores le calza bien a cualquiera. Y que huya de las imitaciones; puede que sea un negocio, pero nunca una inversión. La seda fina desliza por el hueco de un anillo, las piezas de lapislázuli no destiñen al mojarlas y la aguamarina, zafiros o similares han de tratarse con tacto exquisito. Las piedras preciosas siempre han sido femeninas; lo masculino son los pedruscos.
En ese espacio no se habla, se vocea. Sus precios pretenden vaciar los almacenes, no los bolsillos. Y jugar a lo barato acaba saliendo caro. Por eso cualquier compra supone una aventura… Aunque sea pequeña.
Liberados de urgencias almorzaremos beram -arroz con ave-, basbusa -postre de sémola- e infusión fría de karkadé, que no hay buen viaje que empiece con el estómago vacío. Tras un paseo por la ribera del Tigris, alcanzamos el Museo Arqueológico. Vasijas sumerias, estatuas asirias, tablillas de barro grabadas por la escritura... Admirando semejantes maravillas lo tenemos claro: el hombre es el vector principal en la transmisión de la cultura. Desde una mezquita rebosante de azules, la oración del muyahidín pone poesía en tanta prosa. Que no tengamos la misma fe no significa que no creamos lo mismo. Y al epílogo de nuestro recorrido, bajo los acordes de un viejo tambur, divisamos el palacio del califa; un guiño al paraíso entre mosaicos, vergeles y minaretes, reivindicando su origen divino.
Músicos ambulantes seducen instrumentos jamás oídos, encantadores de serpientes en equilibrio inestable, trovadores, cantantes sin voz, poetas con palabra. La sabiduría no se traspasa, se aprende. Alguien narra las pericias de Aladino, de Simbad, de Alí Babá y sus cuarenta ladrones… Si no eres como un niño no puedes ver el cielo. Alguien proclama una historia fraguada en mil y una noches a la tradición de la antigua Persia, que por algo es el suyo el idioma de esos cuentos. Alguien escucha. Quizá algún viajero que no renuncia nunca a llegar a su destino.
En la trastienda de aquel desierto asoman dunas, dátiles, palmeras, camellos, haimas bereberes transitando con lo puesto. La vida nómada obliga a pocas cosas, pero todas funcionales. Un millón de oasis entre pozos petrolíferos que la codicia convierte en pozos de deseo... en pozos sin fondo. Un país con el clima tan seco que no hay sudor, mucosidad ni secreciones. Únicamente polvo. Y allá donde estén dos reunidos con un balón de por medio, habrá un partido de fútbol. Fútbol en estado puro convertido en mito, maravilla, deporte nacional.  En Irak todo es perdonable menos el gol...

Nota: Texto perteneciente al capítulo Goles de paz, incluido en mi libro Siete paraguas al sol.

domingo, 25 de noviembre de 2012

El viaje a la felicidad


Viajar es un verbo lleno de posibilidades. Puede hacerse solo o acompañado, prendido de una mochila o dentro de una maleta, por tierra, por mar, por aire… Y por supuesto, leyendo un libro.
Desde tal convicción, Punset nos propone a través de esta obra un viaje hacia otro destino fascinante: la mismísima felicidad. A lo largo de ocho capítulos con sus apartados correspondientes, se analiza dicho estado emocional en sus diversas facetas: su sustrato biológico, los factores condicionantes, tantas causas de la infelicidad, o la propia fórmula para alcanzarla. Avalado por múltiples trabajos, su experiencia y una detallada revisión bibliográfica, Punset repasa muchos de los descubrimientos más recientes sobre este tema, invitando desde ellos al lector a reflexionar.
De entre los “más” del libro, el rigor que transmite, la disección completa de un tema que a todos nos interesa, y su capacidad para hacernos pensar con argumentos fundados sobre nuestra vida o nuestros miedos –no en vano, se define precisamente esa felicidad atendiendo a su ausencia-, sin que por ello lo considere una simple obra de autoayuda. Tampoco es un tratado de verdades absolutas –mucho menos en estos tiempos que corren-, admitiendo la crítica reflexiva a cualquiera de sus afirmaciones y a esos componentes de la fórmula para ser feliz. De entre los “menos”, que en ocasiones el lenguaje resulta demasiado técnico –y que conste que soy hombre de ciencias-, habiendo encontrado algunos párrafos extremadamente densos e incluso difíciles de asimilar.
Como buen viajante, siempre he dado más importancia al camino que al destino, a la mochila que al billete. Y así, parafraseando al propio Punset, he acabado descubriendo después de leerle que a veces nuestra felicidad está escondida en la maleta de la felicidad.

viernes, 23 de noviembre de 2012

En la Feria Internacional del Libro de Guadalajara

Desde mañana hasta el próximo 2 de diciembre va a celebrarse la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (México) 2012, que este año contará con Chile como país invitado de honor. Se trata de la segunda feria más importante del mundo atendiendo a su presencia editorial -detrás de la Frankfurt- y la segunda en términos de público -después de la Buenos Aires-. En ella habrá presentaciones, homenajes -como el que se brinda al genial Carlos Fuentes-, salones de poesía, charlas, conferencias, cuentacuentos y un sinfín de actividades en torno a la literatura. Y entre todas ellas, a través del catálogo de mi editorial, estará también mi novela Mi planeta de chocolate.
Desde esta orilla del charco quisiera desear una feliz feria a cuantos tengan ocasión de visitarla, que se impregnen de la magia de tantos libros y que -de darse el caso- hagan suya la recomendación de Benito Expósito Expósito,  protagonista de mi obra: cuando debas elegir entre dos opciones, toma siempre la que tenga chocolate.

martes, 20 de noviembre de 2012

Día Universal del Niño

El 20 de noviembre de 1959, la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó la Declaración de los derechos del niño. Desde entonces, celebramos en esta fecha el Día Universal del Niño.
Hoy -más de 50 años después- siguen siendo muchos los pequeños que están privados de tales derechos. Apenas unos minutos ante el televisor para comprobar que sobran guerras, bacilos, prejuicios... Y faltan pupitres, vacunas, juguetes, sonrisas, una mano amiga.
Que los principios que defendemos este día no se queden en un solo día. Que no nos resignemos. Y que desde las posibilidades de cada uno hagamos posible el objetivo La educación ante todo que preside en este año dicha conmemoración.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Enrique Urquijo, in memoriam

Parece que fue ayer y ya han pasado trece años. En efecto, trece años desde que ese genio de la música llamado Enrique Urquijo marchó, dejándonos el legado maravilloso de sus composiciones. Me hubiera encantado conocerle, compartir con él una charla, una ronda, el más sencillo de sus acordes. Y es que, lo confieso, todavía me emociono escuchando cualquiera de ellos.
Como escribía en mi libro Cartas para un país sin magia, la banda sonora de su vida se esconde en un disco de Los Secretos. Aquel amargo noviembre en que su líder falleció, quise beber hasta perder el control. Este profeta de la creatividad insuflaba magia a sus partituras:
               ...Y mientras ella está con otro tipo, 
               mis lágrimas se mezclan con alcohol.
               Ella se fue, ¿por qué no me lo dijo?,
               y siento que mi vida fracasó...
Ojalá se reencarne en canción.

viernes, 9 de noviembre de 2012

"El amor azul marino" en Amazon

Por fin. Desde ayer por la tarde ya está disponible en la plataforma digital Amazon la versión kindle de mi primer libro: El amor azul marino. Estamos contentos. Finalmente su precio de descarga es de 0,96 euros, esperando así poder llegar a muchos más lectores, a muchos más amigos.
Además de la sinopsis de la obra, os adjunto los enlaces correspondientes a Amazon y a su blog de referencia.
Mil sonrisas, hoy azules marinas.

