martes, 16 de junio de 2015

Y en el Día Internacional del Niño Africano

Y hoy 16 de junio -coincidiendo con el 39º aniversario del levantamiento de la población de Soweto (Johannesburgo, Sudáfrica) contra la política del apartheid imperante en el país-, conmemoramos también que hace 25 años los distintos líderes de la Unión Africana firmaron la Carta Africana sobre los Derechos y el Bienestar del Niño, recogiendo los derechos para la Infancia adoptados por Naciones Unidas y comprometiéndose a proteger a los más pequeños de las prácticas sociales y culturas que pudieran serles dañinas.
El lema de este año queda claro: acabar con los matrimonios de niños, a sabiendas de que una de cada tres mujeres que se casa en el África subsahariana es menor de edad. Promover la educación, la igualdad de género, la igualdad de oportunidades, la aptitud de no permanecer insensibles a los matices culturales que llevan a esos matrimonios, o la implementación de políticas y estrategias para evitarlos, son algunas de las medidas apuntadas para tal fin.
Como viajero que ha visitado este continente, tampoco soy insensible a dicha circunstancia. De hecho, así lo recogía simbólicamente en aquel relato titulado Una carta para Lida -incluido en mi libro Cartas para un país sin magia- en el que, dirigido de manera figurada a todas las pequeñas vulnerables, me adhería a esta causa dejando por escrito mis deseos: "...para que nadie la discrimine por el mero hecho de ser mujer, porque no se case adolescente con un anciano de conveniencia, porque ninguno la humille si se enamora de la persona equivocada".

lunes, 15 de junio de 2015

En el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez

Hoy, 15 de junio, se celebra el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez
Desde el Proyecto Solidario Los Argonautas, al que pertenezco como médico asesor, nos hemos marcado como principal objetivo “mejorar la calidad de vida de los más desfavorecidos por medio de la cultura, el ocio y el entretenimiento, centrándonos principalmente en el colectivo de nuestros mayores”. Desde una vocación preventivista, desde la convicción de su eficiencia y desde la experiencia que otorga el trabajo continuado con dicho colectivo, recordamos en este día ese decálogo de elaboración propia -publicado el pasado verano en el Boletín de Bioética de la Universidad Complutense de Madrid-, que difundimos entre ellos para alcanzar precisamente eso: un envejecimiento lo más saludable, feliz y seguro posible.

1. Realice con regularidad actividades físicas adaptadas a sus capacidades.
2. Ejercite su mente, lea, esté al día, entrene su memoria.
3. Lleve una dieta sana, variada y equilibrada, rica en fibra, moderando el uso de la sal y con un aporte adecuado de calcio. Beba agua en cantidad suficiente.
4. Duerma regularmente procurando un descanso reparador.
5. No descuide su salud. Controle regularmente su tensión arterial, su visión, sus valores analíticos basales, su dentadura… Vacúnese cuando corresponda. Y acuda a su médico de tener algún problema.
6. No fume y restrinja el consumo de bebidas alcohólicas.
7. Tome la medicación que necesite atendiendo a las pautas que le indiquen. No se automedique. Considere posibles interacciones y efectos secundarios. En caso de duda, consulte a su médico y/o farmacéutico.
8. Evite la soledad. Comparta y comuníquese con sus familiares, amigos y demás personas de su entorno.
9. Ocupe provechosamente su tiempo de ocio. Participe en las actividades que le ofrezca su entorno.
10. Trate de ser feliz. Cultive e irradie el buen humor. Sorpréndase por sí mismo del valor terapéutico de una sonrisa. 

viernes, 12 de junio de 2015

Patricia quiere ser popular

La escritora, poetisa, pintora, ilustradora y ante todo amiga, Ana Cristina Pastrana, no deja de sorprender. Lo hizo cuando leímos alguno de sus relatos (con los que ha obtenido primeros premios en certámenes tan importantes como el "Carmen Martín Gaite" o el "Ciudad de Astorga de Poesía"), cuando escribió el entrañable prólogo de mi libro Nanas para un Principito, cuando donó a comedores sociales todo lo recaudado por la venta de los cuadros en una de sus exposiciones, cuando coordinó la antología del libro solidario Cinco cuentos en tu mano -a beneficio de la Fundación Juan Soñador- en el que ambos participamos...
Ahora, en colaboración con algunos profesores del Conservatorio Profesional de Música de León en el que trabaja, Cristina se ha embarcado en otro proyecto ilusionante: publicar en Internet una novela interactiva por capítulos para que, casi al mismo tiempo que ella la escribe, pueda ser comentada, valorada e incluso reorientada por sus propios alumnos.
Se titula Patricia quiere ser popular, y desde una trama dinámica a la medida de su joven protagonista, nos irá proponiendo situaciones, planteando dudas, transmitiendo valores... Todo un reto pedagógico al que seguro acabarán sumándose muchas otras personas y centros educativos.
Como muestra, adjunto dos enlaces al respecto: uno al propio blog de su autora y otro a la página que sobre esta obra tiene abierta en Facebook. Deseo que os guste.
http://www.acristinapastrana.com/2009/12/20/patricia-quiere-ser-popular/
https://www.facebook.com/pages/Patricia-Quiere-SER-Popular/768731279911203?sk=photos_stream&tab=photos_albums

martes, 9 de junio de 2015

Encuentro con lectores en Veguellina de Órbigo

Este próximo viernes 12 de junio, a las ocho de la tarde, disfrutaré de un encuentro literario con los miembros del club de lectura de la Biblioteca Pública "Río Órbigo" de Veguellina de Órbigo (León), en torno a mi libro Mi planeta de chocolate. Allí reviviremos las andanzas de su pequeño protagonista -Benito Expósito Expósito-, explicaré las motivaciones que me llevaron a escribirlo, leeremos alguno de sus párrafos, contaremos más de un cuento, y de seguro que acabamos haciendo nuestra esa máxima que se aplicara en cada pasaje de su vida: "cuando debas elegir entre dos opciones, toma siempre la que tenga chocolate".

