martes, 12 de junio de 2018

Sabio

Desde la Fundación Hermanos Pesquero han compartido que el libro Sabio (Ediciones Sonámbulos), que recoge los distintos relatos ganadores de su primer certamen literario con ilustraciones de los alumnos de la cordobesa Escuela de Arte Mateo Inurria, ya está disponible y en plena distribución. De hecho, dos de sus autores -Blanca del Cerro y Julio Moreno Rojas- estuvieron firmando ejemplares en la Feria del Libro de Madrid, quedando a la espera de acudir a otros muchos eventos.
Como presidente del jurado de dicho certamen, me alegra sinceramente el éxito del mismo -la calidad literaria de los escritos presentados fue realmente alta- y por supuesto su difusión en forma de este Sabio que hará las delicias de todos cuantos lo lean.

sábado, 2 de junio de 2018

Accésit en el III Certamen Literario "El baloncesto es tu palabra"

Hoy sábado, en el Pabellón de Adultos de la Feria del Libro de Fuenlabrada, va a procederse a la entrega de premios del III Certamen Literario "El baloncesto es tu palabra", organizado por la SAD Baloncesto Fuenlabrada y Entrelíneas Editores, con la colaboración del grupo empresarial Montakit y de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Fuenlabrada.
Aun siendo un concurso sencillo, me alegra compartir que mi cuento titulado El último sueño de Morfeo ha sido galardonado con un accésit en el mismo, por lo que estará recogido en el libro solidario que se editará después del verano con los distintos textos seleccionados.

viernes, 1 de junio de 2018

Mi aniversario más especial

Hoy, como cada uno de junio desde aquella mañana, es día de aniversario. Recuerdo vuestro último adiós -como siempre, sonriente- a través de la ventanilla de nuestro coche, las llamadas insistentes de aquel vecino, la explicación del sargento de la Guardia Civil... A pesar de los años, no se me escapa detalle. Durante mucho tiempo viví esta jornada con infinita tristeza, haciéndome cientos de preguntas. ¿Por qué a vosotros siendo tan buenos? Realmente el único error que cometisteis fue cruzaros en aquella Nacional-II con un tipo temerario que volvía a casa después de una noche de excesos.
Al menos y al final, he conseguido quitar el adjetivo triste del sustantivo aniversario. Ni a papá, ni especialmente a ti, mamá, os gustaría que lo mantuviera. Además, os sigo recordando, os sigo queriendo, os sigo sintiendo cerca, ¡cerquísima!... Y detrás de muchas de las cosas que nos suceden en forma de casualidades, sé que sutilmente estáis vosotros. Por eso sonrío tanto, por ello me siento tan agradecido. E incluso doy rienda suelta a esos sentimientos a través de cada uno de mis cuentos.
Esta noche, como tantas otras noches, compartiré con mis peques algunos detalles vuestros... ¡aunque os conocen de sobras! Y es que desde chiquillos saben que sois los abuelitos que les cuidan desde el cielo.

jueves, 31 de mayo de 2018

Un país de escribidores

Atendiendo a las encuestas, los españoles somos de los europeos que menos leemos. Evidentemente, puede que sea así, con las repercusiones negativas que tal hecho conlleva. Sin embargo y de manera paralela, yo creo que somos de los que más escribimos. Defenderé tal afirmación también con datos. Acabo de participar como jurado en un certamen literario para niños, de ámbito autonómico, en el que han participado más de 500 pequeños con sus textos originales. ¡Una barbaridad! Atendiendo a las actas de sus jurados respectivos, solo al último Concurso de Cuentos "La Felguera" -el más antiguo de España- se han presentado casi 2.000 relatos y en el recientemente fallado El concurso de los Sueños -organizado por el Museo Picasso de Málaga- debieron posponer una semana su veredicto ante la avalancha de microrrelatos recibidos. Incluso en aquel X Certamen de Relatos Breve RENFE-Cercanías que acabaría ganando nos presentamos un total de 1.320 autores. Realmente, ¡otra barbaridad!
Sé por experiencia que escribir es saludable. En mi caso, además de divertirme, constituye una válvula de escape ante las premuras de la vida. Por eso, presento estos datos con una sonrisa, a sabiendas de que escribimos... luego existimos.