El amor azul marino es un libro de cuentos. Cada uno de los 35 relatos que componen su colección invita a un paseo por el fascinante mundo de los afectos, valores y sentimientos. Desde la perspectiva que le ofrecen sus vivencias, el autor imagina en ellos en qué se diferencian los tipos de Soledad, por qué la pasión fue ciega, desde cuándo el Enamoramiento viste tonalidades celestes.
Es, sin duda, un libro de amor. Una obra cargada de ilusión, ironía y fantasía que nos habla de su origen, de sus detalles, de su romance secreto con el mar. Y siempre con el trasfondo de una historia personal que empieza y termina en él.
Es la ópera prima de Manuel Cortés Blanco. Una relación de cuentos que, lejos de dejar indiferente, anima a la reflexión dibujando en su lector una sonrisa. ¡De color azul marino, por supuesto! Del color de las personas que, incluso en estos tiempos, siguen creyendo en el Amor. 

http://www.amazon.es/El-amor-azul-marino-ebook/dp/B00A3994KK/ref=sr_1_1?s=books&ie=UTF8&qid=1352452445&sr=1-1
http://elamorazulmarino.blogspot.com

lunes, 5 de noviembre de 2012

Paraguas en Kigali


Kigali, capital de un país diminuto llamado Ruanda, junto al bazo de África Central. Patria de las mil colinas, inmersa en la región de los grandes Lagos. Naturaleza a lo largo, a lo alto y a lo ancho, donde campan sin medida los cuatro elementos esenciales: tierra virgen, agua aún no bebida, fuego perenne, aire por respirar. Aquí no hay estrés, ni crisis ni nada. Solo tiempo. Parques naturales regalando fotografías de ensueño dan cobijo a una fauna extraordinaria. Miles de especies, millones de animales: impalas, linces, búfalos, damaliscos... Y entre ellos, sus gorilas. Desde que sé que la niebla en la que viven son nubes pegadas al suelo, me gusta la niebla.
Una marisma de cafetales sostiene su economía, a sabiendas de que aquí el café no se bebe; se exporta. Por eso, mientras Ruanda duerme, Occidente contiene con somníferos los efectos de tanta cafeína. También hay té, minerales, batata, caucho, mandioca… Nada se consume; simplemente se exporta. Una tormenta borracha de truenos da luz a la noche. Y la lluvia -en forma de cascada- pinta el día de arcoíris, anticipando el camino a algún tesoro escondido.     
Kigali, ciudad donde la vida llega entre dolores de parto, donde la pobreza agudiza la necesidad de poco, donde el futuro de los niños será siempre hoy. Un hormiguero de supersticiones incapaces de caber en una fórmula… Un avispero de enfermedades que asume la muerte como forma de vida… Un hipódromo tocando arrebato para los cuatro jinetes del Apocalipsis: nacer con hambre, vivir de hambre, morir por hambre y -el peor de ellos- sentirlo. Y en su corazón, pintado de cien colores, el Mercado de Artesanos donde todo tiene un precio; solo falta que alguien lo pague.
Kigali, testigo a lo largo de la historia del odio entre sus pueblos. Hutus por un lado, tutsis por otro. Carnets étnicos catalogando a la gente en función de sus rasgos, partidos políticos que se sostienen sobre bases genéticas, gobernantes animando al genocidio:
-    Que no quede nadie vivo, y mucho menos los niños.
Odiamos cuando no queremos sufrir y no se puede olvidar.
E incluso diez mandamientos hutus que avalan la sinrazón: el segundo establece por decreto que sus mujeres son más hermosas, el octavo les ordena no tener compasión por otras razas. Si no fuera por los hombres, este país sería el paraíso...

Nota: Texto perteneciente al capítulo titulado Cien paraguas al sol, incluido en mi libro Siete paraguas al sol.

martes, 30 de octubre de 2012

Mi felicitación a Mara Torres


Fue en Almuñecar, en julio de 2005. El Centro del Mediterráneo, la Universidad de Granada y Aldeas Infantiles SOS –ONG a la que siempre me he sentido muy cercano- organizaron en su Casa de la Cultura un seminario que bajo el título “Desde el ruido al silencio. Intervención en trastornos de la infancia y adolescencia” abordaba los problemas emocionales que pudieran tener los más pequeños. En él participé como ponente, impartiendo una charla sobre los niños en distintos rincones del mundo… Y como moderador de una mesa a propósito de la risoterapia.
El nivel de aquel curso fue extraordinario. Pero lo mejor es que me permitió conocer a muchas personas famosas que desde su condición se implican abiertamente en la defensa de la infancia. Valentín Villagrasa –director de Los Lunnis-, la cantante Lucrecia –con quien me hice una foto para mis sobrinos-, el Mago Migué –de quien presumo de amigo, habiendo disfrutado luego de sus actuaciones y del privilegio de que prologara mis Cartas para un país sin magia-, el dibujante Idígoras –¡qué genial la dedicatoria que me hizo de su libro!-… Y la periodista Mara Torres. Ella fue la encargada de clausurar el evento con una conferencia, tan interesante como amena, sobre su experiencia a ese respecto desde el puesto de directora del programa radiofónico “Hablar por hablar”.
En la cena que a pie de playa cerró la reunión, tuve ocasión de saludarle y felicitarle por su exposición. También hablamos de mis cuentos, e incluso quedé en enviarle cuando saliera un ejemplar de El amor azul marino que por entonces divagaba buscando editorial. Así lo hice en cuanto pude, aunque en verdad nunca supe si aquel libro acabó llegando a su destinataria.
El pasado 15 de octubre, Mara Torres conseguía ser finalista de la 61ª edición de los Premios Planeta con su novela La vida imaginaria. Sinceramente, me alegré por ella y porque –después de haberle escuchado- me consta que tiene mucho que contar. Esa vida imaginaria lucirá pronto entre los libros de mi biblioteca pero, hasta entonces, vaya por delante esta felicitación.

domingo, 28 de octubre de 2012

En Puerto Nuevo de las Cerezas

Sol, moreno de piel, mercadillo los jueves y domingos, alguna tormenta a media tarde, calor, mucho calor. Mil y una normas cumplidas a rajatabla: las cosas del suelo no se cogen, hacer la digestión dos horas antes del baño, no interrumpir nunca cuando hablen los mayores... En frente tantos amigos de vacaciones, tantos juegos por jugar. Y detrás la ilusión por repetir lo irrepetible, disfrutando hasta el límite de estos parajes como lo hicimos el año pasado... Como lo haremos al año que viene.
Hay pájaros en los cables, setas comestibles, caracoles cuando llueve, mermelada de mora en septiembre, un espejo donde todos los ojos se miran. Y esa leyenda que cuenta que la primera casa del lugar fue construida por un caballero templario que sobrevivió a una noche de borrasca tras refugiarse debajo de sus chamizos. Es posible que si hubiese portado un paraguas hubiera seguido andando y este municipio, tristemente, no estaría donde está. Porque aquí tenemos lo que vivimos, lo que disfrutamos, lo que amamos.  
Estamos en Puerto Nuevo de las Cerezas, el pueblo de las tres mentiras: ni es puerto, ni es nuevo, ni sus frutales predominantes son los cerezos Sino ese mar de manzanos que le envuelven, dotándole de una sidra famosa en la comarca. No se trata de un caso único dentro de nuestra geografía, repleta de toponimias que desbordan engaños. Tampoco se conoce propósito de enmienda, pues nunca hubo intención de arreglar el desatino. Pese a ello, estamos en un contexto plagado de erratas. En el pico del loro solo hay buitres leonados, su puente romano corresponde al periodo medieval, aquella vecina de nombre Alegría se encuentra siempre triste, y desde ese lugar llamado el Miradero apenas se ve nada. Cierto que en este caso existe un atenuante: su denominación anterior era el Miriadero -extensión donde sestean los ganados-, siendo la tradición popular la que cambió la fonética del sitio. Mas aun así, tales apelativos pueden confundir -y mucho- al visitante que no esté debidamente avisado...

