miércoles, 14 de octubre de 2009

Entrevista para Notimex (I)

El acuerdo alcanzado entre Ediciones Irreverentes y Panoplia de Libros ha permitido que "Mi planeta de chocolate" se esté distribuyendo en América. Este hecho me satisface pues, además de tener muchos amigos al otro lado del charco, gran parte de la novela se desarrolla allí (especialmente en México y Costa Rica). Por esa misma razón me alegró la entrevista que me propuso en su día la agencia mexicana de noticias Notimex, la mitad de la cual comparto hoy con vosotros.

Pregunta (P) ¿Por qué quiso contar en este libro la historia de los niños de Morelia?
Respuesta (R) “Mi planeta de chocolate” comenzó siendo un libro de relatos unidos entre sí por un niño protagonista: Benito Expósito Expósito. Un pequeño lleno de inocencia e imaginación que profesaba un gran amor por los cuentos, la amistad y el chocolate. En pleno proceso de creación literaria vi en televisión un reportaje sobre los llamados niños de Morelia, con motivo del 70º aniversario de su exilio a México. Me impresionó; en especial saber que la mayoría no eran huérfanos como creía y que, a pesar de que partieron pensando en un reencuentro próximo con sus familias, en muchísimos casos éste no llegó a producirse. Por eso quise que Benito fuera uno de esos chiquillos, recogiendo en forma de novela uno de los pasajes más duros de nuestra historia.
(P) La novela rescata la figura de personajes reales, como Lázaro Cárdenas y Amalia Solórzano… y los hechos que se narran se basan en documentos históricos. ¿Fue muy duro el trabajo de documentación acerca del tema?
(R) La novela consta de varios capítulos. En el primero, donde abordo la vida del niño en un orfanato de los años treinta, me basé en los recuerdos de mi abuelo. En el segundo, centrado en la Guerra Civil española, me apoyé en los testimonios de personas que vivieron el conflicto. Algunos de ellos me instruyeron también sobre su huída a Francia, incluido en el tercer capítulo. A partir de ahí me centro en el exilio a México de los niños de Morelia. Para ello revisé numerosos documentos que aludían a ese hecho (incluyendo la prensa del momento), destacando de entre todos por su rigor el titulado “Una utopía educativa: la Escuela España-México”, de Silvia Figueroa Zamudio y Agustín Sánchez Andrés. También me aportó mucho el documental “Los niños de Morelia” de Juan Pablo Villaseñor, y el material recogido al respecto en la exposición “La letra en que nació la pena”, presentada por el Ateneo Español en México y la Embajada Española en este país.
Sinceramente, el tema resultó tan entrañable e interesante que la búsqueda de ese material fue más amena de lo que pudiera parecer.
(P) ¿Durante su investigación, conoció a alguno de aquellos niños de Morelia?
(R) Conocí a personas que habían vivido la Guerra, el exilio a Francia, a Rusia; pero no conocí personalmente a ninguno de ellos. Me habría encantado. En cualquier caso he leído sus crónicas, escuché los testimonios recogidos, me emocioné con la correspondencia que tuvieron. Y sobre todo, aprendí de su experiencia.
(P) Tras su investigación, ¿cómo describiría aquel buque Mexique y de qué forma resumiría el viaje transoceánico de los niños?
(R) Aquel 26 de mayo de 1937 el Mexique, un buque perteneciente a la Compañía Trasatlántica Francesa, se hizo a la mar desde Burdeos (Francia) con 455 menores a bordo y una treintena de educadores. Destino: Veracruz, en México. Como él, hubo muchos barcos que partieron por entonces de puertos españoles llevando a bordo niños (en su mayoría hijos de milicianos) que huían de la guerra en busca de una paz que les acogiera. Tras 13 días embarcados, el Mexique alcanzó su destino. Durante la travesía, en la mayoría de aquellos pequeños latía un sentimiento ambivalente: por un lado de desasosiego, a sabiendas de lo que dejaban atrás; por otro de ilusión, sumidos en la esperanza de que México era país amigo, sin guerras, y que en consecuencia su vida allí debería ser mejor.
(P) Entre tanto personaje real, el protagonista, Benito, sí es inventado y está inspirado en su abuelo, ¿Fue él quien le contó sus experiencias personalmente?
(R) En efecto. Mi abuelo fue un huérfano abandonado en un hospicio al poco de nacer. Por ello se apellidó Expósito como mandaba la tradición. Él me contó sus vivencias en aquel establecimiento, en las cuales me baso para construir esta historia. Significar que mi abuelo compartió con toda la familia muchísimas cosas a lo largo de su vida y que de alguna manera está siempre presente en cada renglón de mi obra.
(P) ¿Fue difícil ponerse en el pellejo de un niño para narrar esta historia desde su punto de vista?
(R) Desde mi condición de médico epidemiólogo he trabajado en distintos países del mundo. Entre ellos, algunos de los más pobres, varios en guerra, otros sumidos en epidemias. Y en todos he descubierto que los más vulnerables a cualquier situación crítica son los niños. Por eso tenía claro que el protagonista de mi primera novela sería un pequeño. A partir de ahí ideé una trama que traté de vivir desde su piel. Con inocencia, curiosidad, simpatía, imaginación. Más que fácil o difícil, diría que fue un reto. Con el añadido de que la de los niños de Morelia me pareció desde el principio una historia entrañable que contenía muchos de los valores que quería transmitir.


Continuará...
Un abrazo y, como siempre digo, nos seguimos leyendo.

2 comentarios:

Julián Santiago Díez de Bonilla dijo...

Apreciable Sr. Cortés: estoy sumante interesado en adquirir el libro "Mi planeta de Chocolate". Escuché una entrevista que le realizó REE hace mas de un año, busque el libro sin tener surte. Hoy de nuevo escuché una entrevista que le realizó de nuevo REE en la que referían nuevamente el mencionado libo.
Mucho le agradeceré me informe como lo puedo adquirir y si se esta distribuyendo en México quien o que librería lo hace.
De antemano, gracias.
Julián Santiago D. de B.
México, D.F. México
jusadiez@hotmail.com

Manuel Cortés Blanco dijo...

Estimado Sr. Díez de Bonilla:
En primer lugar, disculpe mi retraso en contestarle, pero hasta hoy no he leído su comentario. Agradecer sinceramente sus palabras y su interés por "Mi planeta de chocolate". En breve me dirigiré por correo electrónico a usted remitiéndole la información que me solicita.
Quedando a su disposición, reciba un cordial saludo.