sábado, 14 de julio de 2012
Volveremos en septiembre
En efecto: a partir de mañana me tomaré unos días de descanso en ese pueblo mío escondido entre campos. Prometo perderme haciendo rutas a bicicleta, asistir a las fiestas patronales de la comarca, bañarme en el río, compartir momentos con sus gentes, cargar mis baterías, leer algún libro pendiente, mirar hacia atrás con perspectiva, mirar hacia delante sin nostalgias... Serán unas vacaciones sencillas. Si os parece, nos contamos a la vuelta.
jueves, 12 de julio de 2012
La reseña de Nínive
Bueno, pues como lo prometido es deuda, aquí estoy para comentar este maravilloso libro (Siete paraguas al sol). Porque no me ha gustado... me ha encantado.
Lo llevé como segunda lectura de mi semana de vacaciones en la playa con los niños, y me ha durado tres días.
Es una de esas novelas para paladear despacio. Cada frase es una pequeña joya que asimilas como propia, recordando alguna situación parecida en tu experiencia personal.
Se recrea en lo sencillo, en vivencias que pueden ser las tuyas, las de tu vecino, las de tu hermana. Pero lo cuenta de tal modo, que cada palabra es especial. De cada historia puedes aprender, recordar...
He estado leyendo con una media sonrisa en la cara, que a momentos se convertía en entera y -por qué no decirlo- alguna lagrimilla también se me ha escapado. Y lo mejor de todo es que cuando pasas la última hoja, el poso dulce que deja se mantiene tiempo después.
Los cuentecillos cortos que intercala en la historia principal son geniales. De hecho, tengo pensado leérselos a mis niños por las noches, cuando el libro vuelva a mis manos -porque ya lo he prestado-...
En fin, que recomiendo su lectura. Que refresca, calma y cura, como buena medicina para el alma.
Pero tengo que pedir disculpas al autor por traer entre las páginas de su obra algún grano de arenas blancas y negras, y alguna gota de agua de piscina, porque no se me ocurrió que tuviera que llevar en dichos lugares, un paraguas.
Nota: Reseña publicada por Nínive en el hilo abierto del portal literario Ábretelibro sobre mi libro Siete paraguas al sol.
Lo llevé como segunda lectura de mi semana de vacaciones en la playa con los niños, y me ha durado tres días.
Es una de esas novelas para paladear despacio. Cada frase es una pequeña joya que asimilas como propia, recordando alguna situación parecida en tu experiencia personal.
Se recrea en lo sencillo, en vivencias que pueden ser las tuyas, las de tu vecino, las de tu hermana. Pero lo cuenta de tal modo, que cada palabra es especial. De cada historia puedes aprender, recordar...
He estado leyendo con una media sonrisa en la cara, que a momentos se convertía en entera y -por qué no decirlo- alguna lagrimilla también se me ha escapado. Y lo mejor de todo es que cuando pasas la última hoja, el poso dulce que deja se mantiene tiempo después.
Los cuentecillos cortos que intercala en la historia principal son geniales. De hecho, tengo pensado leérselos a mis niños por las noches, cuando el libro vuelva a mis manos -porque ya lo he prestado-...
En fin, que recomiendo su lectura. Que refresca, calma y cura, como buena medicina para el alma.
Pero tengo que pedir disculpas al autor por traer entre las páginas de su obra algún grano de arenas blancas y negras, y alguna gota de agua de piscina, porque no se me ocurrió que tuviera que llevar en dichos lugares, un paraguas.
martes, 10 de julio de 2012
Un paraguas en el taxi
Sin embargo, en este caminar por el universo literario he encontrado también muchas personas que me han apoyado. De entre ellas, citaré a los miembros de mi familia. Del primero al último creen en mi como escritor y no han faltado nunca a los momentos importantes de esa andadura. Por poner otra muestra, la de mi hermano, anunciando en su taxi por las calles de Zaragoza mi último libro: Siete paraguas al sol. Probablemente sea el único taxista del planeta que me publicita pero, sin duda, para mí será siempre el mejor.
miércoles, 4 de julio de 2012
Un decálogo de vida
Tras unos días inolvidables por Andalucía, donde no faltó el humor ni el calor, presento en esta entrada el decálogo de vida de Mercedes, una de las hermanas protagonistas de Siete paraguas al sol. Y comparto con vosotros que lo hago mío.
1. No hay cambio bueno con prisas.
2. Aceptar el miedo te hace más fuerte.
3. Solo podrán vencerte si te das por vencido.
4. La salud es como las fortunas; la única manera de conservarla es no malgastarla.
5. Cuando vienen mal dadas, sacamos lo mejor que hay en nosotros.
6. No existe peor obligación que la que uno mismo se impone.
7. Cuanto repetimos con frecuencia, lo acabamos vaciando de sentido.
8. Nunca combatas demasiado tiempo con un mismo rival.
9. No te tomes tan en serio. Nadie más lo hace.
10. El amor es un misterio que se nos va revelando a lo largo de la vida.
Y ese epílogo que define perfectamente su estancia en Nueva York: ¡que tu libertad no se quede en una estatua!