Nota: Primeros párrafos de mi libro Siete paraguas al sol, correspondientes al capítulo titulado Cuando callan las campanas

miércoles, 24 de octubre de 2012

Escribiendo bajo la lluvia

Hoy, con la lluvia, ha llegado una noticia excelente. Mi libro Siete paraguas al sol se ha subido a los bibliobuses de León, gracias a la coordinación de bibliotecas del Instituto Leonés de la Cultura. Es -sin duda- una gran iniciativa que permitirá que sean más los lectores que conozcan la historia de Bernardino y sus hijas, viajando con ellas desde la imaginación a lugares tan distantes como Kigali, Bagdag o Nueva York.
También me alegra saber y compartir otras primicias amigas: que la novela La sombra del faraón del escritor Santiago Morata va a ser traducida al ruso con una tirada inicial de 10.000 ejemplares, que el libro Pretérito imperfecto de Mercedes Pinto sigue estando en el Top-10 de ventas de la plataforma digital Amazon, que la nueva obra El guardián invisible de Dolores Redondo Meira saldrá al mercado a partir de enero traducida a diferentes idiomas, que el poeta Rafael Sanz Sierra presentará este viernes en Zaragoza su opera prima Gotas de ácido...
Me alegro por todos ellos y de paso por mí. Y es que, ciertamente, hoy la lluvia ha venido cargada de buenas noticias.

viernes, 19 de octubre de 2012

Ilusionistas, de Noam Chomsky

Ediciones Irreverentes acaba de publicar en primicia mundial Ilusionistas, el último libro del filósofo y activista Noam Chomsky, una de las figuras más destacadas de la Lingüística del último siglo.
Bajo la traducción del escritor uruguayo Jorge Maifud, en Ilusionistas encontramos las actuales preocupaciones del autor: la crisis económica como arma de enriquecimiento rápido y vergonzante de los más poderosos, el sentido de la democracia y los obstáculos de la lobbycracia, las imposiciones y las representaciones de la realidad, las verdades oficiales y la manipulación de la historia, las diferentes expresiones de la libertad, la tiranía del dinero acumulado y el secuestro de las democracias, las formas de dictadura, y su sentido de un anarquismo progresivo -a lo cual se ha agregado una creciente preocupación por el problema ecológico y la probabilidad de un final anticipado de la humanidad.
Ante la sociedad que nos imponen, Chomsky ofrece una alternativa.
Sin duda, un libro recomendable. Y es que, en palabras del editor Miguel Ángel de Rus, "para cambiar el mundo, primero tenemos que recuperar el significado de las palabras. Chomsky nos explica cómo hacerlo".

lunes, 15 de octubre de 2012

elamorazulmarino.blogspot.com

En este 15 de octubre –día de mi cumpleaños- quisiera hacerme un regalo especial. Como muchos de vosotros ya sabéis, El amor azul marino es mi opera prima. Quizá por ello será siempre la más entrañable, desde la convicción de que sin ese primer paso no hubiera habido ninguno más. Con esta obra obtuve el Premio Literario Amares 2005, siendo publicada en diciembre de ese mismo año por la Editorial Amares. Se emitieron dos ediciones con un éxito notable de público y crítica, no habiendo prácticamente en la actualidad existencias a la venta en formato papel.
Por ese motivo y animado por numerosos amigos, en los próximos días vamos a colgar el libro en la plataforma digital Amazon. Estamos ultimando los detalles y os informaremos de ello con la suficiente antelación. Así, todo aquel que quiera podrá descargárselo a un precio reducido, disfrutando de la colección de cuentos que lo componen. De hecho, mi regalo tiene mucho que ver con tal iniciativa, pues hoy precisamente inauguramos este nuevo blog: http://elamorazulmarino.blogspot.com
No quisiera cerrar esta entrada sin dar mil gracias a Mercedes Pinto por su apoyo, a Jara Baena por la nueva portada, a Emilio Domínguez por su gestión… Y por supuesto, mil gracias a vosotros mis lectores por haber conseguido que pintara de azul otro regalo cargado de ilusión: el de tener disponible en la red el más entrañable de mis libros.

sábado, 6 de octubre de 2012

Compartiendo una palabra


Cada mañana, como cada mañana desde que la conoció, mi abuelo daba a mi abuela los buenos días regalándole una palabra. Y así, en cada despertar, le dedicaba un nuevo diccionario interpretado a su libre albedrío:
Adulto: Persona a la que los niños tratan de usted.
Amanecer: Primer milagro del día.
Amor: Aliño, aglutinante, levadura. Especia que hace posible ese menú extraordinario llamado vida.
Circo: Lugar donde suceden los milagros.
Conciencia: Voz interior que nos recuerda qué hicimos mal y lo que es mucho peor qué hicimos bien.
Desierto: Kilómetros y kilómetros sin un árbol. No confundir con desamor: kilómetros y kilómetros sin una ilusión.
Discreción: Virtud consistente en no hablar demasiado, pues puede que a tu enemigo le interese lo que digas.
Éxito: Vivir de lo que te gusta.
Honestidad: Anteponer los ideales a los intereses.
Humildad: Don por el que no me siento más que nadie ni menos que ninguno.
Inteligencia: Vivir donde te va bien.
Odio: Sentimiento más alejado de la ley natural porque nace, crece y se reproduce, pero le cuesta mucho morir.
Pasión: Epidemia de cariño.
Pacer: Forma verbal de la palabra paz.
Perfección: Estado que solo alcanzas cuando alguien se enamora perdidamente de ti.
Previsión: Tenerlo todo pensado para cuando no haya nada que pensar.
Suerte: Querer ser lo que soy… y si es posible, contigo.
Sufrimiento: Padecimiento carente de humildad. Siempre somos nosotros quienes más sufrimos en el mundo.
Vida: Periodo de tiempo entre nacer y morir que llenamos a base de casualidades.
Cierta tarde de invierno, mi abuelo marchó. Su corazón, cargado de verbo y emociones, prefirió detenerse antes que dejar de amar. Sucedió entre los blancos de algún hospital, justo cuando la abuela reposaba en casa tras otra noche a su vera. Un médico informó a mis padres, a mis tíos, al resto de la familia. Pero, ¿quién se lo dirá a ella?
Quizá por ser su nieta mayor o por esos caprichos que tiene el destino, dicha tarea me acabó tocando a mí. Ni siquiera hizo falta hablar. Su instinto se anticipó a mi llanto y con voz templada, después de consolarme con un beso, afirmó:
-     Se ha ido mi compañero.
Entonces fui yo quien descubrió el verdadero significado de aquel vocablo: compartir.
Mis abuelos pasaron toda una vida contándose amaneceres, desiertos, pasiones... Construyendo día a día los pilares de su propio diccionario. Y cómo no, compartiendo con cada despertar la magia de una palabra. 

