viernes, 26 de mayo de 2017

En ese acuario llamado Tolerancia

Cierta noche de invención literaria imaginé que, aun siendo tan distintos, vivía en un acuario compartiendo pecera con otros semejantes. En ella estaba el Pez Rémora, adherido siempre a algún Tiburón, del que se aprovecha para desplazarse y comer con lo que pesca… El Pez Dorado, cuya memoria dura tan poco que puedes contarle diez veces el mismo chiste desde la certeza de que siempre reirá… El Gurami Besador, cuyos besos –lejos de ser cariñosos, como tantos besos- causan daño en sus luchas rituales… El Pez Pulmonado, quien puede vivir meses fuera del agua en un estado de animación suspendida… El Pez Piedra, que camuflado en los fondos marinos aguarda a sus presas con un veneno de lo más dañino… Algún Pez Volador, capaz de escapar del agua planeando cientos de metros con sus aletas extendidas… El Pez Payaso, repleto de contrastes que nos hacen sonreír… Y el llamado Pez Luna, considerado el pez óseo más pesado del mundo, con ejemplares que superan las dos toneladas. Su nombre le viene de esa forma redondeada que le caracteriza, aun cuando haya quien piense que debería llamarse Pez Sol, pues gusta de calentarse bajo sus rayos recostándose sobre la superficie del océano.
Al margen de las cadenas tróficas que impone nuestra Naturaleza, en aquel espacio cada cual aceptaba a cada cual. De hecho, la vida sucede porque existe el respeto de los unos con los otros. Sin transigencia no habría nada. No obstante, al igual que hay velas encendidas y velas apagadas, estrellas que lucen y estrellas que no, hay personas –como ocurre con los peces- más brillantes y más opacas. Por fortuna, en ese acuario llamado TOLERANCIA cabemos todas.

Nota: Fragmento perteneciente al relato titulado El origen de los sueños, incluido en mi libro Catorce lunas llenas

lunes, 15 de mayo de 2017

Lunas en la Feria de León

Este próximo miércoles 17 de mayo, a las 12:00, escenificaré una sesión de cuentacuentos sobre mi obra Catorce lunas llenas, organizada con motivo de la Feria del Libro por Bibliotecas Municipales de León. La actividad se desarrollará en el Salón de los Reyes del Ayuntamiento leonés -ubicado en la plaza San Marcelo- e irá dirigida a alumnos de primero y segundo de Primaria. En ella compartiremos historias que alguien me contó en algún lugar de nuestro mundo, a propósito o no de nuestra querida Luna.

viernes, 12 de mayo de 2017

Entre el cuento y la ilustración

El próximo miércoles 17 de mayo, de 9:00 a 9:45 horas para los alumnos de primero a tercero de primaria, y de 9:45 a 10:30 horas para los de cuarto a sexto, participaré con mi amigo y dibujante Lolo en un taller para alumnos del CEIP Antonio González de Lama, de León, a propósito del cuento y su ilustración. En la primera sesión trabajaremos nuestro relato La risa entrecortada de las hienas, incluido en el libro solidario Cinco cuentos en tu mano, editado por la Fundación JuanSoñador. En la segunda, nuestra obra Catorce lunas llenas, con la que obtuvimos en su día el primer premio del Certamen Literario Carta Puebla, en su modalidad de libro de cuentos.
En ambas abordaremos el proceso de creación literaria y cómo después, a través del dibujo, un ilustrador hace bueno ese dicho de que toda imagen vale más que mil palabras.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Después de Valladolid

Fue una tarde entrañable en la Feria del Libro de Valladolid, con buen tiempo, muchas firmas, muchísimo público, decenas de amigos... Un auténtico placer haber compartido espacio este sábado por la tarde con autores de la categoría de Margarita Wanceulen, Manuel Martínez o Miguel Ángel de Rus -además de Vera-, en su doble condición de editor y novelista... Una satisfacción presentar a mis personajes a tantos nuevos lectores, uno de los cuales ya me ha anticipado vía email que la historia de Benito Expósito Expósito en Mi planeta de chocolate merecería una segunda parte.
Estamos invitados para volver este próximo fin de semana, aunque hasta última hora no sabremos si será posible. En cualquiera de los casos, mil gracias a todos por permitir esa hermosa licencia de que me sienta escritor.

miércoles, 3 de mayo de 2017

En la Feria del Libro de Valladolid

Este próximo sábado seis de mayo, en horario de tarde (desde las seis hasta que nos cierren), estaré en el stand que Ediciones Irreverentes y MAR Editor han dispuesto en la Feria del Libro de Valladolid, ubicada en su Plaza Mayor. Me acompañarán un montón de buenos escritores y todos los actores de mis historias: desde Benito Expósito Expósito (el pequeño protagonista de Mi planeta de chocolate), hasta esos enamorados que dan forma a mi relato El sillón del Diablo, recogido precisamente en esa antología titulada Valladolid.
Si bien en esta ocasión no realizaré ninguna sesión de cuentacuentos, estaré encantado de compartir un ratico con cuantos puedan pasarse.

jueves, 27 de abril de 2017

Nuestro cerebro...

