jueves, 16 de enero de 2020

Segunda edición de "El amor en los tiempos del Mindfulness"

Esta misma mañana ha llegado desde su imprenta en Miguelturra la segunda edición de mi obra El amor en los tiempos del Mindfulness (XLI Premio Carta Puebla, en su modalidad de libro de cuentos). Aunque su presentación será mañana en la Casa de Cultura del municipio de Villaquejida, con motivo de mi conferencia Los siete mandamientos para ser feliz, los primeros ejemplares viajan esta tarde por correo hacia Madrid, Sevilla y Zaragoza.
De la primera edición, sobran los buenos recuerdos: las críticas recibidas -vengan del lado que vengan-, el récord de unidades adquiridas por sus lectores en la primera presentación -con más de cien ejemplares-, el hecho de que alguno de sus volúmenes repose en bibliotecas tan entrañables como las de la Fundación Vicente Ferrer (Anantapur, India) o las del proyecto Mundo Ético (Maputo, Mozambique)... Y por supuesto, las mejores perspectivas.
Porque aunque advierta el refranero que segundas partes -en este caso, segundas ediciones- nunca fueron buenas, hacemos firme propósito de seguir disfrutando con ella.

lunes, 13 de enero de 2020

Mis siete mandamientos de la felicidad

Si alguien me preguntase al respecto, respondería que soy una persona aceptablemente feliz. No diría que no tengo problemas, ni una hipoteca a interés variable, ni mil extraescolares con mis hijos... mas sí que poseo aquello que necesito para llevar una vida plena. Al menos así lo creo.
Sin considerarme ejemplo de nada y sin mayor pretensión, he aprendido siete mandamientos -siete, mi número favorito- que procuro aplicarme cada día para alcanzar esa supuesta felicidad. Los compartiré este próximo viernes 17 de enero, a partir de las siete de la tarde, en la Casa de Cultura de Villaquejida, en un acto organizado por el ayuntamiento de esta localidad y la asociación Activos y felices.
En el mismo presentaré la segunda edición de mi libro El amor en los tiempos del Mindfulness -último premio Carta Puebla, en su modalidad de libro de cuentos-, todavía sorprendido por la magnífica acogida que ha tenido entre mis lectores.
Y para acabar, nada mejor que una pequeña sesión de cuentacuentos en la que dibujar algunas sonrisas. Porque, adelantándome a mi propia ponencia, anticipo que SONREÍR mucho más de lo que sonreímos cumpliría los criterios de cualquiera de esos mandamientos.

viernes, 10 de enero de 2020

S4LA DE ESPERA

De entre los muchos regalos de Reyes que he tenido en estas Navidades, uno de los más entrañables fue el libro S4LA DE ESPERA (Ediciones Martínez Roca), de Jesús Vidal, con ilustraciones de cubierta de Raúl Aguirre. Y lo fue por muchas razones: por haber sido el primero, por tratarse de un libro -sin duda, mi presente favorito-, por esa dedicatoria en directo... Y por supuesto, porque su autor es mi amigo.
Ciertamente, leyendo los poemas, vivencias y relatos de S4LA DE ESPERA, he conocido mejor a la persona que hay detrás de ese actorazo que se hizo con el último Premio Goya al Mejor Actor Revelación: sus proyectos, sus valores, su entusiasmo... si bien he de admitir que partía con ventaja. Y es que tuve la suerte de conocer a sus padres -su casa fue a la primera que me invitaron cuando vine a León, después de la de mi familia-, de haber compartido más de un café junto a él -sin copa ni puro, pero siempre con una conversación enriquecedora-, y de haber asistido a la representación sobre un escenario de la obra homónima -concretamente en la Casa de la Cultura de Villademor de la Vega.
Porque en efecto, S4LA DE ESPERA ha sido un gran regalo que he podido disfrutar, aunque el auténtico regalazo es seguir compartiendo con Jesús y su familia.

jueves, 9 de enero de 2020

Un día en el Teatro Arbolé

Lo mejor que puedo decir del Teatro Arbolé es lo que ellos dicen de sí mismos: son una fábrica de sueños, con cuarenta años al servicio de la infancia (1979-2019). Durante este tiempo he percibido su evolución pues, como nosotros, la compañía no ha dejado de crecer. Al principio los vi junto a mis padres siendo niño, luego como primo mayor de mis primos pequeños, más tarde desde la condición de tío de nuestros sobrinos... Y recientemente, ya sea cuando vienen a León o cuando nosotros vamos a Zaragoza, como papá de mis hijos.
La última función a la que asistimos fue a Un día en el Teatro, representada a principios de enero en su preciosa sede del Parque del Agua Luis Buñuel, de la capital aragonesa. Y como siempre, nos encantó. Al igual que su puesta en escena, esas marionetas, su música, su mímica, una estética tan cuidada, la cercanía de cada actor...
Teatro Arbolé: toda una vida pintándonos sonrisas.