Nota: Relato perteneciente al capítulo Cruce de caminos, incluido en mi libro Siete paraguas al sol.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Proyectos a plazo fijo

Aunque por distintas circunstancias no disponga del tiempo que desearía para actualizar con más frecuencia este blog, tampoco quisiera dejar de compartir los proyectos literarios en los que ando embarcado.
A corto plazo estoy pendiente de que salgan publicados dos relatos míos en otras tantas antologías: uno sobre Praga titulado Donde duermen las leyendas -Mar Editor- y otro sobre la discapacidad bajo el título de El guepardo y la tortuga -Libros del Innombrable-. A medio plazo, seguiré promocionando mi novela Siete paraguas al sol -creo sinceramente que todavía le queda muchísimo recorrido- y realizando cuantas sesiones de cuentacuentos podamos organizar en torno a ella. También pretendo difundir mi primera obra, El amor azul marino, en la plataforma de publicación digital Amazon. Y retomar ese reto de editar en italiano Mi planeta de chocolate, gracias a la colaboración de mi amiga Raffaella. Por último, a más largo plazo, me encantaría concluir ese nuevo libro que ahora me ocupa y que -lleno de cuentos- estará dedicado a mi hijo Manuel. De momento solo puedo adelantaros su título: Nanas para un Principito.
Mil sonrisas y, a pesar de las distintas circunstancias, seguiremos compartiendo.

lunes, 17 de septiembre de 2012

...Y de la sabiduría

¡Qué hermosa es la Argentina! ¡Y qué sabia! Amparo aprendió en ella que nada tiene el poder de la palabra: puede herir, ensalzar, ser ejemplo o estar perseguida. Nada tiene más fuerza que un diccionario: desde él construimos un lenguaje que nos permite comunicar. Y nada tiene más sabiduría que el refranero, pues como dicen aquí: No debe cambiarse de caballo cuando estás cruzando el río.
También aprendió que al conocimiento solo se llega a través de la ignorancia; pero, ¡a cuánta ignorancia llegamos a través del conocimiento! Y desde luego, que si comunicar es un deber, la elección de la forma será siempre un derecho.

Nota: Texto perteneciente al relato El bosque de los arrayanes, incluido en mi libro Siete paraguas al sol.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

A propósito de la ignorancia...

La vida le ha enseñado a Adelaida que la suerte es caprichosa, el amor ciego, la risa contagiosa... Y la ignorancia atrevida. Cuánto cuesta decir yo no sé nada y qué poco dar cualquier opinión. Impresiones subjetivas sin otro aval que nuestra creencia, acostumbradas a estar equivocadas. Desde esa ignorancia solemos ser osados, mostrándonos seguros de nosotros mismos. Sin embargo, nada peor que la contundencia con la que a menudo defendemos tales opiniones, enfadándonos si son rebatidas aunque sea frente a la razón. Porque el mayor drama de la ignorancia no se queda en su atrevimiento; es que además tiende a ser dogmática.

Nota: Texto perteneciente al relato Cruce de caminos, incluido en mi libro Siete paraguas al sol.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Al sur de tu sonrisa

Ahora sí, de vuelta a mi rutina, comparto con vosotros el poema Al sur de tu sonrisa que ha escrito Marian Carracedo -editora y excelente escritora- a propósito del relato homónimo incluido en mi libro Siete paraguas al sol. Mil gracias, amiga Marian. Y como siempre decimos los cuentistas, nos seguiremos contando.

Por algún extraño motivo
es tu horizonte de palabras
mi destino
y con cualquier pretexto
con un único objetivo
recorro tu universo
y me pierdo
entre los pliegues de tus sueños.
Y escribo tus rincones.
Y habito tus mañanas.
Y encierro tus susurros.
Y entonces...
el color de tu piel
se vuelve
fascinante aventura, 
infinita locura
"al sur de tu sonrisa".

jueves, 6 de septiembre de 2012

Adiós a Horacio Vázquez-Rial

De vuelta a casa, y aunque no tuviera la intención de reabrir este blog hasta el próximo lunes, he decidido plasmar unas líneas al saber del fallecimiento de Horacio Vázquez-Rial, escritor argentino a quien tuve el honor de conocer personal y literariamente a través de mi editorial. Periodista, historiador y novelista, finalista del Premio Nadal entre otros galardones, Vázquez-Rial no dejó nunca de transmitir. Y así lo hizo conmigo cuando compartimos autoría en aquella Microantología del Microrrelato II en la que ambos coincidimos.
Sea la lectura de su texto Aquel otoño del doctor Bovary, incluido en ese libro, mi sencillo homenaje para un gran maestro. Descanse en paz.

No es abril el mes más cruel. Es octubre. La existencia se agazapa como antes lo ha hecho la nada. Hay un pacto entre ellas, se turnan, se justifican mutuamente, pero no establecen pacto alguno con los hombres, que pueden morir en medio de la vida más espléndida o en el momento más triste de la ciudad. Mamá empezó a irse en octubre, aunque no se despidió hasta enero, cuando la miseria es más dura.
A Jeanne la enterramos en otoño. El doctor Bovary no era un gran médico. No voy a negar su buena voluntad, aunque hubiese preferido que la atendiese otro. Pero Jeanne siempre había querido que fuese él, ese hombre solitario del que, con el tiempo y por esos misterios de la comunicación, supimos que había vivido una tragedia con su mujer, que se quitó ola vida. Tal vez Jeanne abrigase alguna esperanza de recobrar la salud a su lado y ocupar su existencia. Hasta hacerse cargo de la niña, la pequeña Berta, a la que su padre cuidaba como buenamente podía.
Y algo debía de sentir Charles Bovary por Jeanne, porque veló toda la noche en la casa y después fue con nosotras al cementerio y lloró desconsoladamente. Quizá por ella, quizá por su propio fracaso como médico, quizá porque él también hubiese imaginado una madre para Berta. El corazón de los hombres no siempre es trasparente. El de Bovary no lo era. Supongo que lo oscurecía el dolor. 
Cuando dejamos a Jeanne en la tierra, él se marchó con su hija en un carruaje y nosotras elegimos regresar andando. Vinimos bordeando el bosque, por el paseo exterior. Aunque parezca insólito, nuestro grupo de mujeres de luto caminando en el anochecer no llamaba la atención. Había mucha gente y toda parecía tristísima, un tanto fantasmal a la luz pobre de las farolas de gas en la niebla.
Me asombra que hayan pasado casi veinte años de aquello. Ayer encontré en la calle a Berta Bovary, toda una mujer. Desde luego, me reconoció ella. Su padre murió hace tiempo, ella se ha casado con un hombre de Barcelona y piensan marchar a América, al sur, donde en octubre es primavera.

sábado, 14 de julio de 2012

Volveremos en septiembre

En efecto: a partir de mañana me tomaré unos días de descanso en ese pueblo mío escondido entre campos. Prometo perderme haciendo rutas a bicicleta, asistir a las fiestas patronales de la comarca, bañarme en el río, compartir momentos con sus gentes, cargar mis baterías, leer algún libro pendiente, mirar hacia atrás con perspectiva, mirar hacia delante sin nostalgias... Serán unas vacaciones sencillas. Si os parece, nos contamos a la vuelta.

