jueves, 17 de enero de 2019

El mundo en nuestras manos

El periódico leonés La Nueva Crónica se hace eco hoy a través de un reportaje de su responsable de la Sección de Cultura, Joaquín Revuelta, de la sesión de cuentacuentos solidaria a beneficio de El Teléfono de la Esperanza que realizaré mañana viernes a partir de las siete de la tarde junto a Manuel Ferrero en el Centro Cívico El Crucero (Avenida de la Magdalena 1, León).
Bajo el título El mundo entre dos Manus, ambos cuentistas compartiremos historias recogidas en los lugares más recónditos de nuestro planeta azul. Cada cual a su estilo, pero derrochando la misma ilusión.
Como bien consta en la noticia, nuestra primera actuación conjunta fue también solidaria. Concretamente con aquel libro ilustrado titulado Cinco cuentos en tu mano, a beneficio de la Fundación JuanSoñador. Y es que, como afirma mi compañero en esta aventura, creemos en la palabra como punto de encuentro... como elemento de unión.

miércoles, 16 de enero de 2019

En el Día Internacional de la Croqueta

Actualmente hay días internacionales para casi todo: desde los valores más trascendentales hasta la última de las minucias. Y en ese pleno de notas en el calendario, hoy 16 de enero le toca el turno al Día Internacional de la Croqueta.
Si lo reseño, no es tanto porque sea una comida mundialmente conocida ni porque en casa nos resuelva alguna cena, sino porque gracias a ellas conseguí mi primer reconocimiento literario. Fue hace muchos años, siendo un chiquillo, cuando Radio Zaragoza organizaba aquel certamen culinario, premiando cada semana la receta más original. Por entonces mi madre hacía unas croquetas de pollo de rechupete, de manera que decidimos desvelar su secreto y participar por carta en aquel concurso.
- Leche, harina, pechuga desmenuzada, una pizca de sal...
Y eso sí: ¡muchísimo cariño!
Sorprendentemente ganamos el primer premio. Cuando mi madre lo compartía con las vecinas, estas preguntaban extrañadas:
- Pero, ¿cómo es posible que hayáis ganado con la receta de un plato tan sencillo?
A lo que mamá les respondía:
- Porque no sabéis lo bien que la escribió mi hijo.
Aquel episodio de infancia -tan entrañable que sin él no sé si ahora me sentiría escritor- quedó reflejado en un relato titulado precisamente así, Las croquetas de pollo, incluido en mi libro Cartas para un país sin magia (Ediciones Irreverentes).
¡Que nos aprovechen!

martes, 15 de enero de 2019

Cuando lo mejor es enemigo de lo bueno

Confieso que tanto en el colegio como en el instituto yo era un alumno abonado al sobresaliente. Quizá porque desde su sencillez mis padres me inculcaron su importancia, hice del estudio una forma de vida, retroalimentándome positivamente cuando veía su cara de satisfacción cada vez que les mostraba la cartulina con mis calificaciones.
Sin duda, Matemáticas era mi asignatura favorita.
Recuerdo que cierto día, cursando aquel trasnochado tercero de BUP, el responsable de dicha materia me dio una lección que nunca olvidaría. Tras un sinfín de dieces en ecuaciones, matrices, derivadas, probabilidades y demás, llegó el examen de matrices. Realmente lo llevaba bien preparado, pero me aturullé en un ejercicio y la nota final no pasó de cinco.
Admito que me costó asumirlo, y no porque fuera un adolescente especialmente vanidoso. En cualquiera de los casos, solicité a mi profesor que me permitiera repetirlo pues podría hacerlo mucho mejor. Fue entonces cuando él impartió su lección de vida. Insistió en que no me dejaba, que debía asumir ese suficiente como parte de mi formación, que pensara que con mi actitud podría molestar a alguno de mis compañeros... Y sobre todo, que a menudo lo mejor es enemigo de lo bueno.
En principio, tal vez nublado por el enfado, no atendí demasiado a dicha frase. Sin embargo, con el tiempo he descubierto que anda cargada de sabiduría. Así, viviendo he aprendido a convivir con tantas virtudes y defectos, a conocer mis límites, a saber aceptar cada circunstancia -lo que no significa que me resigne ante ellas-, a valorarlas en su justa medida... Sigo siendo un aprendiz. Pero a veces, tal vez demasiadas veces, sé que cuando las cosas están casi bien, lo más eficiente es darlas por buenas.

