miércoles, 31 de marzo de 2010

Niños del mundo

Ayer tuve el gusto de impartir una conferencia titulada Niños del mundo: una visión personal en la Biblioteca Municipal José Hierro de Talavera de la Reina, dentro del ciclo "Periodismo por la libertad de expresión" que se viene celebrando en esta ciudad toledana. Allí presenté mi experiencia como médico especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública que ha trabajado en distintas misiones internacionales, de entre las que destacan Benin (país africano encuadrado entre los más pobres del mundo), los Balcanes (durante la guerra de la Antigua Yugoslavia), Perú (con motivo del terremoto sufrido en el área de Pisco) y Afganistán.
Algunos de los datos que presentamos resultan sonrojantes. Así se estima que en el mundo hay actualmente unos 300.000 niños soldados, que en la década 1990-2000 fallecieron unos dos millones de menores en conflictos bélicos o que sigue habiendo lugares en los que uno de cada cuatro pequeños apenas alcanza los cinco años de edad.
En situaciones extremas (como los desastres naturales o la guerra) los más débiles son susceptibles a los mayores abusos, y entre ellos siempre se encuentran los niños.
Ante la crudeza de tales datos no podemos resignarnos. Desde esta perspectiva, fue una jornada para la reflexión.

2 comentarios:

Manuel Cortés Blanco dijo...

Sea mi agradecimiento para Dori (directora de la Biblioteca José Hierro) y su equipo por su amabilidad, y a todos los asistentes por su interés.
Me encantó poder despedirme contándoles uno de mis cuentos.
Nos seguiremos leyendo...

Mercedes dijo...

No puedo imaginarme lo que habrán visto tus ojos, lo habrán escuchado tus oídos, lo que habrán estrechado tus brazos... Los niños me llegan a los más profundo del corazón, el sufrimiento de un pequeño me resulta insoportable. Fíjate que hoy mismo, mientras estaba almorzando en un lugar público, el insesante llanto de un niño, cuyos padres consolaban, ne dolía por dentro. ¿Por qué tienen que sufrir los niños? Ellos, los que todavía confían, los que aún creen que todas las cosas buenas son posibles, que sus adultos los protegerán de todo...
Estimado Manuel, tienes que contarnos más, tienes que gritar todo lo que ellos no podrán.
Apenas de conozco y ya te admiro.
Un abrazo.