miércoles, 14 de septiembre de 2022

"Mi planeta de chocolate" en El Portal de la Lectura

Con motivo de la celebración del Día Internacional del Chocolate, el portal literario El Placer de la Lectura ha publicado una relación de Las diez obras intensas y tentadoras con el chocolate como protagonista, habiendo incluido entre ellas mi novela Mi planeta de chocolate (Ediciones Irreverentes). Esa misma que, casual o causalmente, presenté el día que fallecía uno de sus personajes, Dª Amalia Solórzano, esposa del por entonces presidente de México... esa misma que, tras recibir un premio Vivendia, agotara tan pronto sus dos ediciones... esa misma con la que una productora estuvo valorando la posibilidad de realizar algún audiovisual... Y esa misma que acabara presentándome a su pequeño protagonista, Benito Expósito Expósito, de quien aprendí esta máxima de vida: cuando debas elegir entre dos opciones, toma siempre la que tenga chocolate.
Junto a mi agradecimiento a El Placer de la Lectura por dicha mención, adjunto el enlace a su página web para que veáis las demás obras con las que compartimos tal viaje.
https://elplacerdelalectura.com/2022/09/las-10-obras-intensas-y-tentadoras-con-el-chocolate-como-protagonista.html

martes, 13 de septiembre de 2022

Bendita lluvia

En este verano de postpandemia vivimos paralelamente una sequía histórica. La sucesión de olas de calor –cada vez antes, cada vez más intensas, cada vez más seguidas- que azota nuestro país ha traído consigo temperaturas máximas de récord y una falta casi absoluta de lluvias en las últimas semanas. Europa está sufriendo uno de los meses hidrológicos más secos de su historia, desde que existen registros.
La crisis climática se considera la principal responsable del cambio del ciclo del agua, habiendo obligado su carencia a la imposición de medidas restrictivas en el uso de este bien –cada vez más escaso, cada vez de peor calidad-. No llueve. Las reservas hídricas en España están en el nivel más bajo de los últimos treinta años. Falta agua hasta para el consumo humano.
En este contexto, hoy amaneció lloviendo en mi ciudad. No ha sido en exceso, pero al menos obligó a desempolvar nuestros paraguas.
Al bajar a la calle, oí como el camarero de ese bar de la esquina se lamentaba porque las mesas de su terraza estuvieran mojadas:
- ¡Maldita lluvia! -blasfemó, aunque no fuera exactamente con esas palabras-. Lo peor es que da malo hasta el fin de semana...
Ciertamente, todo es según el color del cristal con que se mira... Y más, si reniegas de los efectos -cada vez más evidentes, cada vez más irreversibles- de aquel cambio climático. Basta con ver el uso que hace de los calefactores de su terraza para saber que es así.
En cualquiera de los casos, desde el respeto a cada opinión, contrarrestaré sus palabras dando las gracias por esos nubarrones:
- ¡Bendita lluvia!
Porque además, como aprendí de la protagonista de mi obra Siete paraguas al sol (Ediciones Irreverentes), con la que obtuviera aquel Premio de Novela Ciudad Ducal de Loeches, que llueva no depende de ti; que lleves paraguas, sí.