Nuestro cerebro es una caja mágica impresionante. En ella habitan las neuronas espejo, responsables de que cuando alguien bosteza, nosotros bostecemos a continuación; o de que si un día te compras un coche rojo, empieces a ver demasiados coches rojos... Hay neuronas sensitivas, que nos mantienen en contacto con el mundo exterior. Gracias a ellas, sentimos… Están las neuronas memoria, que se comportan como un archivo incompleto que llenamos a base de ficciones. Después del fogonazo de una vivencia intensa quedan las brasas de su evocación. Muchas de ellas ni siquiera sucedieron. El cerebro tiende siempre a completar la información, a ordenar lo desordenado y a eliminar cuanto sobra, a fin de protegernos de lo que realmente ocurrió; es almíbar, que conserva y endulza lo vivido. De ese pozo de recuerdos fluirá la fuente de nuestra experiencia… Y existen otras neuronas influidas por hormonas, que son responsables de nuestros sentimientos. De hecho, algunos científicos opinan que estos no competen al corazón sino al cerebro, pues muchas emociones son una simple cuestión de química. Eso explicaría que en un principio la alcoba carezca de leyes, si bien luego sus pasiones –al igual que los neurotransmisores que las regulan- mueran por agotamiento. Lo que antes me hacía gracia, ahora me molesta; lo que antes no me importaba, ahora me irrita. Más fácil morir por ti que vivir contigo.
Nuestro cerebro, sin embargo, está lleno de reparos. Siempre hay un poquito más en cada ¡es suficiente!, algún llego tardísimo en ese ¡ya estoy!, un lo compraré otro día en cualquier ¡demasiado caro!, un vete si quieres en cada ¡quédate! En esta misma línea, la gente no va al gimnasio a hacer pesas, sino relaciones… La mayoría se casa cuando llega la edad, no cuando llega el momento… La titulitis –esa obsesión por acumular diplomas que realmente no facultan para nada- se encuentra a la orden del día… Si en tiempos de crisis no tienes problemas económicos, parece que no tienes problemas… Y antes, cuando salías de viaje, no podías olvidarte la maleta; ahora, el cargador del móvil.

PD.: Párrafo incluido en mi libro de cuentos Catorce lunas llenas.

martes, 25 de abril de 2017

Mi fila de récord

Fue otro Día del Libro de lo más especial, por lo que reitero a Librería Albareda mi agradecimiento por permitir que lo viviera. En Zaragoza hubo un sol extraordinario -dicen que el mismísimo San Jorge se encarga de que así sea-, muchos lectores, muchísimo público. Ha sido la mejor celebración de esta década,  habiéndose superado todos los récords: de ventas, de stands, de asistencia, de sonrisas...
A mi cita acudieron decenas de amigos. Ciertamente, me alegraron la jornada: estuvo Ana -de las más madrugadoras- con su fotografía dedicada a Mi planeta de chocolate... Javi, con quien compartí tantísima infancia... los compis del instituto, alguno de la carrera... Nuria, con sus Catorce lunas llenas, a pesar de las circunstancias... Lo único que siento -y lo siento de corazón- es que, entre tanta afluencia, no pudiera dedicar a cada cual el tiempo que realmente merecía.
Pese a ello o precisamente por ello, en esta edición he firmado menos ejemplares que en otras anteriores. Tampoco eso ahora importa demasiado. Mi récord nunca estuvo allí, sino en la fila de amistades que tenía. En eso, sin duda, siempre fui de los primeros.

viernes, 21 de abril de 2017

Camino de Zaragoza

Estamos preparados. Partimos desde León en una hora. Este próximo fin de semana celebraremos el Día del Libro en Zaragoza. El sábado, durante una reunión con la familia... El domingo, en el stand de Librería Albareda, ubicado en su Paseo de Independencia. Anuncian buen tiempo. En mi equipaje no falta esa libreta en la que apunto cada inspiración... ni aquel paraguas naranja que acostumbra a acompañarme... ni ese cartel que me anuncia, sobre la imagen de mi última obra, Catorce lunas llenas: "Busque, compare, y si encuentra un libro de cuentos mejor... ¡Léalo!".
Nos veamos o no, nos seguiremos contando.
¡Feliz Día del Libro!