jueves, 12 de julio de 2012

La reseña de Nínive

Bueno, pues como lo prometido es deuda, aquí estoy para comentar este maravilloso libro (Siete paraguas al sol). Porque no me ha gustado... me ha encantado.
Lo llevé como segunda lectura de mi semana de vacaciones en la playa con los niños, y me ha durado tres días.
Es una de esas novelas para paladear despacio. Cada frase es una pequeña joya que asimilas como propia, recordando alguna situación parecida en tu experiencia personal.
Se recrea en lo sencillo, en vivencias que pueden ser las tuyas, las de tu vecino, las de tu hermana. Pero lo cuenta de tal modo, que cada palabra es especial. De cada historia puedes aprender, recordar...
He estado leyendo con una media sonrisa en la cara, que a momentos se convertía en entera y -por qué no decirlo- alguna lagrimilla también se me ha escapado. Y lo mejor de todo es que cuando pasas la última hoja, el poso dulce que deja se mantiene tiempo después.
Los cuentecillos cortos que intercala en la historia principal son geniales. De hecho, tengo pensado leérselos a mis niños por las noches, cuando el libro vuelva a mis manos -porque ya lo he prestado-...
En fin, que recomiendo su lectura. Que refresca, calma y cura, como buena medicina para el alma.
Pero tengo que pedir disculpas al autor por traer entre las páginas de su obra algún grano de arenas blancas y negras, y alguna gota de agua de piscina, porque no se me ocurrió que tuviera que llevar en dichos lugares, un paraguas.

Nota: Reseña publicada por Nínive en el hilo abierto del portal literario Ábretelibro sobre mi libro Siete paraguas al sol.

martes, 10 de julio de 2012

Un paraguas en el taxi

El mundo de la Literatura es un mundo complicado, y más en tiempos de crisis. Publicar se hace difícil y no todo tiene el brillo que aparenta. Como muestra, siempre he dicho que el manuscrito de mi primer libro, El amor azul marino, lo envié para su valoración a 11 editoriales y todas lo rechazaron con buenas palabras -eso sí- pero sin habérselo leído. Descubrí entonces que no era una cuestión de calidad sino de oportunidades.
Sin embargo, en este caminar por el universo literario he encontrado también muchas personas que me han apoyado. De entre ellas, citaré a los miembros de mi familia. Del primero al último creen en mi como escritor y no han faltado nunca a los momentos importantes de esa andadura. Por poner otra muestra, la de mi hermano, anunciando en su taxi por las calles de Zaragoza mi último libro: Siete paraguas al sol. Probablemente sea el único taxista del planeta que me publicita pero, sin duda, para mí será siempre el mejor.

miércoles, 4 de julio de 2012

Un decálogo de vida

Tras unos días inolvidables por Andalucía, donde no faltó el humor ni el calor, presento en esta entrada el decálogo de vida de Mercedes, una de las hermanas protagonistas de Siete paraguas al sol. Y comparto con vosotros que lo hago mío.
1. No hay cambio bueno con prisas.
2. Aceptar el miedo te hace más fuerte.
3. Solo podrán vencerte si te das por vencido.
4. La salud es como las fortunas; la única manera de conservarla es no malgastarla.
5. Cuando vienen mal dadas, sacamos lo mejor que hay en nosotros.
6. No existe peor obligación que la que uno mismo se impone.
7. Cuanto repetimos con frecuencia, lo acabamos vaciando de sentido.
8. Nunca combatas demasiado tiempo con un mismo rival.
9. No te tomes tan en serio. Nadie más lo hace.
10. El amor es un misterio que se nos va revelando a lo largo de la vida.
Y ese epílogo que define perfectamente su estancia en Nueva York: ¡que tu libertad no se quede en una estatua!

jueves, 21 de junio de 2012

El Sur que necesito

Como dice la campaña publicitaria de una marca de cerveza, "todos necesitamos un poco de Sur para no perder el Norte". Quizá por ello,  y aun cuando ese Sur se refiera más a un estado de ánimo que a un espacio físico, a partir de mañana y durante los próximos 10 días estaré de viaje en Andalucía. Esa tierra que vio nacer a mi abuelo Ildefonso, y por la que siento tanto cariño. Allí, además de hacer un poco de turismo y saludar a muchos amigos, aprovecharé para realizar dos sesiones de cuentacuentos tituladas Paraguas con cuento para un verano sin prisas, coincidiendo con la presentación de mi libro Siete paraguas al sol. Os dejo las referencias del dónde y el cuándo:
* Martes, 26 de junio, a las 20:00 horas. Librería Quorum (Calle Ancha 27) en Cádiz.
* Jueves, 28 de junio, a las 21:00 horas. Librería La Extra vagante (Plaza de la Alameda de Hércules 77) en Sevilla.
Si no pudiera hacerlo antes, nos seguiremos contando a la vuelta. Entre tanto, recibid mil sonrisas desde ese Sur que también yo necesito.

jueves, 14 de junio de 2012

La balada de Eleanora Aguirre

Hoy se ha presentado en la librería Los portadores de sueños de Zaragoza un libro excepcional: La balada de Eleanora Aguirre (Ediciones Irreverentes), de Santiago García Tirado. Es la novela que en estos momentos estoy leyendo, con unos personajes que te acompañan en un viaje en el que el camino resulta fascinante. Ambientada en aquel México de los años setenta, Eleanora es una joven soñadora que busca en la música de Janis Joplin la banda sonora de su vida... Y por supuesto, es una metáfora de muchas de nuestras cosas.
Además de su obra, os recomiendo al autor, con quien comparto amistad desde que tuve el honor de acompañarle en la presentación en Zaragoza de su primer libro. Aquel Un preso que hablaba de Stanislavski que tanto nos gustó. De hecho, permitidme una confidencia. Yo escribo como escribo, y parece evidente que a estas alturas no voy a cambiar. Pero si alguna vez lo hiciera, me gustaría escribir como Santiago.

martes, 12 de junio de 2012

La Feria en tiempos de crisis

Acabó la Feria del Libro de Madrid. Y según datos de la comisión organizadora, lo hizo con una caída del volumen de ventas próxima al 20% con respecto al año anterior, a pesar de que la afluencia de público resultó notoria y en niveles similares. En total se han facturado seis millones y medio de euros, uno menos que en el 2011.
También concluyó la Feria de Zaragoza. Allí, según refieren los medios locales, las ventas han ido de manera irregular, considerándose a los escritores como "un reclamo imprescindible para atraer a los lectores e incrementar esas ventas... porque la gente quiere tener el libro dedicado y conocer a su autor". Además, son muchos los que califican de "inutilidad" abrir por las mañanas entre semana, pues "las ventas son escasas, apenas pasa gente y casi nadie se para".
En una línea similar han resultado otras Ferias a las que he asistido -siendo autor o espectador- como las de León o Huesca.
Al margen de este prisma mercantil, las Ferias del Libro son siempre una oportunidad para estrechar el vínculo autor-lector, para cargar energías, para disfrutar, para entender en muchas ocasiones lo que realmente escribiste, para compartir proyectos, para adquirir una buena obra y tenerla dedicada... Y es que hago mías las palabras de Emerson: En muchas ocasiones la lectura de un libro ha hecho la fortuna del hombre, decidiendo el curso de su vida.