sábado, 6 de junio de 2015

Cenicienta, el musical

Todo proyecto que tenga por objetivo acercar a los niños a la magia del teatro es, sin duda, un proyecto positivo. Por ello, quisiera destacar el encanto de un musical dirigido precisamente a ese público infantil -y por extensión, a su familia- que el pasado sábado desembarcó en el Auditorio Municipal de León, y que tuve la suerte de degustar en directo junto a mi hijo: la Cenicienta.
Finalista de los Premios Max 2011, esta versión del clásico cuento resulta sumamente entretenida, con una cuidada puesta en escena, un montaje muy logrado, muchas canciones pegadizas -aun cuando su música instrumental no sea en directo- y ciertos detalles divertidos que amenizaron todavía más el espectáculo.
Pero por delante de mi reseña al respecto, quisiera compartir el comentario del crítico más entendido en cuentos que había en aquella sala: mi pequeño Manuel. 
- ¡Esta Cenicienta me ha gustado mucho, papá! -susurró sonriente al final de la función.
Desde ese preciso instante, tanto él como yo la recomendamos.

jueves, 4 de junio de 2015

Juasapp: preguntas abiertas para un asunto cerrado

Con relación al asunto de la "broma pesada" que recibí desde la aplicación Juasapp y a la que me refería en mi entrada anterior, puedo decir que ya está cerrado. A la denuncia en una comisaría siguió en paralelo una carta de queja ante el propio portal de Juasapp. Ayer mismo su Equipo Directivo respondía vía email, disculpándose por lo ocurrido, mostrándome sus "Términos y condiciones de uso" y responsabilizando de todo al usuario que "encargó la broma, por no haberse ajustado a los mismos".
Ante mi advertencia de que pensaba seguir adelante con el proceso judicial emprendido, esta misma mañana nos han respondido que carecían de datos personales de dicho usuario, pero sí de la marca de su dispositivo, del modelo de dispositivo, del operador móvil y de su dirección de IP. Toda esa información la he puesto en manos del amigo abogado que me lleva este tema, y en apenas unas horas ya tenía identificado el número de teléfono y el autor de dicha "broma".
Mi sorpresa ha sido mayúscula al comprobar que se trataba de un compañero de Facultad, al que ciertamente no veo demasiado. Pese a ello, he decidido llamarle para comentar lo sucedido... ¡Y se ha quedado perplejo! Sobre todo, porque ese número de móvil se lo cedió a su hijo menor de edad, quien lo viene usando con asiduidad.
Al hablar con él, su hijo alega que tras descargarse Juasapp, el programa se ejecutó de manera automática enviando "bromas" a muchos de sus contactos, entre ellos a mí. El joven estaba nervioso y preocupado, se ha disculpado reiteradamente, ha desinstalado la aplicación y nos ha asegurado que no volverá a suceder. ¡Deseo que al menos haya aprendido la lección!
Por mi parte, he aceptado sus disculpas y les he ratificado que en cuanto a mí, está todo olvidado. Ahora bien, ¿es lógico que los menores de edad puedan acceder libremente a este tipo de programas (que además de lo que implican, conllevan un coste económico)? ¿Sabemos realmente a qué dedican su tiempo libre nuestros hijos? ¿Resulta correcto que el Equipo Directivo de Juasapp decline responsabilidades con tanta ligereza?... 
Demasiadas preguntas abiertas ante un asunto que, vistas las circunstancias, por mi parte prefiero dar por cerrado.

martes, 2 de junio de 2015

Juasapp: cuando la broma no tiene gracia

Aun cuando deberían ser otros quienes lo dijeran, me considero una persona con sentido del humor. Me encanta jugar con la ironía, buscar la diversión desde el doble sentido... e incluso gastar y recibir alguna que otra broma, bajo ciertas premisas que considero irrenunciables: que nunca humillen a nadie, que no causen daños, que admitan la posibilidad de ser devueltas, que sean respetuosas y que -en la medida de lo posible- hagan sonreír a todos.
Este pasado fin de semana recibí una llamada a mi teléfono particular en el que una voz masculina en tono agresivo me recriminaba que debía cierta cantidad de dinero, que si no se la abonaba pronto vendrían a por mí y que me atuviera a las consecuencias. Casi sin dejarme hablar, mantuvo entre gritos sus reproches y su actitud amenazante hasta que, sencillamente, le colgué.
A sabiendas de que no debo dinero alguno y de que se trataba de un ataque inadmisible contra mi intimidad (junto a un presunto delito de amenazas, con el agravante de producirse de manera anónima), no tardé en dirigirme a comisaría a cursar la correspondiente denuncia. Allí contrastaron el número que me había llamado y... ¡sorpresa!: se trataba de uno vinculado a una aplicación conocida como Juasapp en la que -al menos en teoría- un amigo tuyo contrata una broma para que te la gasten.
Según asegura el agente que me atendió, es una de las aplicaciones para Android más populares, especialmente entre los adolescentes. Lo mismo puede llamar un inspector de Hacienda informándote de que te van a embargar el piso, que un agente de seguros para comunicarte que han dado parte de ti en algún siniestro. En principio, todo legal, con el amparo de que es alguien conocido quien lo contrata.
Aun siendo así, lo reitero: para mí este tipo de bromas, además de incumplir los requisitos que la harían merecedora de tal nombre, no tiene ninguna gracia.