lunes, 18 de marzo de 2019

"Grito de Mujer" en el MUSAC

Este próximo sábado 23 de marzo, a partir de las seis de la tarde, se celebrará en el Museo de Arte Contemporáneo (MUSAC) de León el IX Festival de Poesía y Arte "Grito de Mujer", organizado y coordinado por la poetisa Edith Fernández García, bajo el lema ¡Grito por mí!
Al igual que en la pasada edición, participaré gustoso en este evento con otra singularidad. Si por entonces lo hacía con un poema palindrómico -aquel titulado Adán, ¿somos o no somos nada?-, en esta ocasión lo haré mediante tres relatos dedicados a otras tantas mujeres que han sido importantes en mi vida: mi abuela, mi madre y una de mis sobrinas.
Así que estáis advertidos. Porque seguimos empeñados en que ese grito -nuestro grito- llegue de nuevo este año muy, pero que muy lejos.

domingo, 17 de marzo de 2019

Mi pequeño campeón

Al final, Manuel pequeño quedó subcampeón individual en su categoría -benjamín masculino- y campeón por equipos en el torneo escolar de ajedrez en el que ha participado durante este último mes.
Me gustó notarle tan ilusionado en los momentos previos, tan concentrado en cada partida, tan respetuoso al ganar, tan sereno al no hacerlo, tan pendiente de sus compañeros... Me alegró verle felicitar sinceramente al primer clasificado, animar con su sonrisa a quien esperaba un mejor resultado, abrazarse a los suyos por haber obtenido el pase a la siguiente fase... Me encantó ese beso que nos dimos tras aquel último punto que resultó decisivo... ¡Sentirle tan feliz!
De regreso a casa, le comenté cierta frase que en su día pronunciara un gran maestro ruso: "Quien mejor juega en un torneo queda en segundo lugar; solo le gana el que tiene más suerte". A lo que él me respondió: "En este campeonato no, papá. Ha vencido el mejor".
Por todo ello, de corazón, felicidades, Manuel pequeño -incluida también nuestra enhorabuena para los entrenadores y el equipo benjamín de tu colegio, Maristas San José, de León-... Y como siempre decimos los ajedrecistas, nos seguiremos jugando.

martes, 12 de marzo de 2019

El péndulo familiar

Juan Patricio Lombera es un autor mexicano que escribe a quemarropa, bien sea teatro, libros de relatos o novelas. Por eso, no deja indiferente a sus lectores. Ese ha sido el caso de su última obra, El péndulo familiar (Ediciones Irreverentes), con la que ha ganado el VI Premio de Novela Irreverentes.
En ella conviven dos personas -una abuela llamada Josefina y su nieto Patricio-, dos sociedades -esa repleta de estereotipos del siglo pasado versus la liberal de nuestros días-, dos países -México y España-, dos maneras de afrontar la vida... Y de fondo, una profunda crisis existencial frente a todo un ejemplo de superación.
Alternando capítulos de uno y otro, en sentidos temporales cambiados -del pasado a nuestros días en el caso de la abuela, a la inversa con el joven-, Lombera crea una trama de lo más interesante, apoyándose en hechos y personajes reales de la Revolución Mexicana que confluyen para ambos en los sucesos ocurridos en octubre de 1968 en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco.
Se trata de una obra intimista, con lenguaje fluido y algunos esbozos autobiográficos, en la que su autor revisa las relaciones familiares para acabar desnudando emocionalmente a cada uno de sus miembros. Y así, les hace humanos en algunas realidades que parecen inhumanas.
Se trata de un péndulo parental, histórico, geográfico, emocional... que nos enmarca ante ciertos hechos sin salida para invitarnos a pensar.
Se trata, como intuía, de una novela de lo más cautivadora ante la que resulta imposible mostrarse indiferente.