1. No hay cambio bueno con prisas.
2. Aceptar el miedo te hace más fuerte.
3. Solo podrán vencerte si te das por vencido.
4. La salud es como las fortunas; la única manera de conservarla es no malgastarla.
5. Cuando vienen mal dadas, sacamos lo mejor que hay en nosotros.
6. No existe peor obligación que la que uno mismo se impone.
7. Cuanto repetimos con frecuencia, lo acabamos vaciando de sentido.
8. Nunca combatas demasiado tiempo con un mismo rival.
9. No te tomes tan en serio. Nadie más lo hace.
10. El amor es un misterio que se nos va revelando a lo largo de la vida.
Y ese epílogo que define perfectamente su estancia en Nueva York: ¡que tu libertad no se quede en una estatua!
jueves, 21 de junio de 2012
El Sur que necesito
Como dice la campaña publicitaria de una marca de cerveza, "todos necesitamos un poco de Sur para no perder el Norte". Quizá por ello, y aun cuando ese Sur se refiera más a un estado de ánimo que a un espacio físico, a partir de mañana y durante los próximos 10 días estaré de viaje en Andalucía. Esa tierra que vio nacer a mi abuelo Ildefonso, y por la que siento tanto cariño. Allí, además de hacer un poco de turismo y saludar a muchos amigos, aprovecharé para realizar dos sesiones de cuentacuentos tituladas Paraguas con cuento para un verano sin prisas, coincidiendo con la presentación de mi libro Siete paraguas al sol. Os dejo las referencias del dónde y el cuándo:
* Martes, 26 de junio, a las 20:00 horas. Librería Quorum (Calle Ancha 27) en Cádiz.
* Jueves, 28 de junio, a las 21:00 horas. Librería La Extra vagante (Plaza de la Alameda de Hércules 77) en Sevilla.
Si no pudiera hacerlo antes, nos seguiremos contando a la vuelta. Entre tanto, recibid mil sonrisas desde ese Sur que también yo necesito.
* Martes, 26 de junio, a las 20:00 horas. Librería Quorum (Calle Ancha 27) en Cádiz.
* Jueves, 28 de junio, a las 21:00 horas. Librería La Extra vagante (Plaza de la Alameda de Hércules 77) en Sevilla.
Si no pudiera hacerlo antes, nos seguiremos contando a la vuelta. Entre tanto, recibid mil sonrisas desde ese Sur que también yo necesito.
jueves, 14 de junio de 2012
La balada de Eleanora Aguirre
Hoy se ha presentado en la librería Los portadores de sueños de Zaragoza un libro excepcional: La balada de Eleanora Aguirre (Ediciones Irreverentes), de Santiago García Tirado. Es la novela que en estos momentos estoy leyendo, con unos personajes que te acompañan en un viaje en el que el camino resulta fascinante. Ambientada en aquel México de los años setenta, Eleanora es una joven soñadora que busca en la música de Janis Joplin la banda sonora de su vida... Y por supuesto, es una metáfora de muchas de nuestras cosas.
Además de su obra, os recomiendo al autor, con quien comparto amistad desde que tuve el honor de acompañarle en la presentación en Zaragoza de su primer libro. Aquel Un preso que hablaba de Stanislavski que tanto nos gustó. De hecho, permitidme una confidencia. Yo escribo como escribo, y parece evidente que a estas alturas no voy a cambiar. Pero si alguna vez lo hiciera, me gustaría escribir como Santiago.
Además de su obra, os recomiendo al autor, con quien comparto amistad desde que tuve el honor de acompañarle en la presentación en Zaragoza de su primer libro. Aquel Un preso que hablaba de Stanislavski que tanto nos gustó. De hecho, permitidme una confidencia. Yo escribo como escribo, y parece evidente que a estas alturas no voy a cambiar. Pero si alguna vez lo hiciera, me gustaría escribir como Santiago.
martes, 12 de junio de 2012
La Feria en tiempos de crisis
Acabó la Feria del Libro de Madrid. Y según datos de la comisión organizadora, lo hizo con una caída del volumen de ventas próxima al 20% con respecto al año anterior, a pesar de que la afluencia de público resultó notoria y en niveles similares. En total se han facturado seis millones y medio de euros, uno menos que en el 2011.
También concluyó la Feria de Zaragoza. Allí, según refieren los medios locales, las ventas han ido de manera irregular, considerándose a los escritores como "un reclamo imprescindible para atraer a los lectores e incrementar esas ventas... porque la gente quiere tener el libro dedicado y conocer a su autor". Además, son muchos los que califican de "inutilidad" abrir por las mañanas entre semana, pues "las ventas son escasas, apenas pasa gente y casi nadie se para".
En una línea similar han resultado otras Ferias a las que he asistido -siendo autor o espectador- como las de León o Huesca.
Al margen de este prisma mercantil, las Ferias del Libro son siempre una oportunidad para estrechar el vínculo autor-lector, para cargar energías, para disfrutar, para entender en muchas ocasiones lo que realmente escribiste, para compartir proyectos, para adquirir una buena obra y tenerla dedicada... Y es que hago mías las palabras de Emerson: En muchas ocasiones la lectura de un libro ha hecho la fortuna del hombre, decidiendo el curso de su vida.
También concluyó la Feria de Zaragoza. Allí, según refieren los medios locales, las ventas han ido de manera irregular, considerándose a los escritores como "un reclamo imprescindible para atraer a los lectores e incrementar esas ventas... porque la gente quiere tener el libro dedicado y conocer a su autor". Además, son muchos los que califican de "inutilidad" abrir por las mañanas entre semana, pues "las ventas son escasas, apenas pasa gente y casi nadie se para".
En una línea similar han resultado otras Ferias a las que he asistido -siendo autor o espectador- como las de León o Huesca.
Al margen de este prisma mercantil, las Ferias del Libro son siempre una oportunidad para estrechar el vínculo autor-lector, para cargar energías, para disfrutar, para entender en muchas ocasiones lo que realmente escribiste, para compartir proyectos, para adquirir una buena obra y tenerla dedicada... Y es que hago mías las palabras de Emerson: En muchas ocasiones la lectura de un libro ha hecho la fortuna del hombre, decidiendo el curso de su vida.
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