lunes, 17 de abril de 2017

En otro Día del Libro

Si hay un día a lo largo del año que recuerdo con especial cariño, es el 23 de abril, Día del Libro. En esa fecha y desde que escribo, prácticamente siempre he hecho lo mismo. Algo que me encanta, que me enriquece como persona y cuentista: compartir con mis amigos, compartir con mis lectores... Algo que llevo haciendo más de diez años en la misma ciudad (mi Zaragoza natal), el mismo sitio (stand de Librería Albareda, en paseo Independencia), con el mismo horario (jornada de mañana y tarde), desde la misma estética (volveremos a lucir nuestro paraguas naranja de las grandes ocasiones)... Si no fuera porque cada vez tengo más ilusión, sería sin duda mi Día de la Marmota.
Fiel a dicha tradición, allí repetiré este próximo domingo para seguirnos contando, seguir compartiendo y seguir firmando a quien le apetezca cualquiera de mis obras: desde la segunda (Cartas para un país sin magia, pues mi ópera prima está agotada) hasta la última (Catorce lunas llenas, ya en su segunda edición), incluyendo por supuesto esas Nanas para un Principito, Siete paraguas al sol y Mi planeta de chocolate que siempre me acompañan.

lunes, 3 de abril de 2017

I Certamen Literario Fundación Hermanos Pesquero

En consonancia con sus objetivos de ayuda y empoderamiento de las personas mayores, la Fundación Hermanos Pesquero convoca el I Certamen Literario Fundación Hermanos Pesquero, que tengo el honor de coordinar, atendiendo a las siguientes bases:
1. Podrán participar en este certamen todas las personas mayores de 65 años, sin restricciones por nacionalidad o residencia, que así lo deseen.
2. Las obras presentadas serán de narrativa, con tema libre, en su modalidad de relato corto (hasta 10 páginas). Se valorarán tanto la calidad literaria como las dotes creativas del autor/a.
3. Las obras no deberán haber sido premiadas con anterioridad en ningún otro concurso ni estar pendientes de fallo, se presentarán en lengua castellana y serán originales e inéditas. A fin de facilitar la participación, podrán presentarse en cualquier formato, mecanografiadas o incluso escritas a mano, encabezadas por el título correspondiente. Las mismas se presentarán sin firma en un sobre grande y mediante seudónimo. En ese mismo sobre, se adjuntará otro sobre cerrado, donde se incluirá: a. El título de la obra. b. Los datos personales del autor/a: nombre y apellidos, dirección postal, teléfono de contacto, dirección de correo electrónico (si lo tuviera).
4. Cada autor/a podrá presentar cuantas obras estime oportunas.
5. Los originales se entregarán en mano o se remitirán por correo postal a "Dirección de Programas. Fundación Hermanos Pesquero. C/ Hilarión Eslava 31, 8º A. 28.015 Madrid". También podrán remitirse por correo electrónico, a la dirección: programas@fundacionhpesquero.org 
En este caso, se adjuntarán dos archivos: uno con la obra y otro con los datos personales del autor/a.
6. El plazo de admisión de originales comienza con la publicación de estas bases y se cerrará a las 24 horas del día 30 de junio de 2017.
7. El jurado estará compuesto por miembros de la Fundación Hermanos Pesquero, así como por escritores y especialistas en Literatura, designados a tales efectos. Su composición no se hará pública hasta el momento de la concesión del premio, siendo su fallo inapelable. El fallo lo comunicará la propia Fundación Hermanos Pesquero durante el mes de septiembre de 2017.
8. De estre las obras presentadas, se seleccionarán todas aquellas que el jurado considere para publicarse conjuntamente en un libro recopilatorio, a cargo de la Fundación Hermanos Pesquero, entendiéndose dicha publicación como el premio del certamen. De esta manera, todos los seleccionados serán considerados premiados en igualdad de condiciones. 
A cada autor/a seleccionado le corresponderán dos ejemplares de dicho libro.
9. Una vez editado el libro, se procederá a su presentación en la ciudad de Córdoba, dados los vínculos que esta Fundación tiene con ella. Todos los premiados podrán asistir a la presentación, estudiando en cada caso la posibilidad de que la Fundación pueda financiar parte de los gastos de su asistencia.
10. La participación en este concurso supone la aceptación de sus bases, comprometiéndose los autores a no retirar la obra una vez enviada. En lo no especificado en las mismas, el jurado resolvera según su criterio.
Para más información: http://www.fundacionhpesquero.org