lunes, 12 de septiembre de 2022

La importancia de llamarse Expósito

De entre nuestra saga de apellidos familiares hay uno que destaca por su singularidad: Expósito. Y es que uno de mis antepasados fue precisamente un niño llamado así, tras ser abandonado de pequeño a las puertas de algún monasterio.
De ahí que haya indagado tanto sobre este tema, habiendo visitado antiguas inclusas -como aquella de Cádiz en la que todo empezó, coincidiendo con mi estancia en el Hospital Naval de San Fernando-, haya publicado algún artículo al respecto -como aquel editado en la revista Cambio16, durante el verano del año 2010- e incluso promoviera la organización en mi ciudad de un I Congreso Internacional de Expósitos, que finalmente no llegó a celebrarse por falta de apoyos. 
Recuerdo con simpatía la mañana en que los guionistas de la telenovela Acacias38 (TVE) se dirigieron a mí preguntándome al respecto, dado que su actriz principal era una recién nacida con tal condición... Y la catarata de mensajes que en uno u otro sentido he recibido a propósito de este asunto, interesándose de paso por los orígenes de alguna persona.
Sea como fuere, las vivencias de aquellos niños me han marcado significativamente, habiendo reflejado las de uno de ellos en mi novela más leída: Mi planeta de chocolate (Ediciones Irreverentes), agotada tras dos ediciones. En concreto, la infancia de Benito Expósito Expósito, su pequeño protagonista a modo de homenaje a ese familiar mío, cuya máxima de vida era: Cuando debas elegir entre dos opciones, toma siempre la que tenga chocolate.
Este fin de semana, nuestro editor me informaba de que la página que contiene mi reportaje Del estigma al mito: los niños expósitos sigue siendo -a pesar del paso del tiempo- una de las más vistas de toda la editorial. Otro tanto sucede con su adenda Los niños expósito en la Literatura. Parece indiscutible que este tema aún despierta mucho interés... Y parece también irrefutable que las aventuras del bueno de Benito merecerían por ello otra nueva oportunidad. 

viernes, 9 de septiembre de 2022

125 cuentacuentos después

Si nuestra agenda no falla, sumando el último Sé verlas al revés realizado en el Encuentro anual del Club Palindromista Internacional, celebrado este fin de semana en Puente Viesgo, he alcanzado los 125 cuentacuentos a lo largo de mi vida literaria. El primero data de enero del 2006 en el foro FNAC de Zaragoza, bajo el sugerente título De la A de Amor a la Z de aZul. El más concurrido fue en un Festival Mundo Ético, realizado en el Espacio Vías, de León, ante cerca de 400 personas... El que menos, en la Librería Quorum, de Cádiz, con solo tres asistentes.
Los hubo muy emotivos, como el del Servicio de Oncopediatría del Hospital Miguel Servet, en Zaragoza... Los hubo impactantes, como aquel para internos en un modulo del Centro Penitenciario de Daroca...  Los hubo solidarios, como ese titulado El mundo entre dos Manus, con puesta en escena junto al genial Manolo Ferrero, a beneficio del Teléfono de la Esperanza... Los hubo en Boñar, Burela, Casla, Sebúlcor, Quintana de Raneros,  Ejea de los Caballeros, Villademor de la Vega... En Madrid, Barcelona, Sevilla... Y aunque los hubo también lejanos -como en ese campamento de Herat o en algún stand de la Feria del Libro de Frankfurt-, todos los sentí cerquita.
Siendo tan cuentista, me he sabido indiano -Ribadeo Indiano-, hechicero -Feria Exotérica de Fabero-, maestro pastelero -Salón del Chocolate Moda Shopping-, promotor de la lactancia materna -con mi propuesta Cuentos que son la leche, enmarcada dentro de su Semana Mundial-, docente en toda la extensión de la palabra -transmitiendo en el aula el valor pedagógico de los relatos-...  Y sobre todo papá, cuando cualquiera de mis hijos ha subido a ayudarme al escenario.
Compartiendo historias de aquí o de allá, he conocido personas, lugares y emociones sencillamente únicos, habiendo disfrutado tanto con sus vivencias que a menudo pienso que corro el riesgo de convertirme en adicto. 
La sesión 126 ya está planificada. Será el próximo martes 27 de septiembre, en el Hospital Santa Isabel, de mi ciudad... La 127 también, para Bibliotecas Municipales de León. Daremos otra vez La vuelta al mundo en casi ochenta cuentos... Y si los hados nos resultan propicios, quizá la 128 sea en el colegio de mi infancia -el por entonces zaragozano C.N. Jerónimo Zurita-, con motivo del 50º aniversario de su inauguración.
Sea donde fuere y en cualquiera de los casos, nos seguiremos contando. No importa que en tal afición parezca un aprendiz perpetuo. Porque, como dijera el poeta, caminante no hay camino... Se hace camino al contar.