lunes, 11 de marzo de 2019

Mi pequeño ajedrecista

Coincidiendo con mis estudios de BUP, el destino quiso que fuera monitor de ajedrez en el mismo centro en el que había cursado la EGB: el Colegio Jerónimo Zurita, de Zaragoza. Durante varios años expliqué a sus alumnos las aperturas y finales de este apasionante juego, habiendo conseguido entonces a nivel escolar un campeonato provincial por equipos en categoría alevín.
Durante mi época universitaria, participé en la fundación del Club Ajedrez Enroque, de la capital aragonesa, siguiendo allí con mis tareas de formación a los más jóvenes y participando de paso en algunos torneos. No en vano, recuerdo haber sido subcampeón universitario, tras firmar unas tablas en aquella final en la que partía desde una posición claramente ventajosa.
Mi primer trabajo como médico fue en una residencia para personas mayores. Allí introduje también este arte del tablero entre sus usuarios, llegando incluso a publicar un artículo científico en la prestigiosa revista Geriátrika a propósito de los beneficios que obtuvimos con dicha intervención.
Mi pequeño Manuel es por ahora mi último alumno. A sus tres años ya distinguía las piezas que lo componen. Y aun cuando tardamos algo en asimilar los saltos de esos caballos, ha ido progresando de manera positiva.
Con esta entrada quisiera felicitarle por ello, por su ilusión, por divertirse entre gambitos de dama, por saber ganar, por saber perder, por hacérmelo pasar tan bien. Y de paso, por los brillantes resultados que viene obteniendo en el actual campeonato escolar, categoría benjamín, organizado desde las Escuelas Municipales Deportivas del Ayuntamiento de León. A falta de una jornada, él está ahí, entre los primeros, con opciones de todo... Si bien, lo más importante -con independencia del resultado de esas dos últimas partidas-, es que siga disfrutando mientras juega. A fin de cuentas, como dijera el maestro Saudin Robovic, "el Ajedrez es una manera excelente de que los niños aprendan a autoestimarse".

sábado, 9 de marzo de 2019

Presentando a Juan Patricio Lombera

Este próximo viernes 15 de marzo, a partir de las 20:00 horas, en la Biblioteca Pública de León (C/ Santa Nonia 5), tendré el honor de acompañar al escritor mexicano Juan Patricio Lombera, con motivo del acto de presentación de su obra El péndulo familiar (Ediciones Irreverentes), recientemente galardonada con el VI Premio Irreverentes de Novela.
Si hace ahora diez años era él quien me acompañaba en la Casa del Libro de Madrid durante aquella puesta de largo de Mi planeta de chocolate, en esta ocasión me toca a mí ejercer de anfitrión. Y lo haré gustoso, a sabiendas de su carisma personal, de nuestra amistad y de esa novela tan jugosa con la que llega a León.
El péndulo familiar de Juan Patricio Lombera.
Si puedes venir, no te lo puedes perder.

jueves, 7 de marzo de 2019

En el Carnaval de La Bañeza

Aun cuando ya estemos en tiempo de Cuaresma, no quiero que se escape la ocasión de ratificar lo mucho que disfrutamos en el pasado Carnaval de La Bañeza. Una Fiesta de Interés Turístico Nacional que viven con ilusión todos los habitantes de este municipio leonés.
Además de cien comparsas repletas de trombones, ese ambiente colorista y tantísimo buen humor, allí encontramos personajes de lo más sofisticados: el sombrerero loco de Alicia en el país de las maravillas, los exploradores de esa Vuelta al mundo en ochenta días, mil vikingos llegados de los confines de nuestro planeta, la mismísima Bruja Avería... Entre todos convirtieron un desfile bajo amenaza de lluvia a mares en una celebración la mar de divertida.
Y es que yo también estoy convencido: si el Carnaval no existiera, los bañezanos lo inventarían.

domingo, 3 de marzo de 2019

Mi yo palindrómico

En este confesionario que constituye mi blog, últimamente me acuso de escribir menos de lo que me gustaría y -aunque nunca lo hiciera en exceso- de haber dejado de participar en alguno de los miles de concursos literarios que se convocan. Sin embargo, hay algunos de un género muy especial a los que me asomo siempre que puedo: los de palíndromos; esas frases capicúas que se leen igual de izquierda a derecha que a la inversa.
Organizados habitualmente por el Movimiento Literario Palindrómico REVER y el Club Palindromista Internacional, presumo con simpatía de haber participado entre otros en la III Copa del Mundo de Palíndromos REVER o en el último IX Premio Internacional de Literatura Palindrómica REVER 2019.
En el VIII Festival Internacional de Poesía y Arte "Grito de Mujer" -celebrado en León el pasado año- presenté un poema simétrico titulado Adán, ¿somos o no somos nada?, en la segunda parte de mis Catorce lunas llenas uno de sus protagonismos será otro aficionado a los palíndromos, mi seudónimo como concursante suele ser la ciudad belga de Ellemelle, e incluso en Wikipedia se han enterado literalmente de que "cultivo el género del palíndromo".
Sea como fuere, se trata de una forma de escribir que me ilusiona. A fin de cuentas, como consta en una de mis composiciones: Soñad sol, aroma. Sedle oído a la luna... ¡Y anúlala! Odio el desamor a los daños. Porque sé verla al revés. O si no, que le una Manuel.