miércoles, 22 de marzo de 2017

"Catorce lunas llenas", segunda edición

Por motivos más personales que profesionales, reconozco que llevo un tiempo sin poder atender este blog como es debido. Me disculpo por ello y agradezco a todos los amigos, lectores y demás que de uno u otro modo os hayáis interesado por mí.
Quisiera también compartir que en estos días verá la luz la segunda edición de mi última obra, Catorce lunas llenas (primer premio del XXXVIII Certamen Carta Puebla, de libro de cuentos), por lo que podré presentarla tanto en el Día del Libro como en las muchas ferias que se avecinan.
Además de agradecer al Área de Cultura del Ayuntamiento de Miguelturra las facilidades puestas para todo, quisiera resaltar la importancia de haber agotado por completo en apenas tres meses los quinientos ejemplares de los que constaba la primera edición. Sin agente, sin editor, sin publicidad, sin una distribuidora propiamente dicha, sin apenas presencia en las librerías, con tan solo dos actos en torno a él y a través del boca a boca, hemos hecho posible ese improbable. A veces me pregunto hasta dónde llegaríamos si contásemos con más medios. En cualquiera de los casos, renuncio a quejarme de nada. Y es que sacar adelante otros quinientos ejemplares constituye un nuevo reto ilusionante que de seguro también vamos a lograr.

lunes, 6 de marzo de 2017

De vuelta a mi cotidianidad

En este mes largo alejado de mi blog, os he echado de menos. Empezaré compartiendo que no fue por nada malo y que agradezco sinceramente el interés que en este tiempo muchos amigos han demostrado hacia mí.
El motivo de tal ausencia ha estado en la necesidad de dedicar en pleno el tiempo que me queda -tras restar a las veinticuatro horas del día, el que dedico a mi familia y mi trabajo- a preparar un proceso selectivo con el fin de optar a una plaza laboral de categoría superior. Dicho sin tanto rodeo, a prepararme con el objeto de promocionar.
Finalmente no ha podido ser. He quedado segundo.
Desde mi condición de amante del ajedrez -no pienso irme de esta Vida sin dedicarle algún cuento a este deporte-, me replica en la memoria una cita del gran maestro Tartakower: "Quien mejor juega en un torneo, obtiene siempre el segundo puesto. Gana el que tiene más suerte"... Si bien, siendo honesto conmigo mismo, lo que realmente creo es que esa Vida ha querido que no cambie, que siga disfrutando de una disciplina tan apasionante como la Epidemiología, y que -por supuesto- no deje de escribir.

lunes, 30 de enero de 2017

En la Asociación Asociaconca

Mañana martes, último día de enero, a partir de las 18:45 horas, tendré un encuentro literario con los miembros del Club de Lectura de la Asociación Asociaconca (Trobajo del Camino, León), que han leído mi libro Catorce lunas llenas. Será en el salón de actos de la UNED. Allí estaré abierto a cualquier pregunta o comentario que quieran hacerme, reservando para el final alguno de mis cuentos.

martes, 24 de enero de 2017

Sobre la amistad

Existen personas que tienen hábito de mal estudiante: responden con un tema distinto al que se le pregunta. Las hay con hábito de mal frutero: ofrecen el género bueno por delante, pero te acaban vendiendo el que esconden por detrás. Otras con hábito de mal taxista: se pierden en rodeos sin sentido. Algunas tienen hábitos de jefe suspicaz: te esfuerces lo que te esfuerces, siempre podrías haber hecho más… Y por supuesto existen los amigos, con el hábito único de estar a tu lado cada vez que los precisas.
Este afecto personal ha sido reconocido como un valor inherente al Hombre, a su condición de ser social… sin depender de tiempos ni espacios, sin que importe quién llamó primero. No en vano, los filósofos griegos lo consideraban un regalo divino. Uno de sus signos identificativos no reside tanto en la capacidad de compartir alegrías con el otro, como en no sentir envidia ante ellas. También, en el hecho de decirle libremente cuanto piensas, a sabiendas de que nunca se enfadará. Porque con los años, irás perdiendo cosas… pero nunca perderemos a quien nos aprecia de verdad.

