martes, 28 de febrero de 2023

Paseando entre preguntas

En otro paseo a orillas del Bernesga, mi amigo Nicasio comentaba que según cierto artículo de prensa las agresiones de viajeros a empleados de RENFE han aumentado en el último año, hasta el punto de que las verbales suceden todos los días, asumiéndolas el trabajador como parte de su trabajo. Otro tanto ocurre con las embestidas a funcionarios de prisiones a manos de reclusos: actualmente, ¡una cada 32 horas!... Y lo mismo con las habidas a personal sanitario, batiéndose registros en el año 2021 con más de 10.000: principalmente a médicos -23%-, en la propia consulta -40%-, cometidas sobre todo por hombres -69% de los agresores- contra mujeres sanitarias -77% de las víctimas-... ¿De dónde sale tanta violencia?
Luego me ha preguntado por esa nueva parasitosis que amenaza a Europa conocida como gusano pulmonar de la rata, principal agente causal de la meningitis eosinófila en humanos. Una de las primeras medidas preventivas contra tal enfermedad es la eliminación de roedores de las casas, impidiendo su acceso a depósitos de agua. Ahora bien: atendiendo a la reciente Ley de Bienestar Animal que penaliza los métodos letales para acabar con las plagas de vertebrados, ¿cómo cumplir eficazmente con ese precepto sanitario sin que nos sancionen?
Ya en el tramo final de nuestra ronda, Nicasio mostró preocupación por la próxima revisión de su hipoteca y la subida que sin duda le acarreará. Tras acumular el Euribor catorce meses consecutivos de ascenso -con niveles récord en sus 25 años de historia-, un préstamo medio que se revise en febrero se encarecerá unos 3.200 euros al año... ¿Hasta cuándo podremos resistir?
La tarde salió soleada. Incluso practicamos un rato de plogging, combinando la actividad física con la limpieza de alguna zona de tamariz ribereño. Eso sí, ante la dificultad que conllevan tantas cuestiones, decidimos dejar sus respuestas para el próximo paseo.

lunes, 27 de febrero de 2023

Presentando a Manuel Martínez González

Este próximo viernes 3 de marzo, a las 19:30 horas en la Sala de Ámbito Cultural de El Corte Inglés de León, estaré junto a la historiadora e investigadora medievalista Margarita Torres Sevilla acompañando al escritor Manuel Martínez González, en la presentación de su último libro: El gran festín (Editorial Adarve). Sin duda, una apasionante novela histórica que nos trasladará a los tiempos más oscuros y salvajes del nacimiento de Francia como nación.
¡Anotado queda, desde la convicción de que será un acto literario de lo más interesante!

domingo, 26 de febrero de 2023

En la Gala Benéfica de Baile Rumballet

Horas y horas de entrenamiento, danzando frente al espejo, al ritmo de la música, al son de su profesora, ante esa barra fija, junto a sus compañeras, haciendo los deberes de noche porque después del cole tuvieron ensayo... para dar lo mejor de sí mismas en su próxima actuación.
Y es que en la tarde de este domingo 26 de febrero, nuestra pequeña Amalia actuará con su grupo de ballet clásico Rumballet en la Gala Benéfica de Baile Down-León Amidown, que se celebrará en el Palacio de Deportes de la ciudad.
Allí estaremos con ella, reconociendo su esfuerzo, compartiendo esa ilusión, animándole desde la grada, aplaudiéndole en cada pase, procurando que se sienta acompañada... Y enseñándole -con más gestos que palabras- que la solidaridad es otro valor con efecto bumerán: al final, siempre te acaba volviendo.

sábado, 25 de febrero de 2023

El gran festín

Hace justo siete años, publicaba en este blog la reseña de un libro que me había impresionado: Familiaris (Ediciones Oblicuas), ópera prima del escritor leonés Manuel Martínez González... Y esta misma semana acabo de leer la última propuesta de dicho autor, sorprendiéndome de nuevo gratamente: El gran festín (Editorial Adarve).
Ambas novelas suman notables diferencias: mientras que la primera transcurre en un futuro no demasiado lejano, la segunda sucede en los primeros siglos del Medioevo... una aborda la relación humanos-criaturas robóticas, otra las tensiones vividas en tiempos de los bárbaros... del amor en la más variopinta de sus formas, a la violencia en ocasiones gratuita... de apenas cien páginas para aquella ucronía con pocos personajes, a más de 250 en esta historia de lo más elaborada.
Casual o causalmente, también acumulan numerosas similitudes: su fácil lectura, la originalidad de sus tramas, la preparación al detalle de sus contextos, tanta carga psicológica de cada personaje, sus ritmos trepidantes, esa capacidad para mantener nuestra atención hasta el final... En definitiva, la impronta de un autor que con El gran festín nos muestra abiertamente un periodo tan convulso como desconocido -con algunas escenas realmente duras, correspondientes al mismo-, alcanzando la sublimidad en muchos de sus párrafos.
Invasiones, caudillos, guerreros salvajes, secuestros, mil muertos, una monja... Y tras la victoria, esa recompensa fabulosa. ¿O no?
Por ello, al igual que hiciera con la primera, recomiendo expresamente su lectura, no sin antes advertir a cuantos acepten este reto de que -al igual que me pasara a mí- leyendo a Manuel Martínez, nunca dejarán de sorprenderse.