domingo, 13 de enero de 2019

Mundo Ético en Mozambique

Como socio de base de Mundo Ético y amigo de su director de proyectos Óscar Calzado, siempre que puedo trato de colaborar con esta ONG leonesa a sabiendas de la importancia de sus objetivos y de la eficiencia con la que luego los desarrollan. Mi última colaboración fue como cuentacuentos este pasado verano en el Festival de la Montaña Festilánea, que organizan cada año en el municipio de Boñar. Además, como médico atiendo a sus integrantes en el Centro de Vacunación Internacional que coordino antes de que hagan alguna de sus salidas a los países en los que realizan su labor.
Hoy domingo leo en Diario de León algunas de las intervenciones que Mundo Ético viene desarrollando en uno de los países de menor renta del mundo: Mozambique. Becas familiares en la Escolinha Ntwuano para facilitar el trabajo de las madres, colaboración en la llamada sopa solidaria de la Plataforma Makobo -permitiendo que unas 600 personas que viven en la calle puedan comer cada día-, distribución de equipaciones y material deportivo para clubes infantiles donados por el equipo de la Cultural Leonesa, reparto de material escolar entre los niños de los barrios de Malhangalene y Sommershild de Maputo... 
Mil gracias, Mundo Ético, mil gracias, Óscar... por cada una de vuestras acciones y, sobre todo, por enseñarme que la Solidaridad no solo consiste en dar; la más de las veces es también devolver.

jueves, 10 de enero de 2019

El Bálsamo del Agua Oscura

El Maestrazgo es una comarca preciosa y llena de historia, que comprende el sureste de la provincia de Teruel y el norte de la de Castellón. Como viajero, he tenido la suerte de visitarla -y de disfrutarla- en diversas ocasiones. La última, el pasado verano, cuando recorrimos la zona en familia y pernoctamos en dos localidades altamente recomendables por su interés turístico: Cantavieja y Morella.
Por otro lado, siempre he dicho que el Quijote de Miguel de Cervantes fue una de las obras literarias que más me sorprendió cuando la leí de niño. De su mano descubrí todo un manual de vida a través de las andanzas de ese hidalgo y su escudero.
Con tales precedente y de manera un tanto casual -como acostumbra a menudo a llegar lo apasionante-, comencé este año leyendo un libro titulado El Bálsamo del Agua Oscura, del médico escritor Wenceslao Varona López, galardonada con el Premio de Novela Corta Maestrazgo 2015. En la misma se sitúa a don Quijote y Sancho Panza en las lindes aragonesas de dicha comarca, recorriendo sus pasajes en busca de nuevas aventuras, que ciertamente suceden. Los mercaderes florentinos, el judío y el musulmán, otro santero, un reloj de sol y luna, aquel bálsamo mágico o incluso algún personaje referenciado del Quijote original se encargan debidamente de ello.
Cultivando un lenguaje cervantino, la novela recorre los rincones principales de esa zona, sin dejar de ser fiel a su vasta historia. Y así resulta de lo más ingeniosa, entretenida, fácil de leer; repleta de guiños, metáforas, descripciones de lugares reconocibles y sentencias que constituyen por sí solas otra lección de vida.
Un vocabulario anexo y un mapa detallado explicando el recorrido de sus dos protagonistas principales completan este libro que -al igual que ese Maestrazgo en el que se desarrolla- me ha sorprendido y gustado tanto. Por eso volveré a ambos, sea en forma de relectura o de nuevo viaje... Por eso, a ambos recomiendo.

miércoles, 9 de enero de 2019

Más planeta de chocolate

A pesar de que ya ha pasado una década desde su publicación, mi novela Mi planeta de chocolate me sigue dando sorpresas. A finales del pasado año recibía el email de un maestro descendiente de uno de esos niños de Morelia -así se conoció a aquellos chiquillos que huyeron en barco a México durante la Guerra Civil Española, y que constituyen el eje central de su trama-, solicitándome un ejemplar de tal libro.
A principios de este, leo que la página web más visitada de mi editorial -Ediciones Irreverentes- sigue siendo ininterrumpidamente mi reportaje titulado Del estigma al mito: los niños expósito, publicado también en la revista Cambio16 y realizado a propósito de dicha novela.
Quizá por ello cada vez haga más mía la máxima de vida de Benito Expósito Expósito, su pequeño protagonista: cuando debas elegir entre dos opciones, toma siempre la que tenga chocolate.

martes, 8 de enero de 2019

El mundo entre dos Manus

Como socio de base del Teléfono de la Esperanza conozco la extraordinaria labor que esta ONG viene realizando desde siempre y procuro colaborar con ella en todo cuanto puedo. Por eso, me alegra anunciar que el próximo viernes 18 de enero, a las 19 horas, participaré junto a Manuel Ferrero -ese genio de la palabra de quien nunca he dejado de aprender- en un cuentacuentos solidario a beneficio de su sede en León, titulado El mundo entre dos Manus.
Allí estaremos ambos en otra sesión dirigida a un público familiar. Será en el Teatro del Centro Cívico El Crucero (Avenida de la Magdalena 1; León). Y anticipo que a quien vaya... ¡le encantará!