P.D.: Párrafo perteneciente al relato titulado Un conejo en la Luna, incluido en mi libro Catorce lunas llenas.

jueves, 19 de enero de 2017

La subida de la luz

Hace unos días estuve visitando a una familia a la que el año pasado le cortaron dos veces la luz por haberse retrasado en el abono de su factura. Es una familia de cuatro miembros -dos de ellos, menores-, tan normal o no como podría ser la mía. Son realmente honrados, pagan sus impuestos -incluso con unos recargos abusivos cada vez que se demoran-, procuran ser felices en su sencilla cotidianidad... Mas tienen un negocio en el que invirtieron mucho, y en estos momentos ni resulta rentable ni pueden dejarlo.
Atrapados en ese callejón sin salida, acumulan demasiada deuda y, paradójicamente, no disponen de ayudas más allá de la nuestra. Cada vez que hemos ido a alguna institución a solicitarla nos contestan que teniendo trabajo -aunque sea deficitario- e ingresos -aunque sean los que son- no les corresponde.
La última vez que les cortaron la luz estuvieron casi una semana alumbrándose con velas. Por suerte era verano, si bien por ello se les estropeó la comida que guardaban en la nevera. A pesar de tener mil seguros impuestos por el préstamo hipotecario, su póliza no les cubrió. 
El día de mi última visita comprobé que solo lucía una bombilla en cada habitación. Las demás las habían quitado para reducir gastos.
Ayer, cuando supe lo que había subido la luz en pleno invierno -el coste actual del megavatio hora supera en un 33% al de hace un año- me acordé de ellos. Hice al amago de llamarles por teléfono, pero descubrí que no sabría qué decir... Y es que, tristemente, sigue habiendo realidades que me dejan sin palabras.

martes, 17 de enero de 2017

Lunas en Anantapur

De entre todos los rincones del mundo en el que tienen algún ejemplar de mis libros, hay uno por el que me siento especialmente feliz: la Fundación Vicente Ferrer, en Anantapur (India). Mis amigos Rocío y Javier se han encargado siempre de hacérselos llegar de una u otra manera a Anna, Presidenta y Directora ejecutiva de esta ONG de desarrollo.
Conociéndoles, con mis últimas Catorce lunas llenas no podían hacer una excepción, máxime cuando incluye un relato completo dedicado a la labor tan encomiable que se realiza desde esta Fundación. Y así, aprovechando que otro amigo suyo va a participar allí en la II Anantapur Ultramarathon 2017, con fines solidarios, han conseguido que acceda a llevarles un ejemplar dedicado.
Dándoles a todos mis gracias más sinceras, releo en este libro una cita que hago mía del propio Vicente: "La pobreza no está solo para entenderla, sino para solucionarla".
A quien sueña así, la Providencia nunca le dará la espalda.

viernes, 13 de enero de 2017

Por amor al cuento

Los cuentos forman parte de mi vida. Nací con ellos, fui niño por ellos, soy la persona que soy gracias a ellos. Sean propios o prestados, siempre han estado conmigo, en lo mejor y en lo menos bueno. Despedí a mis padres leyéndoles un relato, conocí a mi mujer por haber escrito otro, dormimos cada noche a nuestro hijo con la historia más bonita que resuma ese día… Procuré que mis personajes no perdieran nunca los papeles, la cabeza ni el sentido del humor; que nadie les arrebatase el derecho a su intimidad; e incluso admito abiertamente que alguno era de relleno… ¡pero ellos lo sabían! Ideé aquel sastre que pertenecía a un coro, para quien todo en la vida era coser y cantar… Ese camionero que siempre pasaba frío; lo suyo fue carretera y manta… Un impresor de libros, tan absorto en su trabajo, que llegó a sudar tinta… Lunáticos de sol a sol, inocentes demasiado cerca de la escena del crimen, estrechos que camparon a sus anchas, corazones solitarios haciéndose compañía, respuestas en caliente que te dejan helado, abstemios embriagados de añoranzas… Aquella psiquiatra gafe, siempre con prisas por llegar tarde, que habita en el número trece de la calle de la Nostalgia… E incluso ese paciente suyo, tan enganchado al juego, que su gato se llama Bingo, su perro Cuponazo y su mujer Primitiva. Será que todo el mundo tiene alguna adicción; solo es cuestión de saberla encontrar.
He sido cuentacuentos en todas las esquinas que he doblado: en la planta de Pediatría de un hospital, en tantas residencias para personas mayores, con los internos de un módulo penitenciario, en los barracones de aquel campo de refugiados, ante cien chiquillos en esa guardería, frente a mil alumnos de bachillerato, junto a mis colegas universitarios en las bodas de plata de la promoción, a solas conmigo mismo… En cada una de esas vivencias, como gotas de lluvia que te calan, he acabado empapado por su sabiduría. Porque en los cuentos, como en la vida, unas veces se gana y otras –las más- se aprende.

Nota: Párrafo incluido en mi libro Catorce lunas llenas.