
Estos días he leído en la web de la Red Internacional de Cuentacuentos que dicho correo era un auténtico timo. La trama, que en un principio no levanta demasiadas sospechas, se va complicando con sucesivos emails hasta que al final el supuesto agente solicita adelantos de dinero para billetes de avión y alquiler de equipos de escenografía, al no tener acceso a su capital en ese momento. Asegura que lo reembolsará en cuanto la parte contratada llegue a su destino, algo que nunca cumplirá. Afortunadamente este intento de timo se ha destapado. Pero por favor, ¡que nos dejen contar tranquilos y no nos vengan con esos cuentos!
No hay comentarios:
Publicar un comentario