miércoles, 24 de marzo de 2021

Calentamiento global y estufas de terrazas

Según el último análisis del panel de expertos de Naciones Unidas relativo al calentamiento global de la Tierra, estamos a nada de entrar en un punto de no retorno si no reducimos drásticamente la emisión de gases causantes del llamado efecto invernadero -principalmente CO2-, lo que conllevará más desastres climáticos.
Según el último informe científico relativo al deshielo de la Antártida, publicado este mismo mes, el derretimiento de su plataforma avanza a un ritmo mucho más rápido del que se creía, lo que anticipará una elevación del nivel del mar.
En el año 2020, la propia Antártida -casi 20º en febrero-, Alaska o Siberia -más de 40º en julio- batieron sus registros históricos de temperaturas máximas, previéndose ya que los últimos glaciares que quedan en España desaparecerán por ese calentamiento en los próximos 30 años. Y todo sin olvidar que, según la Organización Mundial de la Salud, en el origen de la actual pandemia estaría el salto de un microorganismo al Hombre como consecuencia de su invasión de espacios naturales pertenecientes a otras especies. 
Por eso, ante tales evidencias y aun sabiendo de sus múltiples factores, lamento que en una tarde como hoy, con el sol luciendo, con casi 20º y sobrando como sobra la chaqueta, siga habiendo terrazas con estufas encendidas. Algunas incluso todas, algunas incluso sin clientes. Como me dice Nicasio en esos paseos por la ribera, con todo lo que han pasado, no les podemos pedir a los hosteleros más sentido de sacrificio... No lo haré. Pero sabiendo que cada una de esas estufas libera a la atmósfera en cada jornada unos 14 kilos de CO2 -de hay que su empleo se haya regulado en tantas ciudades europeas, llegando incluso a su prohibición en la francesa Rennes-, lo que sí me atrevo a rogarles -dando las gracias de paso a quienes hagan un uso y un consumo responsable- es más sentido ecológico.

martes, 23 de marzo de 2021

Palíndromos en La Nueva Crónica

Una vez más quisiera agradecer a Joaquín Revuelta, como responsable de la Sección Cultural del diario La Nueva Crónica de León, su labor en favor de la Cultura y que se haga eco de tantas de las actividades literarias que realizamos. La última, mediante esa reseña publicada en su periódico esta mañana recogiendo mi mención especial en el XI Premio Internacional de Literatura Palindrómica REVER
Y es que, como afirmo en ella, el Palíndromo -esos textos capicúas que se leen igual de izquierda a derecha que en sentido inverso- es intuitivo, creativo y, desde luego, de lo más divertido. Introduce las Matemáticas en la palabra, entrando por la vista antes que por el oído. Enfrenta mi lado emocional al racional. Quizá por eso, mientras el primero dice Soñad sol, aroma. Sedle oído... el segundo, mirándose en su espejo, le replica con firmeza: Odio el desamor a los daños.

viernes, 19 de marzo de 2021

En este Día del Padre

Manolo, mi padre, cada vez que salía de un coche acostumbraba a golpear la ventanilla con tres toquecicos suaves, como queriendo advertir al conductor de que ya estaba fuera. Curiosamente, ese mismo gesto lo acabé adquiriendo yo... Y en los últimos meses constato que nuestro Principito también lo realiza con cotidianidad. 
Aquel mismo Manolo cultivaba la manía de jugar habitualmente al entonces llamado cupón pro-ciegos. Cuando el vendedor le decía qué número prefiere, él siempre respondió lo mismo: el que más rabia le dé. Casual o causamente, yo he acabado repitiendo idéntica cita cada vez que adquiero algún décimo de lotería... Y esta mañana, cuando nuestra Sirenita compraba junto a su madre otro cupón de la ONCE para el sorteo extraordinario del Día del Padre, el vendedor les preguntó con simpatía que cuál número quería, a lo que ella contestó: el que más rabia le dé.
Y es que en sus nietos reconozco muchos detalles de aquel Manolo bueno... Está claro que el ejemplo transmite tanto como los genes. Por eso en esta celebración, como también aprendimos de él, le seguiremos queriendo -nos seguiremos queriendo- conforme a su coletilla favorita: de aquí a la Luna y volver.

