viernes, 19 de marzo de 2021

En este Día del Padre

Manolo, mi padre, cada vez que salía de un coche acostumbraba a golpear la ventanilla con tres toquecicos suaves, como queriendo advertir al conductor de que ya estaba fuera. Curiosamente, ese mismo gesto lo acabé adquiriendo yo... Y en los últimos meses constato que nuestro Principito también lo realiza con cotidianidad. 
Aquel mismo Manolo cultivaba la manía de jugar habitualmente al entonces llamado cupón pro-ciegos. Cuando el vendedor le decía qué número prefiere, él siempre respondió lo mismo: el que más rabia le dé. Casual o causamente, yo he acabado repitiendo idéntica cita cada vez que adquiero algún décimo de lotería... Y esta mañana, cuando nuestra Sirenita compraba junto a su madre otro cupón de la ONCE para el sorteo extraordinario del Día del Padre, el vendedor les preguntó con simpatía que cuál número quería, a lo que ella contestó: el que más rabia le dé.
Y es que en sus nietos reconozco muchos detalles de aquel Manolo bueno... Está claro que el ejemplo transmite tanto como los genes. Por eso en esta celebración, como también aprendimos de él, le seguiremos queriendo -nos seguiremos queriendo- conforme a su coletilla favorita: de aquí a la Luna y volver.

domingo, 14 de marzo de 2021

A todas las librerías

Con la segunda edición de mis Catorce lunas menguantes (MAR Editor) ya distribuida por todas las librerías que le han dado la oportunidad de exponerse en sus estantes, quisiera dedicársela precisamente a ellas: a cada librero y librera que lo ha pedido, que lo recomienda a sus clientes, que ha creído en su mensaje. Y en especial a Joaquina, esa apasionada de la Literatura que regenta un café con libros, y ayer mismo se disculpaba ante mí porque aún no ha vendido ningún ejemplar. Recordando una cita del genial Ruiz Zafón, me decía: En este negocio de los libros no te puedes fiar ni del índice.
Desde luego que nos encantaría que se hubieran llevado todos, mas en lo que a mí respecta que no se preocupe: sé de las circunstancias generales y que no soy autor demasiado conocido. Por eso, lo que valoro muchísimo -de ella, de todos- es su detalle, su confianza. Porque, parafraseando al escritor Neil Gaiman, cualquier ciudad no es ciudad sin una librería. Podrá llamarse así, pero a menos que tenga libros nunca tendrá alma.
Ante tal agradecimiento, adjunto enlace al vídeo promocional de esta segunda edición de esas Catorce lunas menguantes, cuentos en modo Verde para salvar un planeta Azul, con ilustraciones de Raquel Ordóñez Lanza. https://youtu.be/R6cY2pgA8j0

sábado, 13 de marzo de 2021

50 Aniversario del Teléfono de la Esperanza

Creo en ellos, en cómo son, en lo que construyen. Por eso soy socio de base y estaré a su lado en cuanto pueda ayudarles. El Teléfono de la Esperanza hace buena cada día esa frase de uno de mis personajes: la Esperanza no es nunca lo último que se pierde; es siempre lo primero que se encuentra.
De ahí que hoy quiera manifestar mi agradecimiento por todo eso y por haberme permitido participar en el vídeo conmemorativo de su 50 Aniversario, junto a personalidades tan célebres como Irene Villa, Rozalén, David Bisbal, Antonio Llompart, Rosario Pardo, Sergio Scariolo, Luis Rojas Marcos, Isabel Jiménez, Enrique García Asensio y un largo etcétera de apoyos extraordinarios. Adjunto enlace (minuto 25:44): https://www.youtube.com/watch?v=GfITXc5nybA
50 años escuchándote. ¡Felicidades de corazón! Me siento honrado por tal detalle, me siento pequeño a su lado... pero sobre todo siento un orgullo muy grande por ese, nuestro Teléfono, que seguirá sembrando Esperanzas en este mundo que tanto las necesita.

viernes, 5 de marzo de 2021

Mis razones para parar

Me dice cierta amiga que echa de menos aquellas entradas que sobre esta pandemia publicaba a diario en mi blog. Según ella, cada una de esas notas le aportaba rigor, confianza y una pizca de optimismo necesaria para seguir.
En efecto, hace tiempo que he dejado de escribirlas... Y es que, aun cuando a esa amiga y a otros muchos les gustaban, hay también alguno que al leerlas se ha enfadado conmigo.
Así, si después de haber estudiado la literatura científica al respecto, aseguras que este virus responsable de la pandemia es consecuencia del daño que le estamos causando a la Naturaleza al invadir espacios que pertenecen a otras especies -tal y como afirma la mismísima Organización Mundial de la Salud-, de repente recibes un mail de alguien que probablemente no ha leído mucho acusándote de manipular, pues resulta evidente que este Coronavirus salió de un laboratorio
Si tras haber revisado muchos de los artículos sobre las vacunas existentes, comparto que son seguras y eficaces -tal y como afirman todas las instituciones y agencias sanitarias-, siempre aparece alguien sin fuente de datos conocida para quien, en su opinión, con ellas solo queremos experimentar.
Si anticipo que, atendiendo a los criterios de los mejores epidemiólogos, la próxima pandemia surgirá en no mucho tiempo y será más agresiva mientras nos sigamos cargando ecosistemas como los de la Amazonia o los bosques primarios de la República Democrática del Congo -los dos principales pulmones de nuestro planeta, tal y como asegura el Panel de Expertos de Naciones Unidas-, mi propio amigo Nicasio me acusa de alarmista
Y cuando le digo que esas estufas de gas que prenden en las terrazas liberando kilos y kilos de dióxido de carbono, responsable del calentamiento global de la Tierra, constituyen una aberración desde el punto de vista de la eficiencia energética -por ello, desde mi consumo responsable, opto por aquellos establecimientos que disponen de otros sistemas, como los calefactores de pellet-, alguno de sus clientes me reprocha que tenemos derecho a estar calentitos; a fin de cuentas, esto del cambio climático es un camelo. En fin...
El caso es que últimamente ando demasiado cansado de escribir de manera documentada, para que luego más de uno nos rebata sin argumentos. De ahí que, aun reconociendo por supuesto su derecho a discrepar y el mío a volver, prefiera parar por un tiempo. Negar el futuro al que estamos abocados mientras sigamos tratando así a nuestro medioambiente, no hará que lo evitemos. De hecho, cada vez queda menos para revertirlo... Aunque, tristemente, siempre quepa la opción de pensar como Nicasio: el que venga detrás, que arree