lunes, 6 de enero de 2020

Regalos para una Epifanía

A sus cuatro años de edad, nuestra Sirenita me hizo esta mañana una pregunta a propósito de los Magos de Oriente:
- Si tú eres tan bueno, ¿por qué solo te traen libros?... Deberían haberte dejado un montón de juguetes.
A menudo cuesta responder a sus preguntas, pero en esta ocasión me lo ha puesto fácil. De hecho, le enumeré todo lo que esos Reyes me habían dado: salud, trabajo, familia, amigos, esa afición que me encanta... Y por supuesto, a ella y a su hermano.
Por la tarde llegaron más regalos en forma de mensajes. Casual o causalmente, tres amigos compartieron conmigo que hoy terminaron mi libro El amor en los tiempos del Mindfulness: Manuel en Zaragoza (precisamente desde ayer mismo puede adquirirse en su Librería Albareda), Héctor en León (siempre dispuesto a poner su Música en cada una de mis presentaciones) y Noemí desde Santander (quien no tardará en recomendarlo para su club de lectura)... A los tres les encantó. Y casual o causalmente, otros tantos lo pidieron, quedando a la espera a partir de mañana de la salida de una nueva edición.
Por la noche cayó el último presente del día: algún cuento contado en la cabecera de nuestras camas, varios besos de hasta mañana y la lectura de las primeras páginas de aquel libro matutino. Y es que, como asegurara nuestro Principito, al final el mejor regalo seremos siempre nosotros.

domingo, 5 de enero de 2020

En otra Noche de Reyes

"La primera cabalgata de los Magos de Oriente se celebró en la ciudad de Granada –la Gran Hada, que describirían sus habitantes, por entenderla tan llena de fantasía-, allá por el año 1912. La idea surgió del corazón de un hombre realmente bueno. Se trataba de cierto socio del Centro Artístico de la capital quien, tras fallecer su hijo de corta edad, solicitó a la dirección del mismo que recogieran juguetes en todas las tiendas para ser regalados el día seis de enero a los niños del hospicio.
Cuentan las crónicas del momento que esa iniciativa resultó tan exitosa que se recibieron toneladas de ellos, decidiéndose organizar una comitiva con los principales intelectuales de la época. Así, desde el pintor consagrado Gabriel Morcillo a ese poeta en ciernes apellidado García Lorca recorrerían las calles granadinas vestidos de monarcas o beduinos, hasta acabar entregándolos también a los pequeños ingresados en el Hospital de San Rafael. A esta idea se adhirió el pleno del Ayuntamiento, la banda municipal de música luciendo sus mejores galas, aquel camello alquilado en algún circo de paso, decenas de saltimbanquis, una estrella fugaz –a sabiendas de que quien sigue la estela correcta, siempre llega a su destino-… Y por supuesto, las aceras abarrotadas de chiquillos, desprendiendo alborozo e ilusión.
Era evidente que, después de esto, ninguna Navidad volvería a ser igual".

Mientras releo el prefacio Mi buena estrella de mi obra El amor en los tiempos del Mindfulness, escrito en otra noche como esta, reabro esa libreta para tejer las primeras líneas del que será mi próximo libro. Esa es una de mis manías más entrañables; esa es para mí, sin duda, la magia de cada Noche de Reyes.

martes, 31 de diciembre de 2019

La magia que hay en ti

De mayor quiero ser mago. Lo tuve claro aquella tarde que compartí con los protagonistas del Festival GranHada Hocus Pocus en Granada, y lo tengo claro hoy, después de haber asistido a la gala internacional del Festival Vive la Magia de León. De manera que para cuando me jubile de mi condición de médico, que nadie me regale un reloj: lo que de verdad quiero es la inscripción en una academia para magos.
Como anticipo, me declaro aprendiz de brujo a partir de las doce de esta noche. Agitar mi varita y aceptar que las cosas no siempre son como quiero, sino como son en realidad... Sacar de esta chistera algún remedio para no pretender controlarlo todo... Idear una pócima para que nunca me aferre a lo que no puede ser. Comparar menos, quejarme menos, dar por supuesto menos... Y a ser posible, sonreír mucho más. Para así encontrar en este nuevo año que en nada comienza 2020 motivos para que compartas conmigo la magia que hay en ti.