domingo, 14 de marzo de 2021

A todas las librerías

Con la segunda edición de mis Catorce lunas menguantes (MAR Editor) ya distribuida por todas las librerías que le han dado la oportunidad de exponerse en sus estantes, quisiera dedicársela precisamente a ellas: a cada librero y librera que lo ha pedido, que lo recomienda a sus clientes, que ha creído en su mensaje. Y en especial a Joaquina, esa apasionada de la Literatura que regenta un café con libros, y ayer mismo se disculpaba ante mí porque aún no ha vendido ningún ejemplar. Recordando una cita del genial Ruiz Zafón, me decía: En este negocio de los libros no te puedes fiar ni del índice.
Desde luego que nos encantaría que se hubieran llevado todos, mas en lo que a mí respecta que no se preocupe: sé de las circunstancias generales y que no soy autor demasiado conocido. Por eso, lo que valoro muchísimo -de ella, de todos- es su detalle, su confianza. Porque, parafraseando al escritor Neil Gaiman, cualquier ciudad no es ciudad sin una librería. Podrá llamarse así, pero a menos que tenga libros nunca tendrá alma.
Ante tal agradecimiento, adjunto enlace al vídeo promocional de esta segunda edición de esas Catorce lunas menguantes, cuentos en modo Verde para salvar un planeta Azul, con ilustraciones de Raquel Ordóñez Lanza. https://youtu.be/R6cY2pgA8j0

sábado, 13 de marzo de 2021

50 Aniversario del Teléfono de la Esperanza

Creo en ellos, en cómo son, en lo que construyen. Por eso soy socio de base y estaré a su lado en cuanto pueda ayudarles. El Teléfono de la Esperanza hace buena cada día esa frase de uno de mis personajes: la Esperanza no es nunca lo último que se pierde; es siempre lo primero que se encuentra.
De ahí que hoy quiera manifestar mi agradecimiento por todo eso y por haberme permitido participar en el vídeo conmemorativo de su 50 Aniversario, junto a personalidades tan célebres como Irene Villa, Rozalén, David Bisbal, Antonio Llompart, Rosario Pardo, Sergio Scariolo, Luis Rojas Marcos, Isabel Jiménez, Enrique García Asensio y un largo etcétera de apoyos extraordinarios. Adjunto enlace (minuto 25:44): https://www.youtube.com/watch?v=GfITXc5nybA
50 años escuchándote. ¡Felicidades de corazón! Me siento honrado por tal detalle, me siento pequeño a su lado... pero sobre todo siento un orgullo muy grande por ese, nuestro Teléfono, que seguirá sembrando Esperanzas en este mundo que tanto las necesita.