lunes, 1 de marzo de 2021

Mención especial en el XI Premio Internacional de Literatura Palindrómica REVER

Mi amigo Tomás, desde Zaragoza, siempre me dice lo mismo: Si a mí no me da tiempo a leer, ¿de dónde sacas tú el tiempo para escribir? Quizá la respuesta esté en lo poco que duermo. En que aún estando en la cama, relajado y descansando, a menudo me pierdo ideando algún cuento o combinando vocablos que crean un anagrama -palabras con las mismas letras-. 
Sin embargo, últimamente muestro especial predilección por los palíndromos; esas frases capicúas que podrían leerse igual en un sentido que en otro. De hecho, participé en la III Copa del Mundo de Palíndromos REVER, hice protagonista de uno de mis libros pendiente de publicar a una pareja de hermanos que cultivan esta pericia y, recientemente, envié mi propuesta al XI Premio Internacional de Literatura Palindrómica REVER -consistente en esta edición en presentar dos composiciones, una con las letras del alfabeto de la A a la N, y otra de la Ñ a la Z-, sin duda uno de los más importantes que en nuestro idioma se celebran en el mundo.
Hoy se ha producido su fallo, habiendo obtenido en él una Mención especial. Realmente estoy contento, por el nivel habido y porque al mismo han concurrido algunos de los mejores especialistas del género. Entre ellos, su ganador, el genial Carlos Felipe Martell, a quien -junto a la organización del certamen- felicito sinceramente desde aquí. 
Y así, antes de intentar dormir -hoy prometo dejar mi mente en blanco-, comparto mis dos propuestas con ese alfabeto a medias. Nos seguiremos cuidando para seguirnos contando.

"Amada mamá: A cada bala, el día daba la nada. La lámina allá camina, amad el alba helada. Dale, háblale dama. Anima, calla animal al Adán. Alabada, idle. Alabad acá a mamá dama".
"¡SOS oso, ñu! Yo voto, roto voy. ¿Rusos o suyos...? Yo soporto otro poso y soy usos o sur... Yo voto roto, voy uñoso. ¡SOS!".

jueves, 18 de febrero de 2021

Epidemiólogo en tiempos del Coronavirus

Esta mañana he tenido el honor de impartir una charla titulada Epidemiólogo en tiempos del Coronavirusa través de zoom, dentro de los encuentros Archivo COVID en ciernes, que organiza el Centro de Documentación del Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León -MUSAC-. 
En ella he abordado nuestras experiencias en la evolución de esta pandemia causada por ese Coronavirus, desde la incertidumbre inicial, sus consecuencias sociosanitarias, la aparición de olas sucesivas o la lucha contra la desinformación, hasta la esperanza que suscitan las vacunas.
Ha sido una nueva entrega de este Archivo COVID, constituido en un fondo documental con el que se pretende dar cuenta -a través de materiales muy diversos- de los modos en que la pandemia está impactando sobre nuestras vidas. 

lunes, 15 de febrero de 2021

Sin que suene a despedida

Después de hacer la carrera, el doctorado y la especialidad, hace ahora veinte años que inicié en el Instituto de Salud Carlos III aquel Máster en Epidemiología Aplicada de Campo que me otorgara la condición oficial de epidemiólogo. Durante estas dos décadas he participado en mayor o menor medida en el estudio de cientos de brotes. Desde aquel primero de triquinosis en la comarca de la Vera -cuyos resultados llegamos a presentar en algún congreso en Francia- hasta ese penúltimo por cierta bacteria en una guardería, antes de que la actual pandemia lo acabase inundando todo. 
En estos veinte años he tenido el honor de conocer a grandísimos profesionales de la Salud Pública, de recibir clases de científicos a los que admiro, de vivir experiencias inolvidables... Y de haberme sentido amigo de una persona tan extraordinaria como Dionisio Herrera (d.e.p). Algunas de esas vivencias fueron incluso bien lejos, lo que me ha permitido inspirarme para esos viajes que emprendo a través de mi Literatura.
Sin embargo, desde hace tiempo me ronda la necesidad de cambio. Descubrí que precisaba renovarme, resetearme como médico, como Manuel. Y esa oportunidad llegó en el otoño a modo de convocatoria de un proceso selectivo para otra plaza en una Sección distinta a Epidemiología -concretamente Ordenación Sanitaria-, a la que opté y para la que hoy he sido nombrado oficialmente. 
Por un tiempo, mientras llega quien me sustituye o el Servicio lo requiera, seguiré realizando mis tareas como epidemiólogo. Ningún problema para eso. De hecho, hace apenas unos minutos que acabo de empezar otra guardia. Además, me consta que el resto del equipo continuará velando por la salud de la población, que es en última instancia nuestro objetivo. Y aunque por ello no sea una despedida formal, prefiero ir dando las gracias a aquellas personas que me han aportado tanto durante este ciclo, desde la convicción de que todas acabaron enseñándome algo que humanamente necesitaba aprender.