sábado, 9 de junio de 2012

La reseña de Santiago Morata

Manuel es fácil de definir: buena persona, buen escritor y buen amigo.
Ya predije el éxito de Manuel, y no solo como persona, sino como propuesta de escritura. Yo dije que era el Paulo Coelho español, y me agrada ver que como pitoniso en este caso al menos, acierto.
El mayor cumplido que se le puede hacer es decir que escribe como es él. Con la visión de un mundo con sus virtudes y sus defectos, pero siempre mejorable y con el positivismo de ver el vaso medio lleno. Como dice él, la esperanza es el fin del mundo. Más allá no hay nada.
En ese mundo no escatima el retrato cruel del mundo tal y como es, y sin embargo siempre encuentra una sonrisa, un guiño en medio del realismo.
Escribe con ese poso de nostalgia, de costumbrismo y de filosofía serena y cariñosa de los grandes escritores de antaño, pero mirando al futuro.
Cuando se lee la obra de un amigo, se ve cuánto de él hay en la novela, y en esta se ve, creo, más de él que en sus anteriores relatos.
Personalmente, cuando uno lee su obra tiene la misma sensación que al escucharle, y es paz. Uno siente que si el mundo estuviera en manos como las suyas, tendría una oportunidad de salvación.
Ya lo dije cuando tuve el placer de presentarle en otra ocasión. Hasta que no le conocí no había leído cuentos o relatos cortos o como quieran llamarlo, y confieso que lo empecé con un poco de reticencia, pero me di cuenta de que conforme leía, me iba relajando, en medio de sonrisas, pero ojo, no me dormía. Tenía ganas de seguir leyendo.
Y cuando terminas, te queda una sensación de relajación que no tendréis con una clase de pilates, porque es el alma lo que se relaja.
Y este libro no es una excepción, sino mucho mejor, porque es una sola historia larga, no una sucesión de relatos independientes, que avanza hacia la novela más de corte narrativo.
Retrata un periodo que muchos recordaréis con cariño y los más jóvenes descubrirán con asombro, pues verán que en aquel mundo en blanco y negro había cosas muy positivas que hoy se han perdido, valores que ya no existen y sensaciones que hoy no da tiempo a sentir y cambiamos por malos sucedáneos apresurados.
Es un libro de viajes, pero no en el sentido más literal, sino en el sentido interior.
Y yo me pregunto. ¿Quién es capaz en estos tiempos de prisa, de comida basura, de stress y de emociones fuertes y rápidas, de escribir de este modo? Y encuentro que muy pocos.
Así que voy a hacer un nuevo augurio, así a palo seco, sin alcohol ni nada. El día que Manuel pase a un formato de novela más largo, más comercial, va a ser un best seller de los grandes.
Como dice él, la suerte no se desea, se merece, y él la merece. El guante queda lanzado.

Nota: Reseña del escritor Santiago Morata, por quien tuve el honor de ser acompañado durante la presentación de Siete paraguas al sol en Zaragoza, y el gusto de compartir caseta en la Feria del Libro de esta ciudad. Dicha reseña puede encontrarse en el hilo abierto a propósito de esta obra en el portal literario Ábretelibro.

lunes, 4 de junio de 2012

Cosas chiquitas

Este próximo viernes 8 de junio, a las 19:30 horas, en la Sala de Conferencias de  la Biblioteca Pública de León (Santa Nonia 5, León), se estrenará el documental Cosas chiquitas, dirigido por Sara Tejera y producido por Fernando Fernández Gil (Producciones Los Argonautas), que aborda de una manera entrañable el tema de las personas mayores y en el que como médico y psicólogo tuve la suerte de participar.
En palabras de su directora, Cosas chiquitas incluye historias que nos permiten comprender nuestro presente, nuestro camino, nuestras heridas... quizás para fraguar un futuro con, al menos, distintos errores... Dejar fluir el verbo y la confesión de aquellas gentes que recorrieron gran parte de nuestro siglo XX. Intentar salvar el abismo que existe entre las generaciones de los años 20 y 30 y las generaciones actuales, que parecen discurrir sin mucha noción de su más reciente pasado.
Sin duda, un documental emotivo, sorprendente, extraordinario, al que también se ha sumado mi editorial (Ediciones Irreverentes) como Entidad colaboradora, cediendo un lote de libros para todos los intervinientes.
Os adjunto el link a esas Cosas chiquitas donde, además del trailer, podréis encontrar más información adicional: http://www.cosaschiquitas.es/

miércoles, 30 de mayo de 2012

Cuentacuentos y firmas en Zaragoza

Y seguimos contando... Este próximo viernes 1 de junio, a partir de las 19:30 horas, haré una sesión de cuentacuentos para sentir y pensar titulada Paraguas con cuento para una primavera, en el showroom del portal CalleZaragoza (San Vicente Mártir 23, Zaragoza). Se da la circunstancia de que va a ser el primer acto que se realice en este showroom, por lo que me toca el honor de inaugurar.
Y al día siguiente, sábado 2 de junio, en horario de mañana y tarde, firmaré ejemplares de Siete paraguas al sol en el stand que Librería Albareda ha instalado en el Paseo de Independencia con motivo de la Feria del Libro de Zaragoza.
Si podéis y os apetece, estaré encantado de compartirlo con vosotros.

domingo, 27 de mayo de 2012

Velada dandy-literaria en Madrid

Este próximo martes 29 de mayo, a partir de las 19:45 horas, participaré en una velada dandy-literaria que organizada por Ediciones Irreverentes, Cuadernos del Laberinto y MAR Editor se celebrará en el café Cósmico, ubicado en la calle Juan de Austria 25, Madrid (junto a plaza de Olavide, Metro Iglesia). Allí presentaré mi libro Siete paraguas al sol, compartiendo cartel con autores de la categoría de José Enrique Canabal, Miguel Ángel de Rus, Francisco Legaz o Salvador Gómez de Simón.
En su idea original, la experiencia pretende emular los cafés literarios decimonónicos, combinando tertulia, simpatía y buena literatura. Será interesante, estáis todos invitados.

viernes, 25 de mayo de 2012

Feria del Libro de Madrid

Hoy comienza la 71ª edición de la Feria del Libro de Madrid, que tiene a Italia como país invitado. Pese a las gestiones de mi editor, haber asistido a otras Ferias -como la de Frankfurt, en la cual me inspire para uno de los capítulos de Siete paraguas al sol-, tener un libro nuevo en el mercado y presumir de muchos amigos lectores que me han preguntado al respecto, parece improbable que este año acabe firmando ejemplares detrás de uno de los 356 stands previstos o participando en alguna de las 250 actividades programadas. Las cosas son así -o mejor dicho, las cosas de este mundo literario son así- y no hay que darle más vueltas. Y es que ya le pasaba en sus inicios a Faustina, la protagonista escritora de mi novela.
Sea como fuere, quisiera a través de esta entrada desear a todos una buena Feria, llena de vivencias, detalles, ventas, emociones, charlas, lecturas... Sin olvidar que a veces somos buenos escritores. Otras, somos escritores. Y la mayoría, simplemente somos.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Chaparrón de sentimientos