jueves, 8 de septiembre de 2022

Diccionario para un otoño

No tengo ninguna duda: las palabras que se limpian, brillan más... Si bien, solo las equivocadas suelen decir la verdad.
De ahí que, a partir de ahora, releeré cada día este diccionario extraído de mi libro Nanas para un Principito (MAR Editor):

Abanico: Aire sin luz.
Anticipación: Sexto sentido de los ganadores.
Crisis: Situación en la que cada novedad es peor que la anterior.
Culpable: Lo primero que buscan las personas cuando tienen un problema. Lo segundo es una solución.
Diplomacia: Habilidad consistente en decir cortésmente lo que se piensa, aunque no se piense cortésmente lo que se diga.
Estrés: Exposición prolongada a la vida al límite.
Felicidad: Estado de ánimo que solo se alcanza cuando no tenemos miedos.
Imaginar: Forma verbal de la palabra magia.
Ironía: Amor con sentido del humor.
Lo siento: Combinación de palabras que únicamente dicen quienes son muy valientes, muy maduros o muy sensibles.
Magia: Arte de crear ilusiones. No confundir con Amor, que es el arte de vivirlas.
Ostentación: Habilidad para demostrar que eres el más rápido, el más fuerte o el más alto, aun a riesgo de que alguien pueda creer que es verdad.
Perro: Dícese del mejor amigo del hombre, siempre que este no vaya en bicicleta.
Rencor: Sentimiento de pena o tristeza que produce la ausencia de las personas odiadas.
Saludar: Forma verbal de la palabra salud.
Valentía: Virtud en peligro de extinción, consistente en asumir debilidades sin proyectar culpas.

miércoles, 31 de agosto de 2022

Sé verlas al revés

Para quienes medimos el tiempo por cursos académicos, mañana sería como Año nuevo y la de hoy una buena noche para redactar nuestra lista de propósitos. En ella estaría sin duda seguir con esa afición de crear palíndromos -cualquier frase que se lea igual de izquierda a derecha que a la inversa- y esa pasión declarada de contar cuentos.
Cual si fuera la festividad de Reyes, tampoco tardaré mucho a ejercerlas, pues ambos se aunarán este próximo 3 de septiembre en Puente Viesgo (Cantabria), donde celebraremos el Encuentro anual del Club Palindromista Internacional, al que pertenezco. Allí acudirán muchos de los mejores maestros palindromistas del mundo y algún que otro aprendiz como yo. 
En el marco de un evento que reúne presentación de libros, teatro, recital de oraciones capicúas o juegos de detectives palindrómicos, aportaré lo que mejor puedo aportar: una sesión de cuentacuentos, adaptada para la ocasión, titulada Sé verlas al revés.
Será este sábado, a partir de las cinco y media de la tarde, en las instalaciones de la Antigua Estación del Ferrocarril, en Puente Viesgo. Allí estaremos contando y compartiendo, al menos mientras le una Manuel.

martes, 30 de agosto de 2022

Los siete mandamientos para estar tranquilo

Hubo un tiempo, meses antes de esta pandemia que ha cambiado nuestras vidas, en las que a través de la Asociación Activos y Felices yo impartía esa conferencia titulada Los siete mandamientos para ser feliz.
Tras un verano demasiado movido para una columna cervical que debería estar más reposada, retomamos las entradas de este blog mediante otra reflexión surgida a ese respecto en cualquier tarde de agosto. Y es que a estas alturas de mi vida, permutaría lo de ser feliz por estar tranquilo. 
Desde mi inventario de vivencias, renuncio a alcanzar la felicidad habiendo tantas guerras declaradas, una debacle climática que hipotecará el futuro de las próximas generaciones, esa crisis económica alentada por una inflación desbocada... Contrariamente, aspiro a vivir más pausado, sin prisas ni sobresaltos, sin estar a la espera de un diagnóstico médico en el que que pueda escuchar no es benigno, sin que te abran un expediente de Hacienda para cerrarlo a los seis meses porque nunca cometiste ninguna irregularidad.
Desde luego, indudablemente, si como médico y psicólogo volviera a impartir otra conferencia sobre crecimiento personal, le cambiaría su título: Los siete mandamientos para estar tranquilo. Eso sí: ¡sin prisas!