viernes, 5 de marzo de 2021

Mis razones para parar

Me dice cierta amiga que echa de menos aquellas entradas que sobre esta pandemia publicaba a diario en mi blog. Según ella, cada una de esas notas le aportaba rigor, confianza y una pizca de optimismo necesaria para seguir.
En efecto, hace tiempo que he dejado de escribirlas... Y es que, aun cuando a esa amiga y a otros muchos les gustaban, hay también alguno que al leerlas se ha enfadado conmigo.
Así, si después de haber estudiado la literatura científica al respecto, aseguras que este virus responsable de la pandemia es consecuencia del daño que le estamos causando a la Naturaleza al invadir espacios que pertenecen a otras especies -tal y como afirma la mismísima Organización Mundial de la Salud-, de repente recibes un mail de alguien que probablemente no ha leído mucho acusándote de manipular, pues resulta evidente que este Coronavirus salió de un laboratorio
Si tras haber revisado muchos de los artículos sobre las vacunas existentes, comparto que son seguras y eficaces -tal y como afirman todas las instituciones y agencias sanitarias-, siempre aparece alguien sin fuente de datos conocida para quien, en su opinión, con ellas solo queremos experimentar.
Si anticipo que, atendiendo a los criterios de los mejores epidemiólogos, la próxima pandemia surgirá en no mucho tiempo y será más agresiva mientras nos sigamos cargando ecosistemas como los de la Amazonia o los bosques primarios de la República Democrática del Congo -los dos principales pulmones de nuestro planeta, tal y como asegura el Panel de Expertos de Naciones Unidas-, mi propio amigo Nicasio me acusa de alarmista
Y cuando le digo que esas estufas de gas que prenden en las terrazas liberando kilos y kilos de dióxido de carbono, responsable del calentamiento global de la Tierra, constituyen una aberración desde el punto de vista de la eficiencia energética -por ello, desde mi consumo responsable, opto por aquellos establecimientos que disponen de otros sistemas, como los calefactores de pellet-, alguno de sus clientes me reprocha que tenemos derecho a estar calentitos; a fin de cuentas, esto del cambio climático es un camelo. En fin...
El caso es que últimamente ando demasiado cansado de escribir de manera documentada, para que luego más de uno nos rebata sin argumentos. De ahí que, aun reconociendo por supuesto su derecho a discrepar y el mío a volver, prefiera parar por un tiempo. Negar el futuro al que estamos abocados mientras sigamos tratando así a nuestro medioambiente, no hará que lo evitemos. De hecho, cada vez queda menos para revertirlo... Aunque, tristemente, siempre quepa la opción de pensar como Nicasio: el que venga detrás, que arree

lunes, 1 de marzo de 2021

Mención especial en el XI Premio Internacional de Literatura Palindrómica REVER

Mi amigo Tomás, desde Zaragoza, siempre me dice lo mismo: Si a mí no me da tiempo a leer, ¿de dónde sacas tú el tiempo para escribir? Quizá la respuesta esté en lo poco que duermo. En que aún estando en la cama, relajado y descansando, a menudo me pierdo ideando algún cuento o combinando vocablos que crean un anagrama -palabras con las mismas letras-. 
Sin embargo, últimamente muestro especial predilección por los palíndromos; esas frases capicúas que podrían leerse igual en un sentido que en otro. De hecho, participé en la III Copa del Mundo de Palíndromos REVER, hice protagonista de uno de mis libros pendiente de publicar a una pareja de hermanos que cultivan esta pericia y, recientemente, envié mi propuesta al XI Premio Internacional de Literatura Palindrómica REVER -consistente en esta edición en presentar dos composiciones, una con las letras del alfabeto de la A a la N, y otra de la Ñ a la Z-, sin duda uno de los más importantes que en nuestro idioma se celebran en el mundo.
Hoy se ha producido su fallo, habiendo obtenido en él una Mención especial. Realmente estoy contento, por el nivel habido y porque al mismo han concurrido algunos de los mejores especialistas del género. Entre ellos, su ganador, el genial Carlos Felipe Martell, a quien -junto a la organización del certamen- felicito sinceramente desde aquí. 
Y así, antes de intentar dormir -hoy prometo dejar mi mente en blanco-, comparto mis dos propuestas con ese alfabeto a medias. Nos seguiremos cuidando para seguirnos contando.

"Amada mamá: A cada bala, el día daba la nada. La lámina allá camina, amad el alba helada. Dale, háblale dama. Anima, calla animal al Adán. Alabada, idle. Alabad acá a mamá dama".
"¡SOS oso, ñu! Yo voto, roto voy. ¿Rusos o suyos...? Yo soporto otro poso y soy usos o sur... Yo voto roto, voy uñoso. ¡SOS!".