Cuarta obra de este autor, Aragonés de nacimiento, Leones adoptado. Fiel al estilo de sus anteriores obras, el autor crea una historia atrayente, muy sencilla y fácil de entender, términos muy coloquiales y cercanos, descripciones certeras, precisas casi fotografías del instante con una perfecta documentación, fino humor. Personajes bien construidos que enseguida los tomamos como parte nuestra, la trama poco a poco toma un ritmo trepidante que nos va envolviendo y deseamos más y más, salpicada con cuentos entrañables, como digo la lectura es sencilla pero os aconsejo que sea muy pausada como saboreándola poco a poco pues este libro es para degustarlo y no perder ningún detalle, pues el autor es algo perverso y en cada párrafo nos va regalando sentimientos y emociones, cuentos y reflexiones que si queremos sacarle todo el partido debemos dejar reposar. Como en la anterior novela, el autor nos intenta condensar una filosofía de vida en una frase, una máxima a aplicar en muchas situaciones de la vida: Que llueva no depende de ti; que lleves paraguas, sí.
Al contrario que en sus anteriores obras, no utiliza la primera persona, sino que esta vez utiliza la tercera persona, poniendo en cada uno de los personajes un poquito de sí mismo, por lo cual abre más el abanico de sentimientos.
Durante el transcurso de la Novela el autor, utilizando a sus personajes, nos relata los momentos que quizás a él más le impactaron saltando entre el hoy y el ayer. el Madrid de 1971 (Faustina), la inmigración a Alemania (Adelaida), la Argentina de los desaparecidos (Amparo), la violencia étnica en África (María), el cáncer en la cosmopolita New York (Mercedes), el fútbol en un Bagdad en guerra (Irene), la soledad en el pueblo actualmente (Ramona).
Como si de un concierto se tratara, el director aun en su ausencia (Bernardino el campanero) dirige la orquesta con fina mano. El primer instrumento, quizás por ser la primera de las hermanas (Faustina), pone la primera nota, será el nexo de unión entre todas la hermanas, ella toma el relevo de su padre y como buena escritora cuenta y crea cuentos para disfrute de sus hermanas, aglutinando el sentir y la promesa de buscar a su padre. Al poco se unen los demás elementos de la orquesta: la ingenua Adelaida, la impulsiva Amparo, la pura María, la cosmopolita Mercedes, la alocada Irene, la soñadora Ramona y como no esa Tía Amelia que no cuenta nada pero lo dice todo, forman un acorde bellísimo que llega hasta lo más fondo del alma, acariciándola como si de una nana fuera, el ritmo siempre en crescendo, hasta llegar a un inesperado y apoteósico a la vez que sencillo final que no deja indiferente a nadie.
Sinceramente una amalgama de sentimientos, sensaciones y buen hacer que en los tiempos que corren es difícil de conseguir.
¿Que si me ha gustado?, yo me preguntaría ¿qué es lo que no me ha gustado? La historia es buena, la narración magistral y los personajes son tan cercanos tan entrañables que os seguirán y os dejaran un regusto fantástico. Buena muy buena sin dudarlo, recomendable a cualquier edad. Llena el alma y vacía los malos rollos ¿Qué más se puede pedir?
En fin, como ultima cuestión a destacar, los derechos de autor están cedidos a favor de Aldeas Infantiles SOS, cosa que hace que el gasto del libro sea mucho más agradable además de decir mucho a favor de autor.
Muchísimas gracias por vuestra lectura, disculpad por la extensión y colorín colorado esta opinión se ha acabado.

Nota: Reseña sobre mi libro Siete paraguas al sol, publicada por Giratsi (Javier) bajo el título Chaparrón de sentimientos en el portal de opinión Ciao!
http://www.ciao.es/Siete_paraguas_al_sol_Manuel_Cortes_Blanco__Opinion_2022684

lunes, 21 de mayo de 2012

Entre la novela y el cuento


No hay duda de que Manuel Cortés Blanco es un escritor que, además de cuidar con absoluta pulcritud la forma de sus obras, se afana por presentarlas con toda suerte de elementos. Tantos que, en algún caso, el lector puede quedar abrumado. Esta fermosa cobertura en los prolegómenos y en los perfiles finales es evidente en la obra. Precedida de tres lemas relacionados con la creación, el prólogo de Juan Patricio Lombera disecciona la obra, completándose con un largo «Prefacio —La regla del siete—». Un «epílogo —El amor en los tiempos del cuento—» y «Agradecimientos», un curioso aprovechamiento de todas las preposiciones tradicionales, cierran la obra. Entre ambos elementos se desarrolla una obra de condición híbrida en cuanto al género literario convencional: los ocho pasajes son, de alguna manera, independientes, pero mantienen una hilazón que les dota de unidad temática. Las siete historias de las siete hermanas germinan de la simiente que es el recuerdo del padre, desaparecido de forma misteriosa del pueblo castellano Puerto Nuevo de las Cerezas. Ese pueblo, muy rico para las hermanas en recuerdos y vivencias («en Puerto Nuevo de las Cerezas hay un pueblo con muchos pueblos dentro») no volverá o oír las campanas tañidas por Bernardino, el padre ausente. A pesar de ello, en diversas partes del mundo, el sentimiento de las protagonistas latirá al mismo ritmo de aquellas campanas, símbolo del pueblo y del padre ausente. Todo ello se plasma en un texto muy elaborado en el que aforismos, anáforas, paradojas y símbolos (con predilección especial por los paraguas) sorprenden constantemente al lector, obligado a llevar a cabo una lectura de gran viveza.

Nota: Reseña de Nicolás Miñambres sobre Siete paraguas al sol, publicada ayer domingo 20 de mayo bajo el título Entre el cuento y la novela en el suplemento cultural Filandón del Diario de León.

sábado, 19 de mayo de 2012

Siete paraguas en Ábretelibro

Desde el portal literario Ábretelibro se sortean dos ejemplares de mi libro Siete paraguas al sol, entre aquellos de sus usuarios que cumpliendo una serie de condiciones respondan correctamente a la siguiente pregunta antes del martes 22 de mayo:
¿Qué novela chocolatera publicó Manuel Cortés Blanco antes que Siete paraguas al sol?
a) La casita de chocolate.
b) Mi planeta de chocolate.
c) Charlie y la fábrica de chocolate.
d) Como agua para chocolate.

Adjunto el enlace por si fuera de vuestro interés: http://www.abretelibro.com/foro/viewtopic.php?f=33&t=60904

Ábretelibro es una comunidad abierta sobre obras literarias y creaciones, referente de muchísimas personas que desde cualquier rincón del mundo amamos la Literatura. Tantas que el pasado Día del Libro superaron los 10.000 visitantes y las 60.000 páginas vistas en el foro, con una media global de casi 800 mensajes y 14 temas abiertos a diario.
Por cierto, la respuesta a la pregunta propuesta es fácil, ¿verdad? Benito Expósito Expósito, protagonista de esa novela, estaría muy contento de que nadie fallara.
Mil gracias a las administradores de Ábretelibro por esta convocatoria, suerte para quienes participen y buen fin de semana para todos.

jueves, 17 de mayo de 2012

Y adiós a Carlos García Miranda


Hoy he sabido también que el escritor y literato peruano Carlos García Miranda nos dejaba ayer a los 44 años de edad tras una enfermedad impasible. Compañero de editorial, participó en la Antología del Relato Negro III después de ganar uno de los Premios Sexto Continente y quedó finalista el año pasado en el Premio Internacional Vivendia de Relato con el libro SuperficiesEra profesor de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (Lima) y planeaba junto a nuestro editor publicar en España una antología de autores peruanos y en Perú una de escritores irreverentes.
Desde su relato Te humea la tarde, le recordamos con cariño, admiración y respeto. Descanse en paz.