jueves, 23 de febrero de 2023

La vida secreta de los libros

La publicación de mi último libro Cuentos de carbón (Mariposa Ediciones) parece marchar al ritmo previsto, con la idea en el horizonte de que tras su presentación en el municipio de Fabero -programada para el 25 de marzo- y mi firma de ejemplares en el Día del Libro de Zaragoza -stand de Librería Albareda, 23 de abril- pueda salir su segunda edición.
De todos modos, el recorrido mercantil de cualquier propuesta literaria -incluidas, por supuesto, las mías- constituye últimamente una auténtica aventura. Según datos recientes, el 86% de los títulos vende menos de 50 unidades al año... Y solo el 0,1% de ellos consigue superar las 3000. Cada vez hay más novedades, la vida media de los libros resulta más corta, se atasca la distribución, aumentan las devoluciones, cierran muchas librerías -con el empobrecimiento a todos los niveles que ello conlleva-, se reduce el público asistente a las presentaciones... De hecho, se estima que más del 80% de las ventas de esos establecimientos se hacen con menos del 20% de las obras editadas. 
En este contexto, ayer acudí a una librería de nuestra ciudad para dedicar un único volumen de esos Cuentos de Carbón a cuatro lectoras que lo habían adquirido conjuntamente. Sin ninguna pretensión de juicio por nuestra parte, comentaron que ellas suelen hacerlo así, que se lo reparten por semanas, que luego comparten impresiones y finalmente se lo terminan rifando. ¡Al menos compran libros y los leen!
Sea como fuere, tras rubricar mis cuatro dedicatorias -a las que faltan otros tantos dibujos que pedirán a Laia, su coilustradora-, aquel librero amigo, desde esa complicidad sincera, susurró: ¡Lo que cuesta a veces vender un libro!... Pero, eso sí, guárdame el secreto.

miércoles, 22 de febrero de 2023

La conciencia después de la muerte

En estos días he percibido cierto revuelo entre el personal de nuestro hospital al saberse que una médium con fama televisiva y que se anuncia como de las mejores del mundo impartió el pasado sábado dos sesiones espiritistas en el hotel que se ubica justo enfrente. Ciencia y creencia encaradas; el mundo de los vivos y de los difuntos separados por una sola calzada... Aunque para mí, esa haya sido la excusa para repasar la relación que a lo largo de mi vida he mantenido con tales mediadores. 
Concretamente he vivido dos experiencias de ese tipo, ambas en el ámbito literario. La primera sucedió tras la presentación de mi ópera prima, El amor azul marino (Editorial Amares), en FNAC-Zaragoza, cuando tras comentar que estaba dedicado a mis padres que habían fallecido en un accidente de tráfico, alguien del público que se identificó como médium me informó a su final de que quería transmitirme un mensaje suyo: que desde allá arriba cuidarán de mí, que me regalarían un hijo y una hija -en eso acertó de pleno- y que la suerte me sonreiría en forma de un gran premio -en eso aún sigo esperando-. Sea como fuere, le escuché con respeto, agradecí tanto la misiva como su tono, y volví a casa con cierta sensación de plenitud, al sentirme más acompañado.
La segunda ocurrió en la pasada Feria Exotérica de Fabero, tras la presentación de mi última obra, Cuentos de carbón (Mariposa Ediciones), cuando otra persona que aseguraba contactar con el más allá se dirigió a nosotros para transmitirme otro mensaje de mi amigo Lolo -ilustrador del libro-, recientemente fenecido: que se encuentra bien, haciendo lo que más le gusta que es pintar, y que desde donde esté me ayudaría en todos mis proyectos. Pude creerla o no, pero lo cierto es que volví a sentirme reconfortado a sabiendas de que -siendo Lolo como era- de seguro que lo haría.
En cualquiera de los casos, seguiremos viviendo, que es lo que ahora toca. Y trataremos de hacerlo en positivo, con mil sonrisas, mirando de frente a la adversidad... E incluso parafraseando a ese actor canadiense llamado Dan Aykroyd, para quien ni yo soy un médium ni tengo poderes psíquicos, pero creo en la supervivencia de la conciencia después de la muerte.

viernes, 17 de febrero de 2023

Carnaval, mí, me, conmigo

A diferencia de mis hijos, y quizá porque antaño tampoco se vivía con la misma intensidad, nunca fui un entusiasta del Carnaval. De hecho, apenas recuerdo habernos disfrazado ni hacer nada especial durante la infancia con motivo de tal celebración.
Sin embargo, últimamente no ha quedado otra que adaptarse. En esa metamorfosis a la que llevan las circunstancias, he disfrutado -entre otros- de espectáculos tan extraordinarios como el Carnaval de Bielsa -en aquel Aragón de origen-, de La Bañeza -en este León de adopción- e incluso del mismísimo Cádiz -en uno de cuyos hospitales inicié mis andanzas como médico preventivista. 
Sin perder mi perspectiva de escritor, llegué incluso a participar en varios certámenes literarios al respecto, obteniendo en dos ocasiones el primer galardón del Concurso de Cuentos de Carnaval, organizado por la Asociación La Colodra, del municipio segoviano de Casla... Realicé una sesión de cuentacuentos titulada Ornitorrincos en Carnaval... Y en mis libros Catorce lunas menguantes (MAR Editor) y Cuentos de Carbón (Mariposa Ediciones) dedico otros dos relatos a esta fiesta tradicional que ha acabado por conquistarnos.
Sea como fuere, mis hijos aún no han conseguido que me disfrace. A ellos les encanta hacerlo, pero yo siempre lo aplazo a la próxima edición. Ayer por la noche, nuestra pequeña Amalia me hizo prometerle que del año que viene no pasa. Así lo acordamos. Y por eso, lo dejo por escrito: ¡Del año que viene, no pasará!