sábado, 4 de abril de 2009

Estocolmo

Llegan unos días de vacaciones. Siempre merecidos, siempre oportunos.
Mañana volamos a Estocolmo, donde pasaremos esta semana junto a nuestros amigos Carmen y Jim. Visitaremos el Museo Vasa, el Skansen, el Ayuntamiento, el Cosmonova, el Palacio Real... Y por supuesto el café Olé Olé donde se juntan tantos y tantos españoles.
Allí, además de compartir cena y dejarles una bufanda de mi Real Zaragoza (su colección de prendas de equipos de fútbol resulta célebre en la ciudad), es posible que hagamos alguna sesión de cuentacuentos entre amigos.
Anuncian fríos por ahí arriba... No importa. El calor lo pondremos nosotros.

3 comentarios:

Margarita dijo...

¡Hola Manuel!
Ya te puedes imaginar la envidia que me das, ir a Estocolmo y estar con gente tan excepcional como Carmen Y Jim.

Por ahora, nada nuevo. Disfrutad lo que podáis de ese lugar y de la compañía (será lo mejor), y luego me lo cuentas para que se me pongan los dientes largos.

Nos leemos
Marga

Juan Luis Blas dijo...

Qué disfrutes de tu viaje!
Después de tantas presentaciones de tus libros... bien merece un descanso. Seguro que encuentras algún duende escandinavo que te susurre al oído un viejo cuento boreal que te inspire en tus nuevos relatos.

Un fuerte abrazo

Manuel Cortés Blanco dijo...

Hola Margarita... En efecto, lo pasamos fenomenal con dos anfitriones de lujo como Carmen y Jim. Ya te enseñaré fotos y te contaré.
Y hola, Juan Luis: La verdad es que este viaje nos ha venido genial e incluso, como bien dices, he tomado nota de algunas historias tradicionales de ahí arriba.
En la Librería Latina (según su director, más antigua que el Instituto Cervantes de la ciudad) estuvimos hablando de mis libros.
Incluso el tiempo salió redondo.
Un abrazo grande y nos seguimos contando.