Hubo una época en que en este pueblo no se podía vivir. Las desgracias eran cosas de todos los días... Todo cambió cuando regresó tu tío Severino. Venía de recorrer el mundo y trajo artefactos asombrosos. Pero lo que nos cambió la vida lo tenía en un baúl. Era té. Nos enseñó a tomarlo en los días de intensa lluvia, luego de los nacimientos inesperados, de las muertes y de todas las calamidades que nos azotaron. Obviamente, no disminuyeron -dijo mi abuela mientras levantaba su taza y miraba mi abultado vientre de futura madre soltera-, pero con el té le quitamos el dramatismo.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Adiós a Carlos Fuentes...


Ayer nos dejaba un ESCRITOR: Carlos Fuentes, mexicano universal. Las enciclopedias constatarán la importancia de su obra y la cantidad de homenajes, menciones y aplausos que por ella atesoró. No obstante, el mayor de esos premios está en el reconocimiento y el cariño que siempre le hemos brindado sus lectores.
Desde las primeras líneas de uno de sus cuentos, titulado La muñeca reina, le seguiremos leyendo porque sus textos no se irán nunca. Gracias sinceras por tanto talento y ahora descanse en paz.

Vine porque aquella tarjeta, tan curiosa, me hizo recordar su existencia. La encontré en un libro olvidado cuyas páginas habían reproducido un espectro de la caligrafía infantil. Estaba acomodando, después de mucho tiempo de no hacerlo, mis libros. Iba de sorpresa en sorpresa, pues algunos, colocados en las estanterías más altas, no fueron leídos durante mucho tiempo. Tanto, que el filo de las hojas se había granulado, de manera que sobre mis palmas abiertas cayó una mezcla de polvo de oro y escama grisácea, evocadora del barniz que cubre ciertos cuerpos entrevistos primero en los sueños y después en la decepcionante realidad de la primera función de ballet a la que somos conducidos. Era un libro de mi infancia -acaso de la de muchos niños- y relataba una serie de historias ejemplares más o menos truculentas que poseían la virtud de arrojarnos sobre las rodillas de nuestros mayores para preguntarles, una y otra vez, ¿por qué? Los hijos que son desagradecidos con sus padres, las mozas que son raptadas por caballerangos y regresan avergonzadas a la casa, así como las que de buen grado abandonan el hogar, los viejos que a cambio de una hipoteca vencida exigen la mano de la muchacha más dulce y adolorida de la familia amenazada, ¿por qué? No recuerdo las respuestas. Sólo sé que de entre las páginas manchadas cayó, revoloteando, una tarjeta blanca con la letra atroz de Amilamia: Amilamia no olbida a su amigito y me buscas aquí como te lo divujo...

sábado, 12 de mayo de 2012

...Y en otros tantos rincones literarios

Llenamos en Zaragoza, llenamos en León, llenamos en Madrid... En estos tiempos que corren, con esa dichosa crisis acuciando sin respiro y ensañándose entre otros sectores con el del libro, valoro positivamente la acogida que está teniendo Siete paraguas al sol. Además, ha habido noticias relacionadas en muchísimos medios: un reportaje en televisión, distintas entrevistas para radios, diferentes reseñas en prensa... A ello añadimos la primicia de que la primera edición está completamente distribuida, quedando a la espera de una probable reedición de cara a la Feria del Libro de Madrid.
Lo cierto es que todo resulta difícil y por eso, si cabe, lo acabo agradeciendo más. Por ello comparto con vosotros algunos enlaces de esos medios o portales literarios, incluyendo el video de la última presentación en la librería Tres rosas amarillas de Madrid. Casualmente allí estuve acompañado por Faustina, una de sus protagonistas, interpretada por una actriz estupenda: Carolina González Santos. Deseo que os guste.
Cien gracias, mil sonrisas y algún que otro link:
Reseña en Europa Press: http://www.europapress.es/cultura/libros-00132/noticia-manuel-cortes-reflexiona-lucha-cotidiana-siete-paraguas-sol-20120507132638.html
Presentación Siete paraguas al sol en Madrid: http://www.youtube.com/watch?v=rAfCkg_1OwA
Y en el portal ConoceralAutor: http://www.conoceralautor.com/autores/ver/NzUz

miércoles, 9 de mayo de 2012

En El Faro Astorgano...

Acabar la lectura de un libro que te deja un sabor dulce y un cuerpo calmado, como cuando has logrado algo ansiado y justo, es un placer y un beneficio para el físico y para el psíquico de cualquier persona. Con ese sabor de calma y una sonrisa, finalicé la lectura del libro de Manuel Cortés Blanco, titulado Mi planeta de chocolate.
A Manuel Cortés Blanco, tuve el gusto y la suerte de conocerle -hace unas semanas- en Bembibre, en un cuentacuentos, organizado por la concejalía de cultura de esa ciudad, donde también participó mi querida y buena amiga-escritora, Mercedes González Rojo. Ni una ni otra conocíamos a este médico escritor, que nos cautivó con sus cuentos y con su cordial y amigable persona. Cuando el acto terminó, intercambiamos pareceres sobre nuestras respectivas historias y las de los otros, y nos conocimos un poco mejor. A la hora de despedirnos, Manuel nos regaló un ejemplar de su libro Mi planeta de chocolate, que ya va por la tercera o cuarta edición y que fue finalista del II Premio Internacional Vivendia de Relato.
Una vez en casa, no pude contener las ganas de darle un vistazo al tomo, aunque era tarde, las frases se fueron deslizando bajo mi vista, y las páginas sucediéndose con avidez. Me cené Mi planeta de chocolate de una sentada, y no tuve ni gota de indigestión, todo lo contrario, las sábanas me acogieron calmada y con ese calorcito marrón y dulce de aquella tableta mágica que me había metido entre pecho y espalda. Pensé en decirle a Manuel que recomiende su libro, a modo de medicina, a sus pacientes. No es broma, personalmente creo, que la lectura es sanadora, además de instructiva, constructiva y un extraordinario ejercicio para nuestras neuronas.
No he leído más libros de Manuel, pero ahora que conozco al escritor además de a la persona, no dudo en merendarme sus otros libros. Este médico, psicólogo y escritor, que ha viajado por todo el mundo, tiene una forma calmada e inteligente de poetizar la dura realidad. Sabe manejar el lenguaje con una soltura exquisita para llegar a la fibra del lector, que acaba por ser un personaje activo del relato. A Manuel Cortés Blanco, le auguro una dilatada y extensa carrera literaria, para su bien, pero también para los que leyendo sus creaciones, crecemos en empatía, en conocimientos y en las bondades de sus personajes.
Si quieres compartir la calma y el dulce sabor que me dejó Mi planeta de chocolate, de Manuel Cortés Blanco, acércate a cualquier librería y hazte con este precioso tesoro marrón. Es una magnífica manera de aislarte, durante sus páginas, de la realidad o de cualquier situación que atenace tu bienestar. Es un antídoto perfecto contra la crisis, una magnífica manera de curar el hígado ante tanta mala bilis deambulando por la tierra.

Nota: Reseña de la escritora Manuela Bodas Puente, publicada bajo el título Manuel Cortés Blanco, médico en letras en El Faro Astorgano, en su edición del pasado 3 de abril.