lunes, 28 de mayo de 2018

A propósito de mi artículo sobre los niños expósito

Me recuerda mi editor que mi artículo Del estigma al mito: los niños expósito, se ha convertido con casi 15.000 visitas tanto en el reportaje más visto de su editorial como, sin duda, en mi texto más leído. En sus páginas abordo la infancia de mi abuelo abandonado a las puertas de un convento y la vida que luego les esperaba a los pequeños que corrían la misma suerte que él.
Publicado en la revista Cambio16, este artículo está lleno de anécdotas. Un doctorando italiano y otro mexicano me escribieron solicitando documentación sobre el tema, TVE me realizó una entrevista de cara a su serie Acacias 38 -cuya protagonista era una niña expósito-, unos cuantos políticos se interesaron por él  -entre ellos un famoso senador que lo colgó en su web personal- e incluso tuve que responder a los administradores de cierto blog que le otorgaron su autoría a otra persona.
Sin embargo, la mejor de las anécdotas corresponde a ese alcalde de un municipio español con fonética similar a Morelia, que al leerlo creyó que el libro Mi planeta de chocolate del que parte dicho artículo contaba la historia de los hijos de su pueblo. Me daba las gracias por ello y me invitaba a visitar en persona su localidad.
Tuve que responderle que estaba equivocado, pues yo conté las vivencias de los "niños de Morelia", en México, no de los "niños de ese municipio de fonética similar", en España. Nunca más me invitó a nada.

viernes, 25 de mayo de 2018

Descubren un fármaco que detiene la progresión de la ELA

Hubo un tiempo en el que tuve carnet de investigador. Fue en aquel Instituto de Salud Carlos III donde pasé tres años de mi vida. Primero en su Escuela Nacional de Sanidad; luego en el Centro Nacional de Epidemiología. Allí comprendí en primera persona lo rentable que es que un país invierta en Investigación y Desarrollo (I+D), los estragos que ocasionan las políticas restrictivas a ese respecto -con huida de jóvenes talentos y demasiadas patentes-, el trabajo en equipo en torno a un proyecto ilusionante... Y la alegría añadida cuando este resulta reconocido, como aquella vez que en un estudio posterior nos otorgaron uno de los Premios Naciones Ulysses a la Investigación por nuestra labor científica.
Aun cuando la Vida me haya cambiado de escenario, sigo pregonando la importancia de invertir en I+D. Y sigo haciéndome eco de cualquier descubrimiento positivo que pueda mejorar nuestra salud.
Desde esa perspectiva, esta mañana comparto una noticia que seguramente ha pasado desapercibida a pesar de su trascendencia: "Descubren un fármaco que detiene la progresión de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA)", una enfermedad degenerativa de mal pronóstico, de la que solo en España se vienen a diagnosticar entre dos y tres casos nuevos cada día. La reseña nos llega desde la Universidad de Montreal y sin duda constituye un motivo de esperanza.
Por eso hoy, quince años después, vuelvo a ponerme mi bata blanca de laboratorio y -a través de este microscopio imaginario en forma de blog- le doy visibilidad.

jueves, 24 de mayo de 2018

Una tarde con Teresa

Leer a Teresa Galeota es todo un gusto. Con su libro Daños colaterales (MAR Editor, incluyendo su novela negra El trastero y una colección de relatos) no solo he disfrutado. También he pensado en la realidad que nos describe, me he mirado hacia dentro, he reflexionado. Desde luego, nada me ha dejado indiferente. En la trama de su novela no importa tanto quién ha cometido ese crimen que nos narra como su por qué. Incluso hay algún punto que deja abierto para que pueda cerrarlo el propio lector. Sus personajes te susurran, te hablan, a veces hasta te gritan... a fin de denunciar cualquier forma de injusticia, dando visibilidad a muchos aspectos cotidianos que jamás deberíamos asumir: los tentáculos del poder, la violencia de género, el terrorismo, las infancias robadas. En especial, sus protagonistas femeninos; en especial esa Rosa que tanto lucha por la verdad. Ciertamente recomendable.
Conocer en persona a Teresa Galeota ha sido todo un placer. Me ha encantado compartir con ella, charlar sobre nuestros editores, nuestra Literatura, nuestras vivencias... Ella asegura que nada es por casualidad, que cree en las causas... Quizá por eso sea causal -y no casual- que tuviéramos tantas coincidencias sin saberlo, incluido ese premio en el Certamen Carta Puebla que ambos habíamos obtenido: ella en la modalidad de novela, yo en la de libro de cuentos. Ciertamente agradable.
Mil gracias Teresa por haberte acercado a León a compartir con nosotros tu tiempo y tu obra. De seguro que en la Vida o en nuestra Literatura nos vamos a seguir contando.