lunes, 31 de mayo de 2010

En el Día Internacional sin Tabaco

El número de defunciones atribuibles en España al tabaquismo ronda las 60.000 al año, quedando fuera de toda duda que en los países occidentales constituye un problema de salud pública de primera magnitud. De hecho su consumo es responsable, entre una multitud de patologías, del 90-95% de los casos de enfermedad pulmonar obstructiva crónica, del 30% de los tumores malignos, de que se triplique el riesgo de padecer una cardiopatía isquémica o de que se tenga un 50% más de probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular.
Este contexto epidémico contrasta frontalmente con la imagen lúdica, atractiva e inocente que sobre el tabaco y sus derivados han ofrecido las distintas compañías tabaqueras a través de su publicidad. De hecho, valores o estados tan apreciados por la juventud (y la población en general) como la solidaridad, el compañerismo, la amistad, el atractivo físico, la sexualidad, el espíritu deportivo, el bienestar, e incluso la propia salud, han aparecido en sus anuncios de manera reiterada.
En la actualidad, se estima que los colectivos que más interés despiertan desde un punto de vista promocional en la industria tabaquera son los niños y adolescentes, los grupos con menos recursos económicos y las mujeres de todas las edades. Quizá por ello la Organización Mundial de la Salud ha elegido este año como lema para la celebración del Día Internacional sin Tabacola promoción del tabaco dirigida a las mujeres”, con el objetivo de controlar su consumo. Desde luego, razones no le faltan.

8 comentarios:

Manuel Cortés Blanco dijo...

Añadir que durante un tiempo estuve analizando como médico epidemiólogo las campañas publicitarias de la industria tabaquera. Os adjunto las referencias a algunas de mis publicaciones al respecto:

*Elder J, Cortés Blanco M, Sarría Santamera A. Marco legislativo y estrategia de la industria tabaquera en relación a la publicidad del tabaco en España. Rev Esp Salud Pública 2000; 74:497-506.
*Sarría Santamera A, Cortés Blanco M, Elder J. Análisis de la campaña publicitaria de la marca de tabaco Fortuna durante el bienio 1999-2000. Rev Esp Salud Pública 2001; 75, 2: 107-14.
* Sarría Santamera A, Cortés Blanco M. Análisis de la campaña publicitaria de la marca de tabaco Fortuna durante el bienio 2001-2002. Prev Tab 2004; 6, 1: 34-8.

Un abrazo, más saludable si cabe.

LA CAJA DE ANBAIRO dijo...

Ni que decir tiene que deberíamos concienciarnos del daño y las repercusiones tan nocivas que nos produce el consumo del tabaco.
¿De qué sirven tantos spot publicitarios?
¿Tantas recomendaciones, incluso de manera sangrante en las cajetillas del asesino de tanta gente?
!Medidas¡
Que dejen de gastar tanto dinero en hablar de tan cruel asesino y que lo encierren.

No quiero que este asesino permitido esté en los bares, en las discotecas, en las estaciones del metro, No quiero que esté en ningún sitio y para eso digo a quien corresponda:

Por favor no les deis a mis hijos, a mis nietos, a nadie, la oportunidad de consumir tabaco.

Quitarlo de en medio aunque no obtengasis ningún beneficio.

Me uno a tu abrazo sludable

Manuel Cortés Blanco dijo...

Hola de nuevo, Anbairo:
Respecto a la promoción del tabaco por la industria del sector, reproduzco un documento interno de la R.J. Reynolds Tobacco Company, sobre estrategias para la captación de nuevos fumadores: "Los jóvenes son la única fuente asequible para sustituir a los actuales fumadores; si éstos no fuman la industria se hunde, al igual que la población se reduce si no se producen nacimientos ...".
Por fortuna, halla respuesta en la Carta Europea contra el Tabaco: "Cada niño y adolescente tiene derecho a ser protegido de todo tipo de promoción del tabaco".
En cualquier caso, comparto que en la práctica e incluso desde mi propia especialidad (Medicina Preventiva y Salud Pública) todavía queda por hacer.
Otro abrazo sin humo.

Juan Luis Blas dijo...

Tuve la gran suerte de dejar el tabaco hace unos 10 años aproximadamente. Desde entonces, considero a este hecho como uno de los más relevantes de mi vida.

Digo suerte por dos motivos: pude usar las recién salidas entonces Zyntabac y no me costó nada dejarlo (y era un gran fumador); y lo otra suerte es que hasta hoy no he recaído ni siquiera me lo he pensado.

Esta es mi experiencia... valga como ejemplo a alguien. Pero la labor de Salud Pública pasa por ser valiente y adoptar medidas drásticas.

Un saludo.

Mercedes dijo...

Toda esta información que nos traes la conozco, pero... ¡¿Cómo me quito del tabaco si no quiero?! Tengo un problema, soy débil.
Un abrazo.

Manuel Cortés Blanco dijo...

Hola Juan Luis:
Me alegra encontrarte por aquí y saber además que te has apuntado en el Club de Fans de mis Libros que hay en Facebook. ¡Estupendo!
¿Qué tal todo por el Hospital? Deseo que bien.
Mil gracias por tu comentario, felicidades por las suertes que compartes y, por supuesto, seguimos en contacto.
Un abrazo grande.

Manuel Cortés Blanco dijo...

Hola Mercedes:
Como ves, hoy ha salido mi "lado médico" en el blog. De hecho, desde mi condición de preventivista, he coordinado varios programas para dejar de fumar partiendo siempre de una premisa: el fumador debe tener voluntad/intención de dejarlo. Si no es muy difícil.
De no quererse o poderse abandonar, se recomienda la llamada "estrategia de reducción de riesgos": fumar en espacios abiertos, no apurar los cigarrillos, no hacerlo en ayunas... Y, en cualquier caso, recordar que nunca es tarde para intentarlo.
¡Qué cierto es eso de que aun cuando acostumbramos a mostrar nuestra fuerza, todos (y yo el primero) tenemos nuestras debilidades!
Mil sonrisas.

Adela Casado Cano dijo...

Respecto a la publicidad se mantienen mensajes contradictorios sobre el tabaco, igual lo condenan, como se ensalza subliminalmente (como en los deportes de élite patrocinados por las empresas tabaqueras).
A Mercedes, si no puedes dejarlo, planteate el camino de enmedio, reducir el consumo: algo es algo ¿no te parece? igual luego te animas y lo dejas, mientras tanto, ganas algo en calidad de vida. Hay estrategias.
Manuel, felicidades por este buen sitio.